Un día para la infamia. Por José Crespo

Un día para la infamia. Ilustración de Mescojono
Un día para la infamia. Ilustración de Mescojono

 «Habrá más infamia e indecencia en quienes decidan seguir apoyando a estos tipejos miserables carentes de cualquier rastro de humanidad»

Es conocido como discurso de la infamia aquel que fue pronunciado por el presidente Franklin D. Roosevelt el 8 de diciembre de 1941, al día siguiente del ataque a Pearl Harbor, ante el Congreso de Estados Unidos para pedir la declaración de guerra al Imperio de Japón.
España ha tenido también su discurso de la infamia pronunciado por un doctor académico ‘cum fraude’, deslegitimado como presidente del gobierno de España, el muñeco Sánchez.  Cada año se suicidan en las cárceles españolas entre 30 y 50 presos.
También se quitan la vida agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y Funcionarios de Prisiones, también los hay y no pocos que fallecen por la presión y el estrés que acaba devorando su salud y les empuja a la muerte. Me refiero, entre ellos, a esos pobres funcionarios de prisiones que recibían llamadas en sus casas haciéndoles saber su dirección y número de hijos…
Jamás, hasta el día de la infamia, en el que un presidente del gobierno, narcisista y ajeno a sentimiento humano alguno, ha mostrado en sede parlamentaria su pesar por la muerte de un criminal que se ha quitado la vida.
El martes pasado, 8 de septiembre de 2020, fecha que quedará para la infamia, por la humillación a que ha sometido no solo a las víctimas sino a toda España.
Todos pudimos contemplar atónitos el pésame lastimero, cabizbajo, humillante, vomitado en el Senado tras la muerte por suicidio del preso de ‘ETA’ Igor González Sola, desatando a continuación una tormenta política y social que removió a varias asociaciones de víctimas, por considerarlo «indigno» del presidente de un presidente del Gobierno.
Con la cabeza agachada, en tono lastimero, el muñeco dijo: «Lamento profundamente su muerte», levantando luego tímidamente la vista para dirigirla a los proetarras, sentados allí de forma ilegítima, suplicando con ello su apoyo a los presupuestos y a poder aplicar la única ley que le interesa, la Ley del Olivo… permanecer.
Algo falla cuando llegan a las más altas instancias de responsabilidad política, seres que solo merecen la definición como basura humana y excremento social, auténticos parásitos que van a destruir España, visto el abismo más oscuro al que nos conducen gastando un dinero que no tenemos y endeudándose más a nuestra costa multiplicando el gasto político. Muere una rata de cloaca que opta por quitarse la vida y un presidente del gobierno les da el pésame.
Dijo que lo lamentaba profundamente refiriéndose al criminal etarra como “el preso vasco” evitando en todo momento mencionar que tal preso era un asesino terrorista.
En un tono lastimero, a punto del sollozo, parecía implorar perdón a los diputados separatistas de derechas y ultraizquierda, humillando de esa forma rastrera a la nación española entera.
A este individuo le importa muy poco la dignidad de los españoles, la memoria de los asesinados y el dolor de las víctimas que es el mismo de todos nosotros pues esos ataques terroristas iban dirigidos a España, las víctimas fueron algunos porque no nos podían matar a todos, pero el objetivo no era otro que acabar con España.
Habrá más infamia e indecencia en quienes decidan seguir apoyando a estos tipejos miserables carentes de cualquier rastro de humanidad.
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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