Llevan tiempo mareándonos con el cambio climático, el derecho a decidir, la memoria histórica y… hasta con Greticeta. Por Rodolfo Arévalo

Llevan tiempo mareándonos con el cambio climático, el derecho a decidir, la memoria histórica y... hasta con Greticeta, la nueva heroína de los golpistas catalanes. Ilustración de Tano
Llevan tiempo mareándonos con el cambio climático, el derecho a decidir, la memoria histórica y… hasta con Greticeta, la nueva heroína de los golpistas catalanes. Ilustración de Tano

«Llevan tiempo mareándonos con asuntos como el cambio climático, la memoria histórica, el feminismo, la igualdad universal, etc…»

Llevan tiempo mareándonos con asuntos como el cambio climático, la memoria histórica, el feminismo, la igualdad universal, etc… y como sigan así, la que nos va a dar un palo de espanto es la historia. Ante los cuentos de miedo que esgrimen desde las izquierdas, yo les cuento un cuento real de miedo que se avecina y del que al parecer los políticos, en general, de izquierdas y derechas no se hacen eco.

Para las personas que no terminen el bachillerato o la formación profesional de segundo grado, dentro de diez o veinte años dejará de haber trabajos. Esto con el agravante de que los que terminen una carrera, salvo que esta sea muy demandada, y solo los mejor preparados e inteligentes con suerte, podrán vivir de ella. Esto es así, porque ya en la actualidad esas labores meramente manuales las están realizando los robots. Y algunas no manuales que no requieran gran inteligencia también.

«Dentro de menos de veinte años, estará robotizada la mayor parte de la producción de bienes y servicios»

Dentro de menos de veinte años, estará robotizada la mayor parte de la producción de bienes y servicios. Por poner solo un ejemplo que conozco, véase la operación de cámaras en muchos programas de Tv, ya se robotizan muchas cámaras en programas en los que solo hay una persona que controla todas las unidades. Que esto añada o quite calidad al producto final, es una cosa que a los que producen, televisión o cualquier otro producto, (se aplica a cualquier objeto o bien de consumo), les son como en el chiste “indisolubles” porque son para ellos palabras ”sinagogas”. Vamos que mientras cobren y la gente no proteste, por falta de criterio, paguen impuestos y consuman, andarán ellos calientes aunque no se ría la gente.

Lo he dicho muchas veces, y los políticos y gobernantes lo saben de sobra. El futuro dentro de treinta años es desolador. Paro, criminalidad, barbarie, grupos violentos de lo que ya vemos un ejemplo con las manadas violadoras de inmigrantes, casi todas, aunque no se diga, serán el denominador común de la existencia. El aumento de la criminalidad estará en proporción al número de personas paradas sin recursos, incluso de jubilados a los que no llegue la pensión, de esto algunos casos hemos visto en los que sexagenarios atracan para sacar un sueldecillo de subsistencia.

Puede que muchos crean que hablo de broma o de manera exagerada, pero no, pregunten a sus almohadas y consciencias como lo ven. Se van a llevar el chasco de su vida. Mientras allá, por el mundo adelante, gente aprovechada, y la ha habido siempre, es la selección natural que actúa, siga medrando en puestos altos de empresas bien remunerados y puestos en la política, pagados por los bobos que somos nosotros, nos darán por la retambufa.

«Algunos pensarán que entonces hay que seguir a los comunistas… ¡Mentira! será eso peor remedio que la enfermedad»

Algunos pensarán que entonces hay que seguir a los comunistas… ¡Mentira! será eso peor remedio que la enfermedad, porque al resto se le añadirá la desidia de los que trabajen sin estímulos y prácticamente encarcelados de pensamiento, creatividad, y capacidad de decisión, o sea libertad. Esto empieza a tener muy mal arreglo, hay una solución fácil, pero que no creo que quiera aceptar el que vende y produce, pero que es la única que puede salvar del desastre al planeta. Abaratar los costes y beneficios de las empresas, no con robotización, si no con mano de obra autóctona, aunque los resultados de beneficios disminuyan. Estamos llegando a un futuro en el que o se recortan esos beneficios en pro del trabajo para la mayoría y a costa de la robótica y la tecnificación, o en menos de treinta o cuarenta años, las empresas habrán desaparecido por escasez de compradores.

«Por cierto, les he dicho que llevan un tiempo mareándonos con lo del cambio climático, el feminismo, y el resto de tonterías, pues eso»

El mundo siempre ha funcionado por los servicios que se han intercambiado unos humanos y otros. Si los humanos son cada vez más sustituidos por máquinas que no se cansan y trabajan a destajo y producen más barato sin que se aumenten los impuestos de ese trabajo y revierta en los seres humanos, aunque sea cobrando por no trabajar, el mundo no va a necesitar un cambio climático, la caída de un asteroide o que la memoria histórica saque de sus tumbas a los fantasmas del pasado. Todas estas cosas estarán de sobra, pues no habrá nadie que las consuma, estaremos todos muertos de asco y aburrimiento. Por cierto, les he dicho que llevan un tiempo mareándonos con lo del cambio climático, el feminismo, el derecho a decidir y el resto de tonterías, falsedades y medias verdades, pues eso.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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