Conversaciones en el andamio: el dumping de Darío a Bea… Por Francisco Gómez Valencia

dumping
el dumping de Darío a Bea

«Bea está muy contenta. Bueno dice que el pequeño la está haciendo dumping ¿No sé donde habrá oído esa expresión?»

Hola buenas, recuerdan a Bea, si hombre la hija de Rosa; la misma que me hace la señal del pajarito en el paso de cebra cuando me enrollo demasiado con don Eduardo, el guarda del garaje y mí analista político de cabecera…

Bueno, pues ha tenido un hermanito al que han puesto Darío, cómo el Rey Persa, esperemos que no nos salga tan sibilino como el histórico, bueno, y cómo otros tan en el “candelabro” estos días, que menudo lío tan chusco se ha liado.

-Javi, ¡Qué tal amigo ya me ha contado tu vecino Avelino que me lo encontré la otra tarde comprando fruta donde Mohamed!

-¡Siiiii! Todo bien afortunadamente…

-¿Rosa, bien imagino?

-Como una reina, vamos que no se ha enterado de nada.

-Ya, las suele pasar. A las reinas digo ¿Y ese peque?

-Muy bien, Darío le hemos puesto y todo bien la verdad.

-Darío, como el rey persa.

-Mmm. ¿Eh?

-Nada, déjalo ¿Y que dice Bea?

-Nada, está muy contenta. Bueno dice que el pequeño la está haciendo dumping ¿No sé donde habrá oído esa expresión?

-Vete a saber, los niños que las cazan al vuelo. Bueno pues lo dicho, enhorabuena y da un beso a Rosa de mi parte.

-Gracias hasta mejor ver.

Otro más que viene a sufrir a este mundo cruel. Futuro pagador de las pensiones de Mohamed y su primo Emilio, si es que sigue por aquí…

¡Vamos!

16 de diciembre, Santa Adela.

***

FranciscoGómezValencia.Politologo

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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