
CARMINA BURANA es una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII, reunidos en el manuscrito encontrado en Benediktbeuern (Alemania) en el siglo XIX.
En estos poemas se hace gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza, y con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos, nos dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en los siglos XVIII y segunda parte del XIX acerca de la Edad Media como una «época oscura».
«Carmina Burana de Carl Orff Se estrenó el 8 de junio de 1937 en la Alte Oper de Fráncfort del Meno dirigida por Oskar Wälterlin»
«O Fortuna» es un poema goliardo escrito en latín medieval del Carmina Burana, a principios del siglo XIII, que forma parte de esta colección. Está dedicado a Fortuna, diosa romana de la suerte cuyo nombre en itálico era Vortumna, que significa «la que rueda».
Su actual popularidad se inició con la versión del músico alemán Carl Orff (Múnich, 10 de julio de 1895 – 29 de marzo de 1982,) tocada tanto por grupos de música clásica como por artistas de otros estilos. Carmina Burana Se estrenó el 8 de junio de 1937 en la Alte Oper de Fráncfort del Meno dirigida por Oskar Wälterlin.

Recordamos a CARL ORFF en el aniversario de su muerte, con imágenes de la bellísima obra de una figura controvertida en su tiempo, y que hoy en día es visto como el artista que elevó el arte de paisajes a la altura de la pintura de historia: WILLIAM TURNER (1775-1851)
Oh Fortuna
como la luna de estados siempre cambiantes
siempre estás creciendo o menguando
odiosa vida
ahora es brutal,
ahora minas
nuestros sentimientos con su juego;
pobreza, poder,
los disuelve como hielo.
Destino, salvaje y vacío,
eres una rueda giratoria,
tu posición es incierta,
tu favor es ocioso y siempre
predispuesto a desaparecer;
cubierto de sombras y velado
tu cargas sobre mí también;
ahora mi espalda está desnuda
a través del ejercicio
de tu iniquidad
Las posibilidades de la prosperidad
y de la virtud
ahora no me pertenecen;
quiéralo o no,
un hombre
está siempre expuesto
ante las acciones de la Fortuna.
¡A esta hora sin demora
tañe las cuerdas!
¡Porque a través de la suerte
ella abate a los valientes,
que todos se unan conmigo
en el lamento!
