El portón de los infiernos comunistas está abierto. Por Vicky Bautista Vidal

El portón de los infiernos comunistas está abierto. Ilustración de Tano y Tita
El portón de los infiernos comunistas está abierto. Ilustración de Tano y Tita

«Andad a esparragar criaturas del Señor, pues lo visteis llegar y os lo comisteis todo. El portón de los infiernos comunistas está abierto, ¡que os aproveche!»

Bienaventurados aquellos que escriben la verdad pese a la esponja con vinagre que le dan a beber los personajes oscuros de la actualidad política española.
Bienaventurados aquellos, que se alzan sobre problemas insalvables, situaciones casi irrecuperables, incluso, sobre las propias incidencias personales y son capaces todavía de denunciar, cotidianamente, aunque sea para una audiencia escasa o indiferente, los desmadres de fantoches gubernamentales y sus consecuencias, capaces estas de deshacer un país en poco tiempo.
Bienaventurados los crucificados por las circunstancias y, pese a ellas, capaces aun de seguir gritando en el desierto de una sociedad al cincuenta por ciento dormida y al cincuenta por ciento anonadada.
No queremos levantar los ojos, porque entonces, deberíamos asumir el angelote sobre nuestras cabezas sujetando una filacteria decorada con vegetación seca y las palabras escritas con purpurina de poca calidad: “Andad a esparragar criaturas del Señor, pues lo visteis llegar y os lo comisteis todo. El portón de los infiernos comunistas está abierto, ¡que os aproveche!»
En tiempos de persecución y tragedia es cuando surgen los héroes. Esa es nuestra esperanza. La injusticia extrema es el despertador que levanta de entre los “muertos” a unos pocos, que serán, en el futuro, los artífices de la libertad. Una libertad que no tenia que haberse perdido nunca; pero, así somos los hombres.
Debemos confiar, pero mientras, también contribuir, aunque sea de pensamiento, a la oposición al desastre que hemos permitido.
Confiemos en que hay un mundo emergente, esta vez, no de indignados de pacotilla en una plaza infestada de cartones y vagos casposos levantando el puñito, sino de personas capaces. Jóvenes valiosos y valientes sin siglas políticas en sus corazones o en sus cerebros, adalides de la justicia, que no es un partido, sino que es un principio moral y una necesidad de equilibrio y armonía para la convivencia y el crecimiento de los pueblos.
El sentido de la Justicia duerme en todos nosotros. Demasiado anestesiado en la mayoría, poco puede hacer.
Es en la juventud donde radica con más fuerza. Aunque sean la cultura y el ejemplo los detonantes más comunes, confiemos en el despertar de la virtud infusa. Esperemos que no suceda como en Cuba, de donde ha huido toda persona valiosa quedando tan solo los viejos y los que no conocen la esperanza.
Oremos para que explosione la rebelión de las masas antes de ser sojuzgadas al estilo Corea del Norte o al modo de cualquier déspota territorial o mundial.
Tenemos ya en el mundo suficientes aliados con el Infierno ¿Dónde está la otra parte?… ¿Es posible que se encuentre dentro de cada ser humano y que solo haga falta despertarla?
Somos más inocentes y culpables de lo que pensamos. ¿Ha llegado la hora de despertar al guerrero interior? ¡Verdad, Justicia, Honor! Y ¡Viva España y viva su rey!
Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

Deja un comentario