La única dictadura que se puede admitir es la de la genética, señora Montero. Por Rodolfo Arévalo

La única dictadura que pueden admitir los seres humanos es la de la genética, señora Montero. Ilustración de Linda Galmor
La única dictadura que pueden admitir los seres humanos es la de la genética, señora Montero. Ilustración de Linda Galmor

«He de decirle a la señora Montero que la única dictadura que pueden admitir los seres humanos, tanto mujeres como hombres es la de la genética»

A mi en particular y que me perdone Irene Montero, me queda ya lejos lo del pin parental que tanto detesta. Mis hijos ya son adultos, y hacen de su sexo un sayo. Si ella en su juventud no recibió una buena, aséptica y diáfana educación sexual, no debe achacarlo a los actuales padres de adolescentes y niños. El cómo se pajeen ellas y ellos es un problema particular de cada individuo, no macho o hembra si no de animal racional humano, que primero y antes que racional, es animal y luego persona. No porque lo diga yo, si no porque es así, le guste a la ministra o no. He de decirle a la señora Montero que la única dictadura que pueden admitir los seres humanos, tanto mujeres como hombres es la de la genética, la naturaleza distingue perfectamente entre sexos, porque surgió de la necesidad, para evitar copias erróneas en el material del ADN, y con copias no similares surgieron también las excepciones a la regla general de los sexos, tan respetables como otra cualquiera, que puede producirse y está demostrado científicamente por errores en la copia de material genómico. Léase el libro EL GEN de Sidhartha Mukherjee, publicado por DEBATE.

Que un niño o niña prefiera a otro u otra para jugar “a los médicos” es algo tan personal y genético, como el fenotipo del que disponga y tan respetable y obligado a respetar como cualquier otro tema del individuo. Incluso en la adolescencia, no solo los padres no han de meterse, si no menos las ministras del gobierno. NO han de hacerlo ni en su forma de pensar y menos de sentir y obrar sobre su sexualidad y esto que digo, sí es verdadera libertad…

«Usted pretende regular el comportamiento y el derecho individual de los niños y niñas, madres y padres, que usted define como Homófobos o machistas»

Si usted pretende regular el comportamiento y el derecho individual de los niños y niñas, madres y padres, que usted define como Homófobos o machistas por querer implantar un pin parental, está completamente equivocada en cuanto a sus palabras en las que afirma que la libertad está por encima de estos padres. No, no lo está porque ellos son los garantes como seres biológicos de alto status, de garantizar que sus hijos sepan llegar a la edad adulta en las condiciones optimas para reproducir la especie y esto hablando solo desde un punto de vista animal. Garantizar la supervivencia de los individuos y se sus genes está por encima de cualquier otro condicionante porque sin ello, ni usted, ni yo, ni tan siquiera los infantes a aleccionar por su ministerio estaríamos aquí para poder sufrir sus tonterías.

La libertad siempre ha de estar por encima, incluso de sus tesis de niña sabelotodo y poco leída. La libertad la generamos los seres humanos otorgándonos el derecho a elegir, no lo que usted diga, si no lo que queramos elegir. Es lo que tiene haberse pasado la vida leyendo tonterías como los panfletos comunistoides, que tan ortopédicamente defiende. Saber de política si es que sabe por ósmosis con el vicepresidente del gobierno, PNN de la asignatura de política en una universidad, no le da a usted ninguna certificación académica o de cualquier otro tipo para hablar ex cátedra del asunto, tampoco para ostentar el cargo que ostenta, pero vaya los ha habido peores en preparación. Lease Leire Pajín.

«Ésta es una cuestión que discuten desde hace muchos años concienzudos, profesores universitarios, especialistas de estos temas»

Ésta es una cuestión que discuten desde hace muchos años concienzudos, profesores universitarios, especialistas de estos temas. Que si, que mamá tiene una rajita y un agujerito y papá un pajarito, “un pene tío bobo”, dice el niño o la niña, que entra en él para que luego salga un hijito, que sí, que esto es placentero, para que los seres vivos se desvivan por hacerlo y no acabar extinguidos, esto es natural, bien. Que esto lo podéis hacer con unos y otros o unas y otras, bien, eso ya lo saben de sobra los preadolescentes que pueden sentir atracción hacia uno u otro sexo hasta que se definen sexualmente unos años después. No lo saben conscientemente, porque a la tierna edad de once o doce años todavía los humanos no están del todo formados. Luego, lo empiezan a saber, no por ciencia infusa, pero sí de manera impulsiva.

Que usted les quiere enseñar a masturbarse, no hace falta, ya saben ellos y ellas por sí mismos o es que usted está en babia y no lo hace, ha hecho o hará a lo largo de su vida. Si es así es que tuvo usted una adolescencia penosa y por ello no estará preparada para dar consejos sexuales a adolescentes. Respetar los derechos de la forma de pensar de los integrantes de una comunidad es lo más importante, yo diría que lo único importante de las democracia, versus las tiranías en donde hay personas con una deriva como la suya, que quieren imponer formas de pensar diferentes a las que tiene el común y lógicas de las comunidades. Usted pensará, ¿por qué aborrece la gente tanto el comunismo?, pues ahí tiene la respuesta, porque anula al individuo y su forma de ver el mundo y las cosas, solo las puede ver y hacer como le gusta a usted salvo pena de excomunión.

«¿No le recuerda esto señora Montero a la edad media del Cristianismo y a la actual edad media del Islam?»

¿No le recuerda esto señora Montero a la edad media del Cristianismo y a la actual edad media del Islam? Si no es así, le rogaría que vaya usted a hacérselo mirar, porque si no, no le arriendo la ganancia. La democracia tiene una ventaja y un inconveniente, el inconveniente es que todo el mundo puede decir las estupideces que considere oportunas y la ventaja es que uno también puede decirlas. Permítame usted recordarle que la forma estúpida que decida cada uno de cómo educar a sus hijos en una sociedad libre, es libre y no tiene usted nada que interponer, ni siquiera una demanda, porque si los jueces saben lo que es la democracia, y todavía son demócratas, ni siquiera lo aceptarán a trámite. Si no es así… Constitución RIP. Y eso yo que la vote, me niego y si hay que defenderla lo haré con uñas y dientes, como juré un día: “Defenderé la libertad , mi país y la Constitución con la última gota de mi sangre”.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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