¡Illa! ¿Dónde estabas aquel día de Febrero? Por José Crespo

¡Illa! ¿Dónde estabas aquel día de Febrero?
¡Illa! ¿Dónde estabas aquel día de Febrero?

«Está claro que Illa y su secuaz, el médico caradura, el del jersey de bolánganas, no querían saber nada del coronavirus hasta después del 8 de marzo»

Está claro que Illa y su secuaz, el médico caradura, el del jersey de bolánganas, no querían saber nada del coronavirus hasta después del 8 de marzo. Ese impresentable ministro de Sanidad, responsable del desabastecimiento sanitario, que esperemos se las vea con la Justicia no asistió a la cumbre que la Organización Mundial de la Salud (OMS-WHO) celebró durante la segunda semana del mes de febrero, insisto ‘febrero’, para abordar la adopción de medidas para hacer frente al coronavirus a nivel mundial que ya se nos venía encima y a la que aquí se hacía oídos sordos. Recordemos que este mismo individuo, Illa, consideró que estábamos equipados y que no hacía falta hacer acopio de equipos de protección sanitario, seguramente sabiamente asesorado por el tal Simón quien dijo el 31 de enero pasado que «España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado».

Pues bien, a esa cumbre internacional acudieron 400 autoridades y expertos de todo el mundo… de todo el mundo menos nuestro incompetente filósofo ministro de Sanidad, cuota de la mafia del bailarín catalán.

Dicha reunión de trabajo se celebró en la hermosa ciudad suiza de Ginebra durante los días 11 y 12 de febrero pasado, reitero ‘de febrero’, un mes antes del 8-M. A ella, como no puede ser de otro modo, fueron convocados «los ministros de Sanidad de todo mundo», insisto ‘los ministros de Sanidad de todo el mundo’.

«En este foro médico y científico, imagino que Illa pensó encontrarse fuera de lugar, que no pintaba nada, que no tenía nada que aportar ni aprender»

En este foro médico y científico (donde me imagino que Illa pensó encontrarse fuera de lugar, que no pintaba nada, que no tenía nada que aportar ni aprender) se plantearon todas las posibles reacciones gubernamentales en materia de salud frente al Covid-19 así como en el desarrollo de vacunas, tratamientos y diagnósticos, y aunque la declaración oficial de pandemia se emitió por parte de la OMS el 11 de marzo, desde El País se insistía y quitaba hierro al asunto mediante cabezas de turco sanitarios en que “La declaración de pandemia quiere decir muy poco. Tiene quizás valor desde el punto de vista de la opinión pública, pero realmente no hay un dintel, un valor o número de países a partir del cual se puede decir que es pandemia; de facto ya lo era antes”, pero dejando claro que «de facto ya lo era antes».

El impresentable, durante esos dos días se encontraba en Madrid el día 11 en el Congreso y al día siguiente de visita en un hospital en Barcelona. El mismo que con todo el descaro dijo en ese mes que «España tiene suficientes equipos de emergencia frente al coronavirus».

Sus colegas ministeriales de todo el mundo con sus asesores se dedicaron en esas dos intensas jornadas de trabajo del foro relativo al coronavirus a realizar debates sobre las diferentes y posibles áreas de investigación, como la identificación del origen del virus o el intercambio de muestras biológicas y de datos sobre las secuencias genéticas.

De aquella reunión salió un programa mundial de investigación sobre el coronavirus que quedó desde allí designado como Covid-19. Programa en el que se establecieron prioridades y marcos de orientación para servir de ayuda a los países afectados y lógicamente, Illa no estaba allí y no se enteró de nada.

En esa reunión se calificó al coronavirus como «una amenaza muy grave para todo el mundo» y en cuanto a su solución se calculó que para la «vacuna se tardarían 18 meses en desarrollar».

La directora científica de la OMS afirmó que «Comprender la enfermedad, sus reservorios, su transmisión y gravedad clínica y, seguidamente, desarrollar medidas eficaces para combatirla es fundamental para controlar el brote, reducir el número de muertes y reducir al mínimo las repercusiones económicas», a lo mejor es por eso que aquí hemos padecido y padecemos el desastre que nos ha puesto en lo más alto del ránking de la incompetencia.

«España, a pesar del altísimo nivel de sus excelentes investigadores, ha quedado excluida de su participación en el comité científico europeo para asesorar sobre el Covid-19»

Quizás esos altísimos niveles de incompetencia y desidia política han tenido como consecuencia que España, a pesar del altísimo nivel de sus excelentes investigadores, virólogos y epidemiólogos, ha quedado excluida de su participación en el comité científico europeo para asesorar sobre el Covid-19.

Dicen que el grupo de expertos que asesorarán sobre la enfermedad fue creado tras el acuerdo de los miembros de la UE ¿en una reunión del 10 de marzo celebrada mediante videoconferencia? ¿No tuvo nada que ver la no asistencia a la cumbre mundial de la OMS de los días 11 y 12 febrero?

Es lo que tiene cuando gente que ni ha trabajado en su vida, que tiene currículums basura, con titulaciones fraudulentas, que incluso no pasan de ser bachilleres o con un simple COU llegan a un Secretaría de Estado, arrinconando a personas pertenecientes a formados cuerpos de funcionarios de carrera… cuerpos cuya preocupación es una prioridad centenaria en que países vecinos como Francia, materia en la que nos lleva la delantera desde el siglo XVIII, mientras que aquí solo el hecho de medrar y el cortoplacismo ha sido el único ‘modus operandi’ de nuestra endeble, inconsistente y justamente desprestigiada internacionalmente clase política.

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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