La pandemia de avaricia e izquierdismo populista se impone en España. Por Rodolfo Arévalo

La pandemia de avaricia e izquierdismo populista se ha impuesto en España. Ilustración de Tano
La pandemia de avaricia e izquierdismo populista se ha impuesto en España. Ilustración de Tano y Rockzombie.

«La pandemia de avaricia e izquierdismo populista sin razón se ha impuesto en muchos lugares de Europa, pero en primer lugar en España»

Allons enfants de la patríe”… Así cantaba a pleno pulmón, no recuerdo si ayer o anteayer, su himno nacional un tenor francés. Las noticias de Antena 3 ofrecían la información como que estaba cantando por el Covid-19, pero no, creo que ese no era el motivo real, puede que la emisora, en su buen rollito, por ser políticamente correcta, había obviado tal vez que, el cántico, como en otras ocasiones iba dirigido al espíritu nacional francés, tras el atentado terrorista islámico en una iglesia de la ciudad de Lyon.
El covid-19 parece ser un buen empedrado sobre quien echar las culpas de todo lo que pasa y justificar todas las medidas que toman los gobiernos en este gallinero pre globalización. Y no vean como caen los tontos que los ven. Sirve, entre otras cosas, para desviar la atención de la gente hacia distintos intereses y preocupaciones que no sean el gobierno que aquí nos ha llevado a la miseria, a las más profunda sima de la pobreza; no a todos si no a los más desfavorecidos y a los pequeños empresarios. Los trabajadores, de pequeños negocios minoristas, que han cerrado, también de medianas empresas hacen hoy colas a la puerta de los lugares en los que les facilitan comida.
Mientras, en otros lugares, algunos gobernantes, que tendrían que estar dejándose la piel para solucionar el desastre, se pegan sus buenas fiestas, propiciadas por personajes a los que parece no importarles lo más mínimo lo que puedan sufrir los demás. Esto al parecer es fiel predicción del mundo global de economía y trabajo barato que se nos avecina, en el que personas, como Soros y otros, muy pocos, dirigirán los países, la globalidad del mundo, y las vidas y los trabajos de todos los demás desgraciados. 
Es lo que pasa cuando los países están en manos de avaros irresponsables e incompetentes, esos que solo buscan el poder por el poder y la riqueza personal a toda costa. Todo lo que desean los “Bambi” de la política. Y sobre todo que caiga América del norte, porque está dirigida por los Republicanos, que no son globalistas. Y sí, a eso estamos llegando, no solo aquí si no en gran parte del mundo.
Cuando hay gente que divide a la sociedad entre blancos y negros, entre feministas y machistas entre ultra derecha y ultra izquierda y también sobre cualquier pretexto que sirva para pescar más votos de engañados que otros es así debido al refrán de río revuelto ganancia de pescadores. Lo que no entró en sus cálculos es que este río revuelto, puede traer en sus aguas cocodrilos y tiburones, que no están dispuestos a aceptar que ellos ya no valen nada y sí el resto del mundo, que hay que acoger, incluso por encima de sus derechos como unión de personas de una determinada cultura, a otros foráneos, a los que por supuesto no tienen por qué pedir disculpas.
Y ya no valen promesas de mentirosos tal que Pablo Iglesias o Pedro Sánchez. No las promesas populistas solo valen cuando provienen de personas que dicen “mi país primero y mi gente también”, véase Trump que lo hace bastante bien en ese sentido y que aunque les pese a muchos grupos de globalización ganará esta noche las elecciones, en USA. Lo malo de todo esto que pasa, no es que, como hasta ahora sucedía en el tercer mundo, la mayoría de las veces bajo dictaduras feudales sangrientas, o países infestados de narco traficantes y delincuentes de diverso pelaje, no se puede el pueblo revelar, lo malo es que la pandemia de avaricia e izquierdismo populista sin razón se ha impuesto en muchos lugares de Europa, pero en primer lugar en España.
