
«Tan vital para la supervivencia es el campo, la ganadería y la agricultura. Esa falta de responsabilidad de los políticos hacia ese sector, ha llevado a la ruina a la despensa de Europa»
Hay varios asuntos de máximo interés en España. El primero, la vergonzosa actuación del Gobierno en el «caso Delcy» en Barajas. Dijo Pérez Rubalcaba que los españoles no se merecen un gobierno que les mienta. Y ahora, ¿es que nos merecemos un ejecutivo que nunca nos diga la verdad? Parece que esa es la gran transformación. Un cambio sustancial que nos llevará a ser una nación poco fiable, como nos lo acaba de demostrar la huida, mas bien espantada, de las grandes empresas tecnológicas en Barcelona. Ese es el destino que nos espera con un gobierno tan poco transparente y fiable.
El segundo asunto y tan vital para la supervivencia es el campo, la ganadería y la agricultura. Esa falta de responsabilidad de los políticos hacia ese sector, ha llevado a la ruina a la despensa de Europa. Si no hubiese buena agricultura ni el Rey comería dice el aserto popular. Pero no es baladí ese descuido hacia todo lo que representa el campo. Como bien nos recuerda Juan Manuel de Prada en su columna de ABC, la agricultura odia el dinero, solo quiere lo necesario para llevar una vida digna. A los agricultores y ganaderos solo les mantiene firme su espíritu, su arraigo y amor a la tierra que cultivan o pastorean. A la propiedad de esa tierra amada por decenios. ¿Es tan complicado de entender? Y eso es imperdonable para los dirigentes globalizadores, que prefieren seres desarraigados, deambulando cual zombis por las abarrotadas calles de las urbes. Fábricas de gente desnaturalizada que gustan de visitar, de vez en cuando, los que adoran su modesta campiña. En fin, han conseguido no solo vaciar los pueblos y aldeas, sino convertirlas en espacios, sin aliciente y futuro. Una catástrofe monumental que ahora, por intereses electorales, quieren volver a engañar con propuestas vanas y falsarias. Véase Teruel Existe.
El campo solo se salvará con el esfuerzo y constancia de los propios habitantes de esas zonas cada vez mas desamparadas y abandonadas, sobre todo por los políticos de turno, que solo aspiran a mejorar su forma de vida a cualquier precio. Mejor dicho, por una cuantía determinada.

Enhorabuena Nacho, ignoraba que tuvieras un Curriculum tan brillante, me alegro mucho.
Con el agricultor siempre choca el Comunismo, porque el agricultor sabe lo que cuesta sacar alimento de la tierra. Y eso no es política.