Estos gladiadores amados de las masas valen más por lo que no hacen. Por Vicky Bautista Vidal

Estos gladiadores amados de las masas valen más por lo que no hacen
Estos gladiadores amados de las masas valen más por lo que no hacen

“No lo duden, estos gladiadores amados de las masas valen aun más por lo que no hacen que por lo que hacen”

Es una pena molestarse en nacer, aceptar ciegamente sobre gran parte de la vida los esquemas y tópicos de los ancestros, creer por interés en todas esas filosofías bonitas sobre que el ser humano viene a aprender, a perfeccionarse y a mejorar…
Puede ser tarde cuando, la idea final sugerida por los iguales es en realidad otra: ¡Todos somos gilipollas!
Tranquilo; usted, quien nos lee, no lo es. Pero todos los demás somos una pandilla de badulaques con cerebro de mosquito e incluso sin cerebro. Una inmensa masa de cascote vital nos ha enseñado, durante la despedida al ídolo de multitudes: El gran Maradona, que, es a patadas como se puede ganar a las masas, nunca mejor aceptado.
Esos gestos de dolor, envidia que habrían sido del noruego Edvard Munch, autor de la obra “El grito”; esas posturas como de mesarse los cabellos y arrancarse las vestiduras, esa desesperación de tantos hombres hechos y derechos, también mujeres, nos demostraron que un ídolo muerto que a la vez sea muñeco roto – es precisa la fórmula deben unirse los dos factores– es capaz de llevar a un pueblo a asaltar la sede del Gobierno, en Argentina esta vez, mañana en cualquier país del mundo donde cuenten con un personaje a la vez grande y a la vez maltratado por el éxito… ¿A qué queda bonito eso de “maltratado por el éxito”?…
La palabra Yonky como calificativo de mal pensados queda aquí fuera de derecho. Ese apelativo es para piltrafas humanas que pululen por los barrios marginales buscando el chute del día y que no hayan llevado a millones al paroxismo de la gloria ajena por un penalti perfecto o un gol milagroso.
Descanse en paz el ídolo de masas que fue, que no es a él a quien criticamos ni mucho menos. Otro juez juzgará lo que no es de nuestra incumbencia juzgar. Tampoco criticamos a ningún otro pues lo que comentamos con extrañeza es que nuestra capacidad de asombro siga intacta a pesar de haber creído que ya no existía.
Expreso nuestra admiración por la capacidad que tenemos los vivos de hacer el sandio en esta tierra nuestra y la curiosa circunstancia de la valentía, arrojo y fuerza de invasión que mostramos cuando no es necesaria.
Como último ejemplo, aunque haya infinitos más en el mundo, la reacción de un pueblo a punto de invadir la casa Rosada cuando, a pesar de su historia, ninguna multitud pidió cuentas por las tropelías que causaron en su mundo diversos gobiernos que fueron: Pregunten a las madres de la Plaza de Mayo, por ejemplo.
Repasen en el mundo presente la cantidad de lugares donde se hace precisa una reacción de las multitudes famélicas para su propia liberación y comprueben que no pasa nada en el rebaño, incapaz de la estampida por hambre y por abuso, pero fiera y ciega en su energía asnal si se trata de despedir a un ídolo del futbol caído en aras de sus debilidades humanas.
Démonos cuenta de como desaprovechamos a nuestros Ídolos futbolísticos y deportivos. Meditemos acerca de la capacidad de un “elegido” por las masas para mover lo inamovible.
No desaprovechemos a nuestras glorias vivas llevándolos a ver a glorias obsoletas, como pasó con Maradona cuando visitó al dictador Fidel Castro. Imaginen qué no habría pasado si la fuerza del ínclito héroe deportivo hubiera sido utilizada para cambiar en Cuba, por decir algo, el régimen presente.
Una insinuación, incluso elegir el lugar donde morir, habría significado el fin de un gobierno por indicación de la situación y con la orden adecuada del finado glorioso. No lo duden, estos gladiadores amados de las masas valen aun más por lo que no hacen que por lo que hacen.

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales.
Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida.
Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común.
Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden.
La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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