
«El Covid-19 puede señalar el camino correcto para España y corregir los errores que nos están llevando a cuartear nuestro territorio en reinos de Taifas»
Siempre se piensa que los problemas actuales de España son fruto de la pasada guerra incivil que nos llevó al desastre y la división entre españoles. Un horror tan grande que sigue latente gracias a la insensatez de una izquierda revanchista que jamás ha digerido la derrota, pero que nos libró de entrar en el circuito bolchevique al que estábamos abocados. Pero también es cierto que esa contienda nos ha lastrado en nuestra unión, que parecía asentada, pero en cuanto han llegado partidos de izquierdas al poder ha saltado con estruendo.
Nos ha faltado un enemigo común para unirnos todos a una. Muchos otros países si los han tenido y su sentido patriótico se sintió empujado en un proyecto unitario. Sí, desde hace muchos lustros, a España le ha faltado ese enemigo a quien combatir. Demostramos esa solidaridad cuando el traicionero Napoleón Bonaparte, con engaños, intentó conquistar España. Fue una lección de coraje y patriotismo relevante. La victoria solo tenia que esperar a pesar de los compatriotas afrancesados.
Ahora, en forma invisible, sin enemigo concreto a quien luchar, ha llegado el coronavirus, que, lamentablemente, nos tiene acobardados. Pero es un momento para reflexionar y sacar la parte positiva de esta pandemia para corregir los errores que nos están llevando a cuartear nuestro común territorio en reinos de Taifas, cada vez mas insolidarios. Lo mismo que el Gobierno ha tomado, en esta ocasión las riendas de España, (con el disgusto de los anti españoles), queda demostrado que se puede conseguir de nuevo la unidad entre los españoles. Como se ve, solo hace falta decisión y autoridad. Y que les den a Urkullo, Torra y sus compinches.
