Así de fiesta o asustando y mintiendo al personal, no se para una pandemia. Por Rodolfo Arévalo

Así de fiesta y despistando al personal, no se para una pandemia
Así de fiesta o asustando al personal, no se para una pandemia

«Que la gente esté de fiestas o se vaya de fiesta, es entendible, pero preocupante. Así, debieran entender todos, asustando al personal con el choque de trenes, no se para una pandemia»

Que la gente esté de fiestas o se vaya de fiesta, es entendible, pero preocupante. Así, debieran entender todos, asustando al personal con el choque de trenes, no se para una pandemia. Ya sé que en España no se ha educado últimamente para la disciplina y la responsabilidad, pero tendría que salir del sentido común, que por lo que veo, tampoco hay mucho. Es más si no existiera la ruina económica, la amenaza vírica, y la falta de futuro cercano, que se ciernen sobre España, por culpa del gobierno social comunista que muchos de ellos votaron, sería hasta deseable.
Qué alegría, que alboroto, otro periodista piloto, que monta fiesta para locos. Esto, que cada día más, parece un país de débiles mentales, lo es. O por lo menos muchos lo parecen. Por esta razón es por lo que le están dando al cacareado y manipulado pueblo por todos lados, en los dos carrillos, y todavía no despiertan. Además todo está controlado por si a alguno, en vez de ver la luz al final del túnel de su propia muerte por Coronavirus, o porque le dé un soponcio Pilatos, que no pilates, se le aparece la Virgen y lo ve todo rodeando su maltrecha economía, que es otra forma de ver la luz.
Ya lo decía María Ostiz, “yo me vi rodeando el mundo y… no sabes cómo sufrí”. Para este caso ya nos andan preparando los nuevos confinamientos, que nos darán con azúcar y limón, para que cuando pase el chaparrón, pase mejor y nos mojemos menos, aunque esta vez sin aplausos ventaneros. Estos quedan muy lucidos, pero no son muy lúcidos. Todo esto se hace más que nada para impedir las manifestaciones contra Sánchez e Iglesias, con el argumento de la enfermedad, por el miedo de cualquier menda a poder contraerla, miedo que no tuvieron en el mes de marzo pasado, porque la ocasión al parecer, lo merecía. Eso sí, las fiestas que se ofrecen por parte de algunos como Pedro J. Ramírez, no solo no se paran si no que se publicitan a todo trapo, para que el populacho pueda ver, que algunos están por encima de los demás y, por supuesto, del virus. Además no es como cualquier fiestecilla familiar de Nochebuena no, es una fiesta de lujo y fantasía, para que puedan disfrutarla, en televisión adoctrinada o en papel cuché, los chismosos y chismosas, haré caso al feminismo, que tanto abundan por estos lares.
Hay algunos seres humanos, españoles, que a día de hoy lo han perdido todo, y hasta los hemos visto llorar en tv con razón, y hacer colas para poder comer. Mientras, algunas personas que están llorando desesperadas por la ruina que se les viene encima, ellos tan contentos, de fiesta en fiesta y tiro porque me toca. Es la teoría del guapo, que me acabo de inventar, y que algún día un estudioso del tema pondrá negro sobre blanco. Sin discriminar al blanco claro que tiene todos y los mismos derechos que el negro, violeta, azul, verde o cualquier otro color, aunque en la actualidad ser blanco heterosexual y miembro del patriarcado esté mal visto por su antagonista el matriarcado, que parece no tiene otra cosa en la que pensar, salvo en estupideces.
Esto último es por si se me desmelena el “moñetas” con sus grupos de incondicionales y le da por salir a decir tonterías, como las que dicen constantemente los individuos globalizados de pensamiento, palabra, obra y omisión. Y ojo que a veces no se salva ni el Papa tan entroncados están estos postulados en la sociedad. Me sienta mal hacer recordatorio de lo que se llama pecado, pero es que no puedo evitarlo, porque la situación que ha creado este gobierno es ella misma un pecado de lesa vanidad. Por otra parte, a pesar de que no se atiende como se debiera a los que lo han perdido todo, sí se ayuda, no a inmigrantes hispanoamericanos que se asentaron bien en España, pero sí a los inmigrantes de países cuya cultura y religión no tiene nada que ver con la nuestra.
Esto no puede ser gratuito, nadie da duros a pesetas y me da a mi en la nariz, que se trata de tirar los precios del trabajo por los suelos, para así poder chulear a los autóctonos, tanto asalariados como autónomos. Pero hay que ser cabrón para que estando de rodillas te pongan a lamer el suelo con la lengua. No sé cómo todavía esto no ha saltado por los aires, pero parece que poco falta.
Hace falta un aglutinador, una mecha una cerilla y nos vamos todos a tomar por salva sea la parte. Otro ciclo ¿democrático? A la mierda. Y no sabemos cuantos van en España y siempre por culpa de los mismos. Que la gente esté de fiestas o se vaya de fiesta, es entendible, pero preocupante. Tan grave puede resultar todo esto. Así, debieran entender todos, no se para una pandemia. Ya sé que en España no se ha educado últimamente para la disciplina y la responsabilidad, pero bebería hacerse. Eso sí bajo un gobierno liberal, no social comunista, porque entonces huele muy mal. Y pido: Gobierno Dimisión.
Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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