María Teresa Campos y el nuevo mercado del odio. Por Vicky Bautista Vidal

María Teresa Campos y el nuevo mercado del odio
María Teresa Campos y el nuevo mercado del odio

«Debe ser usted importante para alguien, Doña María Teresa Campos, cuando está en la lista del mercado del odio junto con sus hijas»

Estimada señora. Compañera de época. Informadora y profesional en medios de comunicación durante gran parte de su vida.
Los españoles, estamos acostumbrados a usted, y la vida de muchos, cuenta en su historia existencial con su imagen asomada a la pantalla de la televisión. Sin nada que reprocharle. Cumplió usted muy bien con su trabajo. Entretenedora, informadora… De las comunicadoras, la menos dañina que he visto.
A la antigua usanza: Respeto al público. Vergüenza torera profesional, responsabilidad y habilidad en lo suyo. Vamos, lo normal en la profesión hasta hace no mucho tiempo. Nunca tuvo que denigrar a nadie ni utilizar el chisme fácil ni hacer de la calumnia una herramienta… A lo mejor, algo tiene que ver eso con el odio que últimamente se ha sembrado contra su persona y la de sus hijas.
Su vida privada, que no debería ser lo prioritario, ha sido de lo más corriente. Sin escándalos ni teatralidades mediáticas. Su última historia vital con el humorista Arrocet, una más, se ha convertido en la llave para desatar a los perros del infierno. Naturalmente, una vez que se la ha apartado del trono que mantenía con todo el derecho en la cadena que todos conocemos. Cadena conocida por elevar a sus estrellas y estrellados hasta la cima del Olimpo y, una vez allí, arrojarlas al vacío con una piedra al cuello, que eso aun vende más. La frase definitoria sería: “Bienaventurados los que Telecinco ensalza porque ellos rodarán el abismo infernal y verán al diablo”. Allí, todo el mundo paga un precio más tarde o más temprano.
Ha tardado usted en abonar su parte porque procuró ganancias mucho tiempo. Pero, una vez expulsada del juego, hasta su natural hartura por las descalificaciones absurdas y continuas hacia usted y sus hijas, es tomada como una gran ofensa y se convierte en un debate nacional… ¡Con la que tenemos encima!
Nadie debería reprocharme nada pues mi lenguaje es el de un espectador. He visto, he mirado y, manifiesto una conclusión de televidente pasmada. Sin duda tiene usted enemigos y alguno muy interesado en dejarla en paños menores.
Navegando por Internet, el mar más proceloso de la actualidad, me encuentro algo que ya he visto en otras ocasiones: lugares dedicados a denigrar a alguien e inflar un asunto a base de supuestas opiniones del público. Lo había visto contra la reina Leticia, contra El rey Emérito… a favor de partidos políticos nefastos y en contra de otros partidos políticos.
En este caso, disfrazado de asunto del corazón, un panfleto denigratorio sobre el supuesto fracaso del programa que usted se ha montado en YouTube: “Enredados”, atacando lo que nadie debería: el trabajo de una persona y quizá, un nuevo medio de vida para esta. Pero esto no es extraño. El mal llamado asunto del “corazón” tiene estas cosas y vende.
Lo complicado es que, a ese artículo, lo acompañan cientos de emoticones y cientos de comentarios casi en su totalidad ofensivos o claramente denigratorios. Más de medio millar de intervenciones poniendo a usted y a sus hijas a caer de un burro e insultando, literalmente, a la familia al completo. Utilizando edades y circunstancias para denigrar su figura y la de los suyos: Gratis y sin remuneración… ¿Sin remuneración?…
Pues así, por curiosidad y por que ya he visto cosas de estas en la red, visito perfiles de las peores intervinientes para demostrarme a mi misma que sí, que algo pasa. Que la sospecha de la existencia de mercados subterráneos de opiniones puede ser posible, utilizando estos una red de perfiles más falsos que Judas, por lo que esta sospecha, podría no ser una entelequia.
Casi todos son perfiles vacíos, sin uso. Solo con variaciones en la foto de portada y nada más. No se si son nombres inventados, gente muerta, personajes que abrieron una cuenta hace años y no saben siquiera que se la han robado, fotografías robadas a gente de poca entendedera ajena a la red o, lo peor, comerciantes conscientes de su “negocio”.
Gente de nacionalidad española pero también mucho latino que no ha estado en España nunca y que, probablemente, si es que existen, no tengan ni idea de quien es usted. Afirmaciones muy parecidas unas a otras, que, para calumniar, ofender o rebajar, no hay mucha imaginación en el enviado. Por supuesto, interviene quien se extraña de la violencia y también, alguna atacante hay que cuenta con un perfil válido: Féminas poseídas por el espíritu de la justicia de bodrio-programa que, en sus perfiles, mezclan recetas de cocina, cachorritos encantadores con lacitos y frases motivadoras y sensibles, cuya delicadeza, no casa nada con los denuestos que lanzan a la marginada o marginado de turno: En este caso usted.
Debe ser usted importante para alguien, Doña María Teresa Campos, cuando está en la lista junto con sus hijas.
Este escrito no es solo una defensa para usted, que también, por que nadie tiene derecho a jugar con el pan de nadie. Es, además, una opinión denuncia de algo que sucede en la red y que sobrepasa al chisme habitual: Es el aviso de la posible existencia de un mercado de improperios o alabanzas según el interés del pagador.
Quien tenga oídos que oiga y quien pueda investigar que lo haga. Que parece que el gastado, pacato y revenido Facebook, solo hace ascos a palabras e imágenes que vayan encaminadas a políticas ajenas a sus intereses, pero no se preocupa de lo que sucede en su sótano. Suya que lo es: V.
Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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