El Legado español en la Hispanidad: El Rosario. Por José Crespo

Nuestra Señora la Virgen de El Rosario
Nuestra Señora la Virgen del Rosario

«La imagen mariana de la Virgen del Rosario es la herencia de la Fé Catolica la más importante para la Hispanidad sobre la que se ciscan los enemigos internos de España»

La imagen mariana de la Virgen del Rosario es la herencia de la Fé Catolica la más importante para la Hispanidad sobre la que se ciscan los enemigos internos de España que odian todo aquello que tiene que ver con la vocación y herencia cristiana ampliamente extendida por América y Asia.
Hoy vemos la imagen asentada y venerada en lugares tan alejados como Nuevo México, las Marianas y las Filipinas.
Es esa imagen mariana la que se embarcó en todas las expediciones. En Nuevo México, tras la fundación de Santa Fé por don Pedro de Peralta, sucesor de Juan de Oñate, llegó en 1625 y allí se ha venido venerando de forma ininterrumpida hasta el día de hoy. Es la imagen mariana más antigua de los EEUU conocida como Nuestra Señora del Rosario «La Conquistadora».
Esa profunda Fé es la que hizo que nuestra Señora del Rosario fuera la primera que se embarcó hacia América y el Pacífico.
En Filipinas, donde se encuentra la universidad de Santo Tomás la más antigua de Asia y la universidad católica más grande del mundo fundada por Monseñor Benavides, también llegó la Virgen del Rosario donde se conoce como «La Naval».
Aunque ya existía como práctica religiosa desde la Edad Media, la celebración posterior a la victoria naval encabezada por el Imperio español instauró la fiesta anual al rezo del Rosario.
Se comprende esta centenaria advocación cuando recordamos que en el siglo XVI, san Pío V, instauró su conmemoración litúrgica para cada 7 de octubre a partir del de 1571, aniversario de la victoria cristiana en la Batalla de Lepanto, en la que las fuerzas cristianas coaligadas derrotaron a las fuerzas islámicas del imperio turco que estaban invadiendo Europa.
La victoria fue atribuida a la Virgen siguiendo la tradición española por la que los soldados de los tercios se reunían al atardecer para el rezo del Santo Rosario.
Fue denominada Nuestra Señora de las Victorias y además se agregó a la letanía de la Virgen el título de «Auxilio de los Cristianos».
Su sucesor, Gregorio XIII, cambió el nombre de su festividad al de Nuestra Señora del Rosario.  Es curioso que el rezo del Santo Rosario se divide en tres partes que se llaman «tercios».
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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