Esto es muy gordo: Todas y todos me dicen «Camina o revienta». Por Rodolfo Arévalo

La muerte de Escobar de Fernandlo Botero
Detalle de La muerte de Escobar de Fernandlo Botero.

«Esto es muy gordo. Mi peso toda la vida ha estado por encima de lo deseable menos unos años entre los veintiocho y treinta y dos»

Tengo problemas en las rodillas, desde que me operaron de menisco en la izquierda no ha dejado de dolerme y por “simpatía” imagino me empezó a doler la otra, sería por la sobrecarga que hacía sobre ella para aliviar la izquierda. Hasta aquí nada que decir salvo que esto es muy gordo. Mi peso toda la vida ha estado por encima de lo deseable menos unos años entre los veintiocho y treinta y dos, en los que por el estrés de la oposiciones perdí peso, porque comía lo mismo que siempre o sea nada tirando a una mierda.

Recuerdo que desde que me descubrieron a la edad de catorce años, por casualidad, que poseía insuficiencia tiroidea y me brearon a inyecciones de tiroides no perdí peso. En aquella época sí pero estaba hiper tiroidado, todo hay que decirlo. Llegue a pesar cincuenta y seis kilos midiendo uno sesenta y dos. Estaba delgado, muy delgado. Pero unos años después cuando las inyecciones quedaron suprimidas y tomaba pastillas, volví a engordar, eso si comiendo lo mismo o sea poco tirando nuevamente a una mierda.

Bueno esa es la historia de mi vida y el peso. Durante el tiempo que estuve en la mili, no deje de estar bastante rellenito a pesar de todo el ejercicio físico y de que comía igual que siempre, poco. De hecho nunca en mi vida tras la temprana juventud he vuelto a pesar menos de setenta. Hace quince años me descubrieron diabetes del tipo II adquirida. Lógicamente me pusieron en tratamiento y un régimen para diabético. Curiosamente el régimen para diabético era superior en calorías al que yo solía consumir a lo largo de toda mi vida.

«Tardé dos años pero conseguí bajar hasta los setenta y cinco kilos, que todo el mundo a mi alrededor alabó. ¡Uy que bien un gordo que ya no lo es!»

Harto de tanta estupidez porque llegue a pesar cien kilos decidí adelgazar drásticamente y a lo largo de los dos años siguiente baje veinticinco kilos, comiendo muy poco e hinchándome a pastillas de un medicamento llamado Eutirox, tomaba trescientos miligramos diarios. Esto desde luego se hizo notar en un aumento de mi nerviosismo y en la bastante rápida pérdida de peso. Tardé dos años pero conseguí bajar hasta los setenta y cinco kilos, que todo el mundo a mi alrededor alabó. ¡Uy que bien un gordo que ya no lo es!

Lo que no sabía yo es que era muy peligroso tomar una cantidad tan grande de Eutirox porque podría haberme provocado un infarto de miocardio. Pero bueno conseguí por una vez en mi vida el objetivo. Ahora me dicen que siendo diabético es más difícil adelgazar y eso que vuelvo a comer una mierda tirando a nada, de hecho a veces paso hambre. Pero ni por esas, no pierdo peso, llevo dos semanas tomando calditos, mucha verdura, casi nada de hidratos de carbono, tampoco acompaño la comida de pan, las proteínas no superan los cien gramos y he adelgazado la increíble cantidad de nada de nada, peso lo mismo que hace dos semanas.

De ello debo inferir que lo único que te ayuda a no engordar es tener un metabolismo rápido y por ende, si no lo tienes, tomar Eutirox a tutiplén aún a riesgo de poner tu vida frente al infarto. Pero eso es algo que nunca te dirá ningún doctor, en cambio si te dirá: “Hala cerdo, ponte a régimen que eres un gordo irredento que te pones ciego de comer y luego te quejas de que te duelen las rodillas, pierde peso, pierde peso, so cochino de cochiquera”.

«Deduzco que es así porque los gordos a juicio de los demás lo estamos por tragaldabas y vagos»

Básicamente es lo que oímos muchas veces, no en ese tono pero algo así, las personas que estamos gordas o con un poco más de peso. Y yo deduzco que es así porque los gordos a juicio de los demás lo estamos por tragaldabas y vagos. Ahora que alguien me explique, cómo comiendo lo que como por ser diabético engordo, alguien dirá es que no haces ejercicio, “sal a pasear”, vale si no me machacara el alma el dolor de las rodillas a cada paso lo haría, vaya si lo haría, ya lo he hecho en otras ocasiones de mi oronda vida.

Pero ahora, ¿quién puede tener la desfachatez de decirme camina? Tendría el mismo aspecto de título de película de kinkis “Camina o revienta”, en este caso camina y revienta de una puta vez. Doctores tiene la medicina y la ciencia, que saben que hay una serie de factores que hacen que la gente esté gorda o no y no son todos responsabilidad de lo que se come y del ejercicio que se hace, si no de otros factores que deberían averiguarse para ayudar a la gente que padece ese trastorno, digo yo ¿no? Pero tengo problemas en las rodillas desde hace cinco años, si no los tuviera juro que correría.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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