Sí, me gustan los finales felices, pero no los que pergeñan nuestros políticos. Por Silvia Gutiérrez Oria

Sí, me gustan los finales felices, no lo puedo negar
Sí, me gustan los finales felices, no lo puedo negar

 

 

«Leo, y soy liberado. Adquiero objetividad” Fernando Pessoa

A veces viajo, sin moverme del sitio. Y no es que tenga una máquina para viajar virtualmente, ni tenga una mente privilegiada para imaginar, (esto no lo niego..) simplemente me gusta leer.

Biografías, historia, novelas y hace algún tiempo poesía… Sí, me encanta leer. Con la lectura sucede como con la música, conforta el alma y el espíritu… Yo diría que es la felicidad que enriquece más pura.

La Historia y las biografías son hechos contrastados, La Poesía invita a recrearte, es armonía para el espíritu. Con las novelas, poco hay que imaginar, los autores te involucran a propósito en su mundo y te llevan a donde ellos quieren para hacerte partícipe de su obra. Vives y sientes a través de sus personajes, lo que te provoca sentimientos y puntos de mira diferentes. Su final es el final, y normalmente el mejor.

«Algunas veces, al acabar una novela que me ha gustado mucho, me imagino otros finales posibles, algunos casi imposibles, que me permiten alargar lo leído»

Tú imaginas, interpretas, especulas, discrepas, ríes, sufres y hasta maldices cuando lo que esperas no sucede…  y disfrutar aún más el relato.

Menos mal que eso, los autores no lo saben.., seguro que les escandalizarla tamaña osadía. Esa temeridad, me hace algunas veces imaginarme la historia de otra manera, sobre todo si el personaje no sale favorecido.., lo que desvirtúa el ingenio y trabajo del autor y por supuesto me lleva a la conclusión de lo arduo pero fascinante que es el proceso de crear una trama, una historia.

Sí, me gustan los finales felices, no lo puedo negar. Supongo que un psiquiatra sacaría alguna conclusión y hasta me prescribiría algún tratamiento para psicoanalizarme…

Todo esto me hace pensar en algunos políticos, políticos actuales, que sólo de algunos podría decirse que tienen mi misma tendencia pero claro, magnificada.

No es que fantaseen con un final feliz, lo que ellos quieren es cambiar la trama de una historia escrita a golpe de acción a través de los siglos.

No es una novela, ni un relato ficticio.., es Historia. No es su historia, es nuestra historia colectiva…, y quieren reescribirla por completo con el final por ellos deseado. Se han propuesto demonizar a muchos héroes y encumbrar a villanos, o a la inversa, o viceversa, o como sea.., con tal que la Historia, testimonio vivo de nuestros antecesores, cuadre con sus pequeñas mentes perversas.

«Comprendo perfectamente esa tendencia a la variedad de finales, recomendaría a estos temerarios políticos que leyeran sobre Historia y la aprehendieran»

Tienen como objetivo primordial cambiar el pasado a su antojo, y encajarlo con un futuro en el que sus arrogantes nombres sean inmortalizados para la posteridad. Y como ya se sabe que no soy psiquiatra, pero comprendo perfectamente esa tendencia a la variedad de finales, recomendaría a estos temerarios políticos que leyeran sobre Historia y la aprehendieran, pero que ese «talento creativo» que muestran, lo utilicen para lo que quieran de ahora en adelante….,Eso sí, que tengan humildad, que no quieran grabar sus dorados nombres en placas, ni sus mortales cuerpos sean esculpidos en piedra o cobre, ni sobre caballos victoriosos.., Tan tamañas gestas, ya fueron realizadas en el pasado, colectivo, que es imborrable.

Forman parte para bien o para mal de la Memoria, de la Historia, de la Civilización. Lo que fue, fue, se hizo como se pudo o se supo, a veces, inmejorablemente bien, otras no tanto. Ahora lo que les toca a ustedes políticos ambiciosos, es inventarse un futuro, para que la Historia les dé su merecido reconocimiento, o no.

A nosotros déjennos con nuestro pasado: descubridores, literatos, pintores, colonizadores, músicos, inventores, reyes, actores, matemáticos, guerreros, valientes, cobardes, santos, plebeyos, héroes o villanos. Todos y cada uno de ellos nos pertenece… Es nuestro intocable Patrimonio.

La felicidad no nos la proporcionan ustedes, sino el talento que poso a poso se deposita en nuestra memoria y que el tiempo, a medida que transcurre va engrandeciendo…

***

«Hablas de civilización, y de que no debe ser,
o de que no debe ser así.
Dices que todos sufren, o la mayoría de todos,
con las cosas humanas por estar tal como están.
Dices que si fueran diferente sufriríamos menos.
Dices que si fueran como tú quieres sería mejor.
Te escucho sin oír..
¿Para qué habría de querer oír?
Por oírte a ti nada sabría.
Si las cosas fuesen diferentes, serían diferentes: esto es todo.
Si las cosas fuesen como tú quieres, serían sólo como tú quieres.
¡Ay de ti y de todos los que pasan la vida
queriendo inventar la máquina de hacer felicidad!»

Pessoa

Silvia Gutiérrez Oria

Silvia Gutiérrez Oria

Profesionalmente.., arquitecto de interiores, de pasión creativa , licenciada en sentimientos y emociones. Observadora compulsiva del ser humano, sarcástica de vez en cuando, tímida pero resuelta, y muy intensa. Disidente de la igualdad, ni con el hombre ni con nadie, somos únicos e irrepetibles. Reivindico mi lado más femenino, el más sensual y creo en el derecho a ser frágil, pasional y romántica con la osadía de un gladiador Mi vocación principal es ser mujer, una mujer en búsqueda activa de sí misma y de los valores que de verdad importan. "Soy la mujer que piensa..Algún día mis ojos encenderán luciérnagas" (Gioconda Belli)

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