Profetas barbudos y líderes de cartón nos acunan el desconcierto con sus mensajes. Por Vicky Bautista Vidal

Profetas barbudos y líderes de cartón nos acunan el desconcierto con sus mensajes
Profetas barbudos y líderes de cartón nos acunan el desconcierto con sus mensajes

«Lo que de bueno tiene la experiencia de la vida es que, al llegar al recodo físicamente miserable de la vejez, cuentas a cambio con un equipaje de experiencias»

Lo que de bueno tiene la experiencia de la vida es que, al llegar al recodo físicamente miserable de la vejez, cuentas a cambio con un equipaje de experiencias que no es que alivien la cara de pergamino que se te está poniendo, o el dolor lumbar o la tontería irremediable que dicen te va a provocar tu alergia a la vitamina B12…

¡No! La experiencia no cambia nada, pero te proporciona temas para meditar: Contigo mismo o en compañía de otros, como sucede cuando se escribe para ser leído por alguien.
Se habrán dado cuenta muchos de que, para sobrevivir mentalmente a nuestra época, llena de evidencias tremendas, pero de más tremendas incertidumbres, hace falta una fortaleza y equilibrio del que no todos disponemos.

Esa tupida malla de información que llena las redes de infinidad de contradictorias teorías atrapa a muchos y los asfixia espiritualmente sin contemplaciones. Doctrinas “verdaderas” que se dan de palos con otras doctrinas “verdaderas” … Filosofías masoquistas, filosofías conspiranoicas, filosofías paranormales, filosofías ajustadas al color del dios del profeta de turno; previo pago de un óbolo, voluntario, por supuesto.

Debido a nuestros últimos acontecimientos mundiales, como ha sucedido en otras ocasiones, emergen las profecías del pobre Nostradamus, que lo mismo sirven para un roto que para un descosido. O de otros videntes que la Historia ha dado.

«Petunias sensibles y profetas barbudos nos acunan el desconcierto con palabrería conocida, pero adaptada al presente»

“Petunias” sensibles y profetas barbudos nos acunan el desconcierto con palabrería conocida, pero adaptada al presente, acerca de que la Tierra, harta de esta gente plasta que somos, se ha sacado un virus de las entrañas para quitarse los granos, metafóricamente hablando, de su cara redonda y terrosa.

La Naturaleza, que es también entendida por alguno como una señora abstracta, rencorosa y con muy mala uva, va a por nosotros sin contemplaciones, crea un virus y nos funde el mundo. Cuando la realidad es, que el tal virus, procede de la mano del hombre corrupto, ya sea voluntariamente por intereses económicos, por pura maldad y ansias de destrucción, o desde un nivel más cotidiano, por la ignorancia e inclinación de ciertas gentes a comerse todo lo que se mueve en el planeta, ignorando a conciencia que sí, la Naturaleza tiene sus leyes: Sencillas leyes no tan difíciles de entender, pero que muchos se saltan muriendo entre horribles estertores, por ejemplo, al comer pez globo, conociendo su toxicidad, o provocando pandemias sin límites debido al ansia por zamparse cualquier ser vivo, comestible o no, que se le ponga por delante.

«Lagartos pensantes que viven bajo tierra y que desean convertir nuestro mundo en un gran terrario soleado»

Rumores a la carta sobre “marcianos” y gente de mal vivir planetario, que han decidido conquistar esta Tierra nuestra a base de irse cargando al personal poquito a poco. Lagartos pensantes que viven bajo tierra y que desean convertir nuestro mundo en un gran terrario soleado para cumplir con sus necesidades reptiles: sestear bajo el Sol. Sociedades super secretas, pero que andan en boca de todos, que llevan milenios manejando el cotarro terráqueo para sus fines económicos… Adoradores de dioses antiguos que han permanecido en la oscuridad durante centurias, no está muy claro el motivo por que se les supone super listos y capaces de hacerse con la humanidad en un ratito de nada.

