
«Lo que necesita España ahora es una oposición fuerte y con dos pares, que es lo único que parece, y digo parece, mostrar VOX, cuando, al menos, se manifiesta con cierta energía»
Lo que necesita España ahora es una oposición fuerte y con dos pares, que es lo único que parece, y digo parece, mostrar VOX, cuando, al menos, se manifiesta con cierta energía. Por eso es tan odiado y los progres fantoches le temen tanto sin detenerse a analizar lo que dice.
De hecho, parece que entienden solo lo que quieren entender, considerando cualquier afirmación o reproche como ataque, según sus patrones de lo que es un ataque enemigo, sin que importe en absoluto si son verdades como puños lo que dicen.
Y, ¿qué pasa con la oposición?
La huevada “pesoana” corre que se las pela para manipular fotografías donde de cincuenta personas hacen cinco mil, remedando el milagro de los panes y los peces, pero con votantes. Despertando infinidad de perfiles, unos falsos y otros comprados para que vayan infestando, como virus que son, toda la red con sus respuestas estándar y muchas veces estúpidas.
Cuando lea usted un ataque sin fundamento o un insulto manido a una intervención o a un artículo, visite el perfil del boca chancla de turno. En casi todos los casos, se trata de un perfil recién despertado que dormía desde hace años. Sin contenido, tan solo con un cambio continuo de fotos de portada del supuesto humano que transita los caminos de la crispación programada.
Alguno de estos perfiles añade fotos sobre animales, que es muy socorrido parece en el mundo de los perro flautas. En muchos, no hay más que ahondar lo poco que hay para encontrarse de manos a boca con alguna banderola, comentario, fotografía que de testimonio inequívoco de la filiación del personaje. Gente de edad en un tanto por ciento elevado. Porque, parece que el universo viejuno es empleado además de para morirse de Covi en las residencias españolas; para sacarlos como estandartes momificados en manifestaciones contra la oposición y poner sus caras de higo en las fotos de los perfiles con los que inundan Internet para hacer ver que tienen votantes y que las redes arden con la militancia justiciera que no existe.
Siéntase en paz bloqueando y silenciando a estos resucitados “Lazaros” de la nada podemita que solo busca el fraude. Ganar elecciones sin ganarlas y manipular la justicia y la Democracia de la que, hipócritamente, se llenan la boca, los que la tienen, y todos sus ministrillos, cargos y carguitos.
Ya pasó en la república que precedió a la infausta Guerra Civil. Cargándose a quien fuera y manipulando votos. Imaginen ahora, en el siglo XXI, con tantas maneras fraudulentas para trampear, cómo pueden funcionar los reyes del peligroso postureo político izquierdista.
Es por eso por lo que, sin dejar atrás nunca los principios, se necesita gente fuerte en la oposición que no se arredre y se parapete tras el silencio demasiado prudente que tanto daño nos ha hecho.
Ni prudencia, ni educación con quien no la tiene.
Es difícil encontrar a un líder que reúna firmeza y energía ante la barbarie además de equilibrio y respeto por el pueblo. Que sea capaz de bajar al nivel de las cloacas para combatir con las mismas armas a sus habitantes y, además, mantenga la ecuanimidad y sepa enderezar la Historia.
Yo veo a la oposición muy callada. Parece que los esquejes castrista-bolivariano, están haciendo cambios drásticos para su interés. Lo que no pudo hacer la derecha por que la izquierda no lo apoyaba. Y surge de un país comunista y de un laboratorio chino en el que alguien dijo que Soros tenia parte, un virus muy conveniente que, sin guerras, bombas y con muertos seleccionados, encarcela a millones de personas por meses mientras la oscura mancha de aceite va inundándolo todo. Y me remito a nuestra España, que los demás se atengan a sus países.
Hay esperanza en la derecha: Cayetana, Almeida, Ayuso… Y muchos más.
Soñémosles como tigres mansos para sus cachorros, nosotros, y fieros para con los que buscan inmerecida gloria.
A una hiena no se le puede responder con una caricia. Es mejor un mordisco en la yugular.
¡Atención! La palabra es la primera espada. Para los que hayan supuesto en este escrito la petición de ataques que no sean legales y sin sangre, lo aclaro; que luego pasa lo que pasa.
Solo sugiero que necesitamos caracteres de una pieza que no permitan la caída de nuestra sociedad en la miseria.
Y si es preciso perder un poco de diplomacia y de contemplaciones educadas pues se pierden.
A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del cesar… Y al prepotente aspirante a dictador, la horma de su alpargata.
