He visto a Bowie flotando. Por Julio Moreno López

He visto a Bowie flotando.

 Cambio de rumbo y salgo, de la órbita oscura y espanto, los malos augurios y el vaso ya está medio lleno y vuelo, alto al hiperespacio; planetas de mares helados, veranos de soles blancos. He vista a Bowie flotando”.(“La increíble historia del hombre que podía volar, pero no sabía como”. Izal ). 

No sé si ustedes habrán consumido ácido, ni me importa, para ser honesto. Yo, hasta el día de hoy, no lo he hecho, aunque tal y como está la cosa, nunca se sabe. Pero, por lo que tengo entendido, por lo que me han contado los que sí lo han hecho, lo hacen y lo harán, lo más común es sufrir alucinaciones surrealistas, tales como ver pitufos gigantes o elefantes rosa voladores. La verdad es que, bien mirado, dan ganas de probarlo, porque además, como decía mi padre, en esta vida hay que probar de todo, menos que te den por culo. 

 

Hablando de esto, y de lo otro, del ácido, seguro que hay unos cuantos a los que considero amigos que no están muy de acuerdo en esto que decía mi padre, pero, sin entrar en polémicas, hay ciertos agujeros que, en mi caso, solo son de salida. No obstante, no es este el tema que me trae aquí, sino el otro, el de las alucinaciones. Probablemente, y digo probablemente, nunca llegaré a probar el ácido, pero sobre todo porque yo ya tengo la impresión, la mayoría de los días, de que vivo en una alucinación constante, como si me levantase ya puesto de psicotrópicos hasta las cejas. Basta, cada día, con encender la tele y ver el telediario.  

 

No sé, la verdad. A lo mejor el raro soy yo, pero no encuentro otro modo de explicar lo que está pasando en España, de unos años a esta parte. Aunque a lo mejor es tan sencillo como que los que se ponen de tripis hasta las cejas son nuestros políticos. Recuerdo, así a bote pronto, a Zapatero en Copenhague, allá por 2009, diciendo nada menos que en la Conferencia de las Naciones Unidas que la tierra no pertenece a nadie. Sólo al viento”. Le faltó decir y esto se lo digo a ustedes y a Papá pitufo, que está sentado en el auditorio. No creo que, por aquel entonces, se hiciera acompañar de Ábalos, lo cual explicaría muchas cosas, pero yo creo que ese día le pusieron «droja en el colacao», como a José Tojeido las “prestitutas”. 

 

Claro que no hace falta irse tan lejos. El día 21de febrero de 2024, antes de ayer como quien dice, Koldo García fue detenido por varios asuntos de carácter oscuro que, afortunadamente, ya empiezan a ver la luz. Ante las  preguntas de los periodistas acerca de esta detención, Ábalos contestó no tengo ni idea, me he enterado ahora. Me he quedado estupefacto con esto. Aparte de la sorpresa que me produce que la palabra “estupefacto” se encuentre entre el vocabulario de este doble de acción de Torrente, vuelve a faltarme otra frase a continuación, para los periodistas, como y apártense, que viene un elefante blanco con lunares y les puede pisar. La frase hubiera tenido exactamente la misma coherencia que la anterior. Aunque, fíjense, en el caso de Ábalos es más que posible que aún a esas horas tempranas, concursase alguna sustancia, aparte de la cafeína y el coñac del carajillo. 

 

No tendría tanta importancia que estos tipos alucinen, si no fuera porque pretenden, al parecer, que nos traguemos sus desvaríos dándoles calidad de certeza. Será porque como decía otro habitual de las anfetaminas, Joseph Goebbels, una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.  Aunque no siempre sea así. No sé si se acuerdan de que otro 21 de ese mismo año, el 21 de noviembre de 2024, acerca de las declaraciones de Aldama sobre el caso Koldo en la Audiencia Nacional, Pedro Sánchez, ante los periodistas que le preguntaban por ellas, dijo menuda inventada. Otra vez que le faltó decir he visto a Bowie flotando, para completar unas manifestaciones llenas de coherencia, aunque las remató diciendo que las declaraciones eran categóricamente falsas. 

 

Pues resulta que son tan falsas que la sentencia del Supremo, que acabamos de conocer, son 24 años y tres meses de prisión para Ábalos y y 19 años para Koldo. Y esta es solo la primera de las causas juzgada, entre las que se encuentran inmersos estos personajes. Ojo, que Aldama ha dicho que Sánchez va “p´alante” y esto ya lo dijo de Zapatero no hace mucho. 

 

Zapatero que, por cierto, debió de sentirse tan impune a todo que almacenaba en su despacho joyas valoradas en 1.300.000 €, cuando en su última manifestación de bienes ante el Congreso, a la que obliga la ley, en 2011, manifestó que estos ascendían a una cuenta compartida con su mujer con unos 34.000 €, tres planes de pensiones modestos, una parcela en León y un derecho aplazado de cobro de 120.000 € por la venta de un inmueble. Todo ello, no más de 210.000 €. 

 

Le ha cundido a Zapatero el tema de las conferencias y la cooperación internacional, pues. Hay que pensar que si tenía ese dinero solo en joyas, que no tendrá por ahí. Digo Yo. 

 

De cualquier modo, esta realidad paralela, no deja de ser un decorado de cartón piedra para que no veamos la realidad, probablemente tan inasumible que no nos la imaginaríamos ni en nuestro peor, o mejor, viaje de speed. Ya saben, para ellos putas y coca y para el pueblo, como predicaba Julio Cesar, pan y circo. 

 

El circo ya lo tenemos. Ahora solo falta el pan. 

 

 

@socivil_jm. 

Julio Moreno Lopez

Nací en Madrid en el año 1970. Aunque mi título universitario indica que soy ingeniero informático por la Universidad Pontificia de Salamanca, nunca ejercí como tal. Enamorado del mundo del periodismo y de la literatura, colaboro en diversos medios escritos y en alguna que otra emisora de radio. Ahora, miembro de este proyecto tan bonito de La Paseata. Además, soy autor del libro “Errores y faltas” Y del blog del mismo nombre. En Twitter @elvillano1970.

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