Karmas inmisericordes que hacen pagar al supuesto culpable que olvidó y que no tiene ni idea de por qué le están sucediendo las peores cosas en su vida: Lo han despedido del trabajo, su pareja le ha dejado para irse con otro personaje algo más aparente, no siempre mejor, porque los humanos no nos diferenciamos tanto; o quizá, la enfermedad, ha hecho mella en su cuerpo…

Por supuesto, el mecanismo que daría algo de lógica a este tormento y que consistiría en el despertar inmediato al recuerdo de la causa no existe ¿Para qué?… Tú te fastidias y punto, que veras lo que aprendes: ¡Es el Karma!

«Existen teorías, por las cuales, todo lo infernal del mundo, todo el mal que padecemos, toda la miseria, provienen de la voluntad de Dios»

Y, hablando de aprendizajes: Existen teorías, por las cuales, todo lo infernal del mundo, todo el mal que padecemos, toda la miseria, provienen de la voluntad de Dios; Él, todo Providencia, Misericordia, Amor, Auxilio, que nos provoca a lo bestia, muy humanamente, para que aprendamos.

Nos faltaba ese grupo humano que considera que, aquí se nace para aprender, ser mejor y perfeccionarnos, cuando no hay nada más perfecto que una criatura nueva, un niño; y nada más dañado y ensuciado que un ser humano pasado por la bayoneta de la vida, que suele dejar a la mayoría de las personas muy cambiadas, desilusionadas, decrepitas y casi nunca mejores… Como si la enfermedad, la muerte, el dolor, la injusticia fueran algo más que enemigos del hombre y productos de la ignorancia.

Contamos también con los “Rambos” del desastre espiritual: los lobos solitarios de religiones personales inventadas para el bien del profetucho guía, al que siempre le da por el sacrificio, sexual claro; y muchas veces mortal, de aquellos hambrientos de espiritualidad con muy poco cerebro que han caído en sus redes arácnidas.

«Se añaden a lo de siempre teorías de posesiones: demoniacas, extraterrestres… Robos de almas, invasión de cuerpos al estilo okupa español…»

Como los tiempos adelantan que es una barbaridad, que dijo aquel, se añaden a lo de siempre teorías de posesiones: demoniacas, extraterrestres… Robos de almas, invasión de cuerpos al estilo okupa español… Visitantes de dormitorio que te hacen pupita por todo el cuerpo en el interior de sus naves, a las que te han llevado por la noche contra tu voluntad…
En definitiva, inúmeras posibilidades en las que, si nos fijamos bien, siempre juega el papel más importante la voluntad de uno para la manipulación de todos. Y la carencia de rebeldía e impulso de sublevación del humano. Falla el amor propio, la confianza en su raza, en su origen y en sus capacidades.

Las cantinelas que leemos o escribimos habitualmente en internet tienen siempre una misma raíz: la aceptación ciega. “Nos están haciendo” “Nos van a hacer” “Vamos a acabar” …
Aceptación enfermiza de la raza humana a cualquier manipulación, donde el defecto primordial, se basa en aceptar la acción de cualquier enemigo como un mal inevitable, porque olvidamos siempre que podemos negarnos. Que los que nos oprimen, han ejercido algo que la masa, no desea ni sabe hacer: ¡Querer!

«Para el mal o para el bien, el ejecutor se individualiza del rebaño»

Para el mal o para el bien, el ejecutor se individualiza del rebaño. Como este es domesticado por el error ya desde la cuna, olvida ejercer su privilegio de aceptar o no y se adapta a lo “inevitable”, padeciendo centuria tras centuria el abuso de lo conocido o lo desconocido sin poner la más mínima barrera.

Sería preciso un libro para exponer ampliamente todas las carencias y todos los fallos. Un tratado de la Voluntad, por si ayudaba a alguien a “barrer” tanta inconsistencia ancestral que nos ha convertido en un rebaño acomodaticio y temeroso al que todo le parece normal, y si no lo es, siempre hay teorías de todos los colores para justificar la humillación… ¡Mira! Creo que acabo de ver un platillo volante con un “marciano” aplaudiéndome desde la ventanilla. Ya decía yo que esta idea no era mía y que había algo “superior” que me inspiraba… ¡Jo, que suerte! Tengo un guía.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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