El culpable del poder político de la pandilla basura, y hasta en las redes sociales, debe de ser Saturno. Por Vicky Bautista Vidal

La pandilla basura
La pandilla basura

«Si yo hablara en lenguaje astrológico diría que, en este periodo de tiempo, sin duda, Saturno andaba dando caña a los mortales»

Si yo hablara en lenguaje astrológico diría que, en este periodo de tiempo, sin duda, Saturno andaba dando caña a los mortales. Según la filosofía astrológica, Saturno, es un planeta de marcha lenta que augura retrasos. Enemigo por naturaleza de la inmediatez. Habla de vejez, oscuridad, tiempo, carencias…

Positivo solo para solitarios, filósofos, pensadores… Rige aquellos asuntos que reclamen paciencia y tiempo. Por ello, Saturno, en su signo hasta hace unos días, seguramente aspectando al incómodo Neptuno, ofrece al personal, según los astrólogos, un tiempo de silencio. Un parón forzoso en temas vitales; influyendo a cada individuo en el campo donde el mapa astral de nacimiento soporte al pesado planeta.

Que estas consideraciones astrológicas sean reales, y que la Astrología sea una Ciencia aceptada como tal, resulta siempre un asunto polémico muy alejado de este espacio… Aunque, igual cuela. Resulta, eso sí, una preciosa justificación. Una excusa original para comunicar, avergonzada, que la inspiración se ha largado por la ventana; que, a algunos, la situación actual nos tiene tan obnubilados, que no somos capaces de poner palabras a los sentimientos encontrados.

Sobre todo, si como yo, pasean de forma masoquista su eventual vacío mental por foros y grupos pertenecientes a la patulea política encaramada a nuestros “lomos”, intentando comprender que ha pasado y como lo han hecho. Lo que, además, deja un amargo sabor de boca respecto a la capacidad de los españoles para aceptar los manejos de la pandilla basura. ─ Que no es que yo quiera insultarlos─ guárdeme san Cucufato de tan gratuita ofensa.

Vomito ricardito de la pandilla basura
Vomito ricardito de la pandilla basura

«Muchos, recordarán un grupo muy divertido de personajes estrafalarios que los niños coleccionaban en cromos hace algún tiempo y que se denominaba así: La pandilla basura ”

Muchos, recordarán un grupo muy divertido de personajes estrafalarios que los niños coleccionaban en cromos hace algún tiempo y que se denominaba así: La pandilla basura, cuyos personajes: criaturas ruidosas, sucias, metiches, manipuladoras, estrafalarias, con poca gracia para terminar los asuntos; oportunistas de libro… recuerdan en tono de humor a nuestro colectivo político actual.

No cabe duda de que, en esa colección, existe un cromito afín a cada político nuestro, de un lado u otro; aunque, ahora, yo, me incline a comparar con los de la Izquierda. Mas que nada, por que es el colectivo que mas tortas con la mano abierta está dando a los españolitos de las dos Españas.

Porque una cosa hay que reconocerles, y es que son rápidos y se mueven. Que llevan poco tiempo aferrados a la piedra del poder y ya vamos teniéndonos que ir a leer nuestras noticias en páginas extranjeras, porque aquí, no sale todo en la tele y los periódicos cargan la tinta, no en la verdad, sino en el color de la cara del prisma que convenga al mercenario de turno.

Por aquello de que hay que ser ecuánime y considerar todas las partes, me paseo por algún grupillo de Facebook con ideología comunisto-antidiluviana… Ya sé, ya sé. ¿Quién me mandaba a mí?… Luego viene el rechinar de dientes y los gimoteos virtuales.

A causa de mi atrevimiento, me entero de que, según los foros de podemitas y comunistas, yo, por eso de sentir más simpatía por cualquiera que no sean ellos soy una carca, facha de ultraderecha, perteneciente al grupo de la abstracta “derechona”. También, españolaza (para separatistas de variado pelaje) Y que debería leer más, según los asalariados de Podemos, que acostumbran a adornar con esa frase sus cantinelas por la red. Aunque nunca indican que es lo que se debería leer por que de eso no se acuerdan.

