Hay que devolver a los MENAS a sus países antes de que delincan en el nuestro. Por Rodolfo Arévalo

Cálela pueblo turístico catalán, realizó una gran fiesta de bienvenida a los menas. Ahora protestan ya que les roban, agreden y se esnifan hasta la pintura de las paredes.
Cálela pueblo turístico catalán, realizó una gran fiesta de bienvenida a los menas. Ahora protestan ya que les roban, agreden y se esnifan hasta la pintura de las paredes.

«Ponemos el grito en el cielo cuando los MENAS violan a alguna chica o agreden a su novio, roban o atacan e insultan a las personas»

Ponemos el grito en el cielo cuando los MENAS violan a alguna chica o agreden a su novio, roban o atacan e insultan a las personas. Esto se da últimamente a menudo en España. Más en unas autonomías de gobierno más laxo que en otras. Correcto, es natural, estos especímenes no deberían estar aquí y si lo están es por los mamarrachos de los políticos que creen que todo el mundo es bueno e igual , son los políticamente correctos.

Extranjeros magrebíes o subsaharianos de dieciséis o diecisiete años, no pueden ser tomados como niños aquí, en España, ni siquiera los de quince. Este vicio viene del ideario común de que los menores se comportan como niños y no es verdad en todos los casos. En muchos lugares de África los muchachos son adultos con quince años y se casan y trabajan y forman su familia. Luego han de ser considerados adultos a todos los efectos. Tratar de equiparar la actitud mental y educativa con el desarrollo físico es una solemne estupidez, depende más de otros factores.

«Hace cuarenta años en España llevar la contraria a la policía, hacerles burla, pegar a un profesor y cosas por el estilo era considerado una falta grave de civismo»

Hace cuarenta años en España llevar la contraria a la policía, hacerles burla, pegar a un profesor y cosas por el estilo era considerado una falta grave de civismo, de formación y educación alarmantes, estos individuos eran sometidos a corrección, en recintos de reeducación para menores, en los cuales ya la broma era menos broma y acababan pasando por el aro y asumiendo o aprendiendo otra manera de comportarse. Salían rehabilitados al menos socialmente. Si no era así, el servicio militar acababa de hacerles hombres hechos y derechos, que asumían sus obligaciones y aceptaban la autoridad.

En el caso de las mujeres y aunque es menos necesario era el servicio social. Pero ahora se comete un grave error, no es lo mismo un joven estudiante bien educado, en las normas de convivencia y sociales del país, en este caso España, que los casos de individuos al margen de la ley, sin educación y apenas cultura lo que algunos llaman lumpen que provienen o de barrios marginales españoles o de países extranjeros.

Puede que esto moleste a los tontitos bien pensantes pero es la pura y dura realidad. En otras épocas estas conductas eran debidas al absentismo en el colegio, a la falta de escolarización en institutos o a la falta de medios para estudiar. Hoy ya no es así pues la educación es gratuita y universal hasta la edad de dieciséis años. Esto en España, nada digo ni puedo decir de países en los que la educación a veces ni siquiera existe. Lamentablemente esto sigue hoy ocurriendo y no es culpa de los estados, sino de la cultura original de cada país y de sus propios estados de origen que lógicamente al estar asentados en formas de gobierno animistas o teocráticas no pueden asimilarse a la nuestra.

«Vuelve a tratarse aunque no guste de un problema de choque de culturas. Es verdad que en muchos de esos países los mayores de quince años ya no son considerados niños si no adultos y han de ser juzgados como tales»

Vuelve a tratarse aunque no guste de un problema de choque de culturas. Es verdad que en muchos de esos países los mayores de quince años ya no son considerados niños si no adultos y han de ser juzgados como tales. La culpa es el retraso cultural y de desarrollo social de esos países y no de los individuos que de ellos vienen. Su forma de comportarse, para ellos, es justificable, muchas veces incluso por su religión. En cambio aquí ese lumpen juvenil aunque no se puede reducir notablemente, se ha suavizado mucho con la obligatoriedad de la enseñanza y aunque en los hogares la cultura sea nula y las reglas de educación y corrección inexistente, sí saben al menos algunos de esos jóvenes comportarse ante otros o la autoridad.

Ya sé que decir esto es políticamente incorrecto, pero hace poco se publicó un estudio hecho en España en el que se demostraba que los hogares que tenían padres con formación de cualquier tipo y en los que se leía y se ejercían distracciones como el cine, el teatro y la visita a museos, el nivel alcanzado por los menores era mucho más alto que en los hogares en donde se carecía de estos estímulos. También se nota en la variedad y extensión del léxico empleado por los hijos de personas cultas. Por eso la formación de los padres debe ser continuada por el estado durante toda la vida, primando y abaratando la cultura, no la de chunda chinda y de verbena de barrio si no la de verdad, la música buena, no necesariamente clásica, pero si de alguna complejidad, la lectura primero de temas atrayentes y más tarde más profundos y formativos, y por otra parte fomentar los hobbies que se salgan del mero deporte o en España del fútbol.  Fomentar la educación en música, teatro y otras actividades que entretengan por encima de dar patadas a un balón en el patio de la comunidad de vecinos.

«Hay que devolver a los MENAS a sus países antes de que delincan en el nuestro, que bastantes problemas tiene ya»

Podemos educar a nuestro hijos, lamentablemente no podemos hacerlo con semi adultos que provienen de otras culturas en las que la educación no está estructurada de una forma eficaz y en las que estudiar queda reducido a unos pocos. Como no podemos hacer la labor de otros estados y culturas lo lógico es devolver a los menores no acompañados a los servicios sociales de sus países de origen si los hubiera y en caso de que no haya, a sus padres, con el objetivo de que sean integrados en el respeto a su gente y su cultura. Así que con más razón hay que devolver a los MENAS a sus países antes de que delincan en el nuestro, que bastantes problemas tiene ya.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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