Nada como una buena mascarilla para no decir tonterías. Por Rodolfo Arévalo

Nada como una buena mascarilla para no decir tonterías. Ilustración de Tano
Nada como una buena mascarilla para no decir tonterías. Ilustración de Tano

 

«Nada como una buena mascarilla para no decir tonterías. Decir, estupideces, pueden decirse, con ella y sin ella, pero con lo que quitan de sonoridad es más pasable oírlas»

Nada como una buena mascarilla para no decir tonterías. Decir, estupideces, pueden decirse, con ella y sin ella, pero con lo que quitan de sonoridad es más pasable oírlas. De todas maneras, para el pueblo español, vienen que ni pintadas, porque por estos lares tenemos la voz proyectada hacia lo universal, como la antigua España Unidad de destino en ello, lo universal, que ahora ha quedado en dispersada por gallitos que, quieren ser indios con tocado de jefe por cualquier parte y lugar aunque sea un lugar tan diminuto como el OK Corral de la película del mismo nombre, son de gilipollas en lo concretísimo y costroso, y en vez de voz biológica parece un megáfono.

Entras en un bar, o entrabas, ahora no sé cuando se podrá volver a entrar con confianza, y el guirigay que había no permitía seguir un discurso en un tono más o menos prudente con tu interlocutor. Ahora debido a la ausencia de gritones, salvo en las terrazas, hasta puedes leer un libro de filosofía como “El Ser y la Nada” de Heidegger y hasta te enteras, tu.

Es prodigioso que en Inglaterra, en Francia o en cualquier ciudad Europea, dejando de un lado Italia y España, en los bares la gente habla tan bajito que parece que están callados. Es lo elegante, lo correcto, lo decente, no molestes hoy como no te gustaría que te molestaran mañana. Entra un tipo, un español de pro, más castizo que la Verbena de la Paloma en un recinto cerrado y, si habla por el móvil, difícil será que nadie se entere de que su suegra “la Juani” se ha operado de las amígdalas y ha estado una semana comiendo helados a todo trapo. No es que no se de cuenta de que se le está oyendo, es que quiere que todo el mundo se entere.

«Es este un país de voceros de todo tipo, como para guardar secretos, secretillos y ultra secretos»

Es este un país de voceros de todo tipo, como para guardar secretos, secretillos y ultra secretos. Aquí en España hasta el espía más Anacleto hace aguas por las babas y pincha con las pocas barbas que tenga, como en el villancico, además de contagiar coronavirus y desperdigar el mal olor de las cloacas y de los individuos que las recorren con fines no muy lícitos.

Aunque hay que reconocer que hasta que un individuo procedente de una universidad no entró en ellas todavía aunque con cierto tufillo el aire era respirable, no como el de Pekín, que por mucho que se empeñen trata de dominar comercialmente el mundo con sus ventas de productos con las normas de mercado libre pero de producción comunista. Bonito juego de ventaja el suyo, y encima hay que comprarles respiradores y mascarillas así como EPIs diversos, no el muñeco de Barrio Sésamo, si no sanitarios.

Hace unos días que se viene jugando con tarjetas, ¡coño! dirá quien no esté en el ajo: “eso es bastante normal, se usan para pagar”, sí para pagar y para muchas más cosas Pili, que te grabé el otro día de porretas tal como se grabo la Hormigos en su día gozando a pleno pulmón, menos mal que todavía no existía el coronavirus, o por lo menos no se contagiaba.

«La política y los machos alfas pueden ser extraños y peligrosos compañeros de camas, camastros, sillones, mesas y cualquier artilugio mobiliario de apoyo»

Una mujer que goza, es una gozada, y así debe de ser, pero una mujer que goza debe saber, si no es en soledad, dónde y con quién goza, pues la política y los machos alfas pueden ser extraños y peligrosos compañeros de camas, camastros, sillones, mesas y cualquier artilugio mobiliario de apoyo. Lo que es bastante anormal es que siendo o aparentando ser unos feministas de pro, con traje morado y todo tengan que ejercer de machito fachita que esta en la obligación de proteger a sus hembras del deshonor de que las vean en el acto que no quieren que se vea y abrogan el deber de macho protector de la hembra indefensa.

Por esto dicen algunos sacándose los atributos, a veces de risa, y poniéndolos sobre la prensa escrita, que el contenido de una tarjeta de móvil es privado, y sí lo es, hasta que contiene informaciones no tan de persona, pero sí de de asuntos pornográficos, que no quieren que se revelen no vaya a ser que haya menores, el pueblo español, mirando y ya no se les pueda engañar más con lo de los Reyes Magos, ni con ningún otro.

Prepárese su Majestad Don Felipe que le tienen rodeado aunque no seré yo quién no defienda la institución que representa… . Cuidado hay mucho hijo de baja cuna que no sabe lo que es la Libertad, la Constitución, Las Instituciones del Estado de Derecho y los Poderes del Estado que deben estar separados, se ve que ese día no estuvieron atentos a las enseñanzas de Barrio Sésamo, tales como Arriba Abajo, Cerca Lejos, Tonto Listo etc…

Así que profesan la bobo tontéz de baba si no fuera porque estudiaron con ahínco, para hincárnosla junto a Stalin y Lenin y luego junto a narcotraficantes Venezolanos de la casta de Maduro. Algo contiene la tarjeta de Dina, que no son precisamente juegos ocultos pornográficos de cuerpos enredados en incierto amor, como dice Serrat en una canción, si no asuntos mucho peores de otro cariz, tan nauseabundo para Podemos, como para la fiscalía anti corrupción y para vaya usted a saber quién más.

«Encima quieren denunciar a quién denuncia y es su obligación como informadores libres, no como esos que tienen en cartera nunca mejor dicho y a los que endosaron quince millones de euros»

Encima quieren denunciar a quién denuncia y es su obligación como informadores libres, no como esos que tienen en cartera nunca mejor dicho y a los que endosaron quince millones de euros. Todo agradecimiento debieran ser hacia primero la tonta de Soraya Sainz de Santamaría y luego hacia los demás bobos que miraron para otro lado, cuando estando al borde de la quiebra fueron rescatados para seguir engañando a los Españoles de a pie, que por no leer no leen ni una mierda publicada en el último reducto de un panfleto diario y mucho menos en un titular a toda página. Españoles, votantes de lodazales que conducen a la ruina y el paro una y otra vez, votantes de esta izquierda tan inútil y abyecta de por aquí.

Ya sé que no hay otra, pero tal vez deberíais despertar y comprobar como con gobierno de centro derecha, la cloaca se seca bastante y florecen la economía y el trabajo. Aunque no sé por qué me esfuerzo en escribir estas cosas que solo leen los que ya lo saben, muy agradecidos les estoy por escuchar mi voz escrita porque con la mascarilla me ahogo y más ahora con estos ¿señores? en el poder. Si ustedes consideran que digo muchas tonterías siempre pueden también usar una buena mascarilla de ojos, para no leerme. Decir, estupideces, pueden decirse en democracia, ya me lo decía mi padre esa es la ventaja de esto, pero también te permite la democracia decir verdades con mascarilla o sin ella, solamente quitan sonoridad pero no importa es más pasable oírlas, bajito.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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