Conversaciones en el andamio: Loli la Pilingui. Por Francisco Gómez Valencia

Conversaciones en el andamio:: Loli “La Pilingui”
Conversaciones en el andamio:: Loli “La Pilingui”

 

 «Mira chato, yo ya tosía cuando tu madre bailaba el Twist y tú al menos calzas los 50 bien llevados por cierto, me dice Loli la pilingui»

No me pregunten el motivo pero es que así la conocemos todos y más aún; tardé varios años en saber que incluso respondía si la llamabas solo “Pilingui” a secas.

El caso es que tras su aspecto frágil, como si hubiera ido demasiado deprisa en su juventud, se atisba una salud de hierro pese a tener siempre las dos manos ocupadas. La zurda con un cigarrillo Winston encendido, con el que juega constantemente pasándoselo entre sus huesudos y amarillentos dedos, y la diestra sujetando una muleta más vieja que canalillo…

Loli, “La Pilingui” habitualmente es parte del paisaje mañanero mientras calienta el sol de frente, formando parte de varias ilustres fachadas del camino entre su portal y el súper del barrio que son; la del bar de Manolo siempre pegada a la ventana por donde entregan los pollos asados los domingos para no tener que estar dentro con los demás y la del chino Juan (algún día hablaremos de él) al que poca gente de su ambiente se acerca salvo por emergencia vital.

En todo caso decir que casi nunca me habla aunque yo siempre la saludo porque la veo hablar mucho con mi vecina Emilia; aunque debo decir, que me mira raro o a mí al menos me lo parece. En fin, de vez en cuando te sorprende como ayer…

– Hola guapo, ¿Dónde vas?

– Al súper, que me han hecho un “mandao”.

– “Mandao” el que yo te hacia…

– No jodas Pilingui, que puede ser mi abuela. Veo que sigue fumando a destajo y tosiendo al mismo ritmo. Tenga cuidado que ya a uno no sé si lo desprecian más por contagiar lo que no se debe o por toser…

– Mira chato, yo ya tosía cuando tu madre bailaba el Twist y tú al menos calzas los 50 bien llevados por cierto, así que quien me desprecie a estas alturas por toser y fumar, le pueden dar por donde amargan los pepinos…

– Déjeme darla dos besos Pilingui.

– Señora Pilingui para los chicos guapos, venga esos dos besos…

– Al día siguiente volviendo a casa por la tarde la volví a ver de lejos y la salude brazo en alto y aunque me vio de sobra, ni movió un musculo para responderme.

– Me encanta…

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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