Da pena tener que comparar nuestra patria con estados pre civilización moderna, pero es que estamos al borde de volver a ser la selva o si no tan exagerado, si volver a las calles de países todavía no avanzados en gobiernos basados en democracias. Es común ya ver personas sentadas por la calle haciendo corrillos de desempleados, la mayor parte de ellos formados por inmigrantes del norte de África. Aquí son pocos, pero cuanto aguantarán si no les llega la sopa boba que se niega a muchos nacionales que cotizaron durante años para tener una pensión que apenas les llega a fin de mes, si les llega. Que a Christine Lagarde esto le parezca solucionable, con eutanasias y con quitar viejos de en medio, no tiene ningún pase, es puro fascismo. Christine ten cuidado, que a todos les llega la vejez, a ti también.
Pero no, no ha quedado en eso la cosa, porque los tambores de ritmos selváticos se pueden oír ya hasta en los muy castizos barrios de Lavapiés y la plaza de Tirso de Molina. También se pueden oír aparatos musicales portátiles con grandes altavoces reproduciendo ritmos latinos y cualquier otro. Y al menos estos son asimilables en un par de generaciones, porque tienen la misma raíz cultural que la nuestra. Yo no sé si este guirigay es multicultural, integrador o bonito. Pero si sé que es peligroso a la larga. En Francia, desde hace tiempo, se han empezado a llenar algunos barrios de inmigrantes africanos, tanto del norte como del sur, y hay zonas en las que estos barrios ya no están controlados por la policía, que no se atreve ni a entrar, porque no se puede entrar si no quieres salir por patas o con ellas por delante. Imaginen ustedes un barrio de favelas Brasileño, pero en pleno corazón o alrededores de Paris. Como aquí no empiecen los políticos en general, o los políticos “blandiblub” de izquierda en general aponer trabas a la inmigración y hacer cupos inmigratorios, según se necesite vamos a seguir el mismo camino.
Menos mal que el invierno y el virus ha contenido un poco la invasión, lenta pero constante, desde las costas africanas, porque será cuestión de diez años que estemos como en Francia. Que sí dirán ustedes, que es muy bonito lo multicultural, lo étnico, y sí lo es, cuando ustedes lo ven solo de vez en cuando y lejos de sus barrios. Pero cuando tengan que convivir con personas de cultura y sobre todo religión y tradiciones distintas verán. Yo he vivido en países de diferente cultura a la nuestra y sus formas de vida pertenecen a otra época e historia, de hecho hablar de democracia por allí es como hablar de extraterrestres.
Pero vamos aquí pocos se atreven a cantar o tararear el himno nacional y muchos no se atreven ni a levantar su bandera, y así nos va, y todo porque nos han mal educado en la disciplina y en el respeto hacia nuestro país, bandera, valores culturales y hacia los demás. Eso es lo que querían los que se inclinaban a izquierdas, para tener un pueblo inculto sí, y eso es lo que se van a comer con patatas. Debemos ser unos fascistas de mil demonios. Sigan ustedes así, verán que divertido. Se puede ser bobo, y hacer tontadas un rato, pero lo de ser bobo de baba, está reservado solo para colocados narcotraficantes y a fe mía que ni “jartos de whisky” lo están, pero sí embotados de dinero sucio…
Allons enfants de la patríe”… cantaba a pleno pulmón, su himno nacional un tenor francés. Antena tres lo ofrecía como que estaba cantando por el Covid-19, igual que aquí hacíamos los tontitos a las ocho de la tarde para aplaudir a los médicos y enfermeros, pero no, creo que ese no era el motivo real de nuestro cantante y deberíamos tomar nota. Puede que la emisora, en su buen rollito, Podemita, por ser políticamente correcta, haya olvidado que tal vez, el cántico, como en otras ocasiones, atentados del 2015 en el mismo país, iba dirigido al espíritu nacional francés, tras el último atentado terrorista islámico en una iglesia de la ciudad de Lyon. Que además sabemos que por desgracia no será el último. Qué difícil es defender la libertad de expresión y el estado de derecho, frente a los dictadores y dictaduras fascistas que no creen en ellos.
Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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