Anticipo para los lectores de La Paseata de mi última novela “Diario de alto secreto, bajo secreto”. Por Rodolfo Arévalo

Diario de alto secreto, bajo secreto
Anticipo para los lectores de La Paseata de mi última novela “Diario de alto secreto, bajo secreto”

«Como no sé cuánto tardaré en publicar “Diario de alto secreto, bajo secreto” les anticipo un avance sobre el informe que envía el “cebollino” a la Federación Galáctica que refleja  como ven la justicia muchos Españoles»

Hoy quiero anticipar un breve trocito de mi novela “Diario de alto secreto, bajo secreto”. Como no sé cuánto tardaré en publicarla un pequeño avance sobre el informe que envía el “cebollino” a la Federación Galáctica refleja un poco como ven la justicia muchos Españoles. Y eso que aquí no se dice nada de los jueces y tampoco de los del cuarto turno.

JUZGADO Y JUICIO PLAYERO.

Prosigo con esta otra nota que escribió Carlos: Una vez entré en un juzgado me cuenta un terrícola mi buen amigo Pepón, el no sabe que soy extraterrestre. En el lugar andan en precario, prácticamente solo había un despacho para el secretario y otro para los oficiales de justicia. Algunos son oficiales, más de los diarios y medios de comunicación, que de justicia o sea una especie animal llamado “Correveydile”, si no ¿cómo se explica que se filtren datos de los juicios a los informativos? Algo así como si los periodistas fueran los jueces, y los jueces unos gilipollas que no saben dónde están las goteras que sangran los casos. También, en aquel lugar se encuentra la propia sala de vistas.

Al parecer su Señoría, en caso de que lo sea, ahora parece que también los secretarios podrán pasar casos, carece de despacho. ¿Cómo va a tenerlo o cómo va a estar allí, si en cuanto a un partido político se le mete entre ceja y ceja y no hablo de su ex cejudo presidente, lo quitan y ponen a alguno digamos, más conveniente? Adelante Sevilla y olé, Torre del Oro, Donde las Sevillanas… etc, que me ha dado por salir por sevillanas. Estas me las cantaba muchas veces Antonio, mi amigo y vecino. Según lo que me cuenta aquí, en su planeta, los encargados de repartir justicia, tienen que hacérselo mirar, no todos pero si unos cuantos.

Les recuerdo que según sus leyes, en general las que tienen ustedes en los países que llaman democracias, los poderes del Estado han de ser independientes. Punto menos para los terrícolas en mi informe. Anota Carlos al margen. En vuestro parte del mundo, por lo menos, no lo es.

NOTA DE ANTONIO:

Y van de tirón tres puntos negativos para el informe, así, de tirón. ¡Toma escabechina!. “Imagino que compartirá despacho con el Secretario”, me dijo Pepón. Pero lo peor, de lo peor, ocurre sobre todo cuando te duelen los pies, pues tienes que estar ahí, sobre ellos en un pasillo, esperando el turno para entrar en sala. Esto no sería muy grave, aparte de para los que sufren de los “pinreles”, o tienen artrosis, que los hay, salvo por la incongruencia de tener la sala de togas en un edificio que está separado del juzgado por una calle.

Por cierto no hay nada peor que la artrosis que padecen los artrópodos de Artropodolándia. Perdón por el inciso. Así que te subes a la sala de togas del edificio de enfrente, te vistes de abogado con toda la “togadura” o “la toga dura” de no haberla lavado en meses, que ya tienen cara dura y minutos más tarde bajas y cruzas la calle, muy transitada, haciéndote el sueco. Quién dice el sueco puede decir también el canguro dando saltitos, el despistado o cualquier otra cosa que recuerde que no haces caso de nada de tu alrededor… Procuras no mirar a nadie, incluso los más tímidos togados van silbando para disimular. Silban aquello de ¡Ay bo, Ay bo al tajo a trabajar! cual enanitos del bosque, porque a veces son eso enanitos sin importancia, a los que la gente paga porque no tiene más remedio, dicen: ¡que caros son!, y hasta discuten la minuta, sí, haz tu lo mismo en la pescadería con el pescadero y el precio del kilo de merluza ¡coño!, que a ver quién le discute el precio al dueño del negocio… ¡no hay cojones!

A ver, el abogado se ha pasado muchos años dándole a los codos para que tú, que no tienes ¡ni puta idea!, puedas salir airoso de tu tema “tronco”, no seas farfullero y no les hagas regates. Y menos la cobra, coño que quieren cobrar, como todo Dios. Aún así, algunos que son más aguerridos, por tener el culo “pelado” de aguantar imbéciles, cruzan la calle entre la habitación de togas y el juzgado en grupo, bailando una sardana alrededor de un gran lazo amarillo, que unos cuantos han puesto de moda. No sabemos, me dice Pepón, si por que están enfermos del hígado o por otra razón, como ahora todo el mundo lleva lazos de colores… Sociedad lobotomizada… Sociedad lobotomizada… Sociedad lobotomizada… he caído en bucle perdón, me estarán lobotomizando. Perdón señor lobotomizador… o señor censor que estás en las teles, loado sea tu… que digo, ¡qué te follen! Tampoco es que la razón por la que llevan lazos me importe en exceso ni os importa, más si se trata de algo nazi. A veces algún graciosillo le levanta al abogado o al juez la toga por detrás y el descojone es general. Es una manera como otra cualquiera de las que tiene el pueblo, el siempre muy cacareado pueblo ya que no tiene otra, para cagarse en la justicia cuando no es justicia y es injusta.

Porque para quién no lo sepa, me dice Pepón, la ley no tiene por qué ser justa, la ley es la ley. Pero no todos los seres humanos pueden ser juzgados de la misma manera. Es la primera injusticia de la ley por ejemplo considerar al atracado y al atracador en plano de igualdad. Y es que según prosigue Pepón, la gente vive muy mal lo de los jueces, cada vez peor, están muy mal valorados ¡Pobrecitos!, por eso se confunde el populacho y creen que cualquier togado es responsable de la ley, y no lo son, los responsables son los legisladores sí, esos señores diputados del Congreso que son los que elaboran las leyes fíjate tú. Pobres e infelices jueces y abogados de la toga dura.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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