No quiero que ningún buen samaritano de este gobierno, me mate a través de algún matasanos. Por Rodolfo Arévalo

No quiero que ningún buen samaritano de este gobierno, me mate a través de algún matasanos. La Ley de Eutanasia en portada del Viernes. Ilustración de Linda Galmor
No quiero que ningún buen samaritano de este gobierno, me mate a través de algún matasanos. La Ley de Eutanasia en portada del Viernes. Ilustración de Linda Galmor

“Lo que tengo claro es que por muy enfermo que esté, no quiero que ningún buen samaritano de este gobierno o de cualquier otro, me mate a través de algún matasanos, que no médico”

Lo que tengo claro, por si alguien aún no lo sabe, es que por muy enfermo que esté, no quiero que ningún buen samaritano de este gobierno o de cualquier otro, me mate a través de algún matasanos, que no médico. Si no, me tienen que tener “Jarto de Whisky, Mariguana, Peyote, Cocaína, Morfina, que me tengan, chachi piruli. No quiero ninguna “heroína o héroe que, ayude a matarme”. Además no puedo entender, cómo un médico, que hace el juramento Hipocrático, puede permitirse el lujo de llegar a ser un perjuro.

Dicen que la nueva ley de Eutanasia, tiene muchos filtros y que una decisión de ese tipo por parte de un ciudadano debe ser refrendada, validada y permitida, previa valoración, por muchos comités. Ya está, ya han inventado la forma de que nadie pueda mandarse al otro mundo por deseo propio. Como en buen estado totalitario todo debe de estar reglado, permitido, avalado y sellado, por alguno de los miles de chupópteros del gobierno. Ojo que de ahí salen hasta negocios, por ejemplo un convenio con un laboratorio que fabrique un medicamento eficaz para cortarte la vida, más de un egipcio se llevará comisión, por delante y por detrás.

Además imaginad que, después de meses de lucha, decides no suicidarte… Vaya putada para los contribuyentes, vaya dispendio de impuestos, vaya idiotez. ¡Por qué no dejáis que cada uno se mate como Dios le de a entender! Por ejemplo llamando a un “venado” musulmán:

– Oye majete ¿te apetece ésta tarde cargarte a un no creyente o a un cristiano?

Usar la palabra Cristiano, le motivará más que si dices suicida, pues no son suyos los radicales, hasta para hacer pecados veniales.

– Sí por supuesto, ¿Dónde pongo la bomba…?

– No me seas burro Mohamed… bastará con una gumía o puñal bien afilado, y no te preocupes, el afilador te lo pagamos nosotros, total un gastillo así no se va a notar.

Por lo bajini:

– Sí llama a Pepe el del circulo de Cuatro Caminos.

– Vale, me avisas.

Al cabo de unos días aparece Mohamed en casa de Juanito el suicida, y le dice que prepare el gaznate que lo va a mandar con Allah en menos de lo que canta un gallo. Pero hete aquí que Juanito se asusta por el brillo de la hoja y decide que es mejor vivir dolorido que probar su abrazo con la guadaña…

– Ah se siente “majete”, entre susto o muerte… haber pedido susto.

– Casi prefiero paliativos del dolor.

– Eso, eso es caro de narices. Dice un político que pasaba por allí.

– Donde esté el doctor guadaña, que se quite otra solución en España, que tenemos el erario público como un erial en año bisiesto de sequía.

– ¿Toma, todo por el vil metal