 

Los sucios colegas de la pandilla basura
Los sucios colegas de la pandilla basura

«Si ellos me lo dicen es libertad de expresión y verdad y si lo digo yo, es incitación al odio y motivo suficiente para que Newtral me denuncie»

Olvidan que la voluntad de un independiente se gana a base de méritos. Acciones positivas que faciliten la vida a la abstracta “gente” que ellos tanto mencionan, con tal de no pronunciar la palabra “españoles”, que les saca ronchas y les llena de pupas la boca. Si estar aburrida de palabrejas muertas, desgastadas por el uso, sin espíritu y sin verdad es ser todas esas cosas “bonitas” con las que me increpan, pues será que sí… Porque si ellos me lo dicen es libertad de expresión y verdad y si lo digo yo, es incitación al odio y motivo suficiente para que Newtral, la empresa de izquierdas que ejerce un cargo de control que debiera de ser imparcial, (nos acercamos a China y a Cuba ¡Que ilu!), tome cartas en el asunto y me denuncie… Estremece un poco la palabra denuncia, ¿no?

Entonces voy a jugar un poco y ensayo como sonarían en mi boquita de pitiminí los mismos adjetivos, pero opuestos, si tuviera a bien nombrar a alguno de los personajes de esos lugares igual que ellos se refieren a mí o a cualquiera a quien se le atraganten sus ruedas de molino. Diría, por ejemplo: La izquierdona política, llena de carcas ultraizquierdistas, rojos, retrógrados, … Y luego ya mezclaría alguna palabra más para que pareciera un discurso medio coherente.

Pero callo y me retiro con el rabo entre las piernas. Yo me lo he buscado solita. Me pregunto si ya estaré lo suficientemente crispada, tanto como Zapatero quería que estuviésemos los españoles: La respuesta es negativa, pese a todo. Es sencillo llegar a una conclusión evidente: Todos los murmullos y alaracas han llegado siempre desde el mismo lugar. Esbirros a sueldo se dedicaron a sembrar esa crispación “necesaria” según el plan ya establecido desde la infausta presidencia del agitador de la ceja. Pues la gente corriente pasa de todo, mientras el juego se lleva a cabo por medio de una minoría muy escandalosa que mueve, a sueldo, las temidas “redes sociales” mucho más pánfilas de lo que se las quiere presentar.

Saturno ha sido, seguro, el responsable de que en las calles no haya históricas caceroladas, y en las redes no prosperen las tibias quejas que llegan por parte de lo que algunos fantoches llaman “extrema derecha”. La guinda final es darme de bruces con el sitio de Monedero, donde vídeo tras vídeo, este, me habla de “policías políticas del PP” y cuenta cuentos cansinos sobre maquiavélicas conjuras del “reino de España” para cargarse al “inocente” partido que quisiera él representar. Habla de Watergates españoles y coloca a Podemos en el pedestal de la inocencia. Se muestra asombrado de que haya gente que no quiera saber nada de los herederos de filosofías que llenaron el siglo XX de injusticia, pobreza y muerte. Se le alborota el flequillo, que nadie le ha dicho todavía que es el peinado modelo tonto de pueblo vestido de limpio, porque se critica a Ábalos desde la “facha ultraderecha” debido al affaire con la “pobrecilla” vicepresidenta de Venezuela: el país actualmente más desdichado del mundo; donde él, ¡sí!, él, fue actor y parte de la situación extrema actual.

La Pandilla Basura (Garbage Paid Kills)
La Pandilla Basura (Garbage Paid Kills)

«Ni palabra acerca de los problemas del gobiernillo actual con el campo. Emerge de sus posts un inconfundible aroma a palabras sin sentido de tantas veces repetidas»

Ni palabra acerca de los problemas del gobiernillo actual con el campo. Emerge de sus posts un inconfundible aroma a palabras sin sentido de tantas veces repetidas, enmohecidas por el tiempo, que todo lo vuelve viejo: ─ Otra vez Saturno, dios del tiempo, haciendo de las suyas─, que diría Nostradamus.

Una última conclusión: Estoy harta de la gente; de toda la gente. De unos, por hablar sin sentido; de otros, por callar. De la mayoría, por levantar la voz enarbolando los desvaríos del contrario y silenciando dolosamente las canalladas propias.

Pero guardaré un silencio sepulcral, por que desde que un libro de autoayuda me informó de que debo asumir que también soy gente y formo parte de esa masa gris que yo veía siempre alejada diez pasos de mí, me siento rara y no quiero que se sepa que lo sé. Mejor le echo la culpa, la “curpita” y la “curpona” a Saturno, que queda super intenso a la vez que ancestral y exclusivo.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

Un comentario sobre “El culpable del poder político de la pandilla basura, y hasta en las redes sociales, debe de ser Saturno. Por Vicky Bautista Vidal

Deja un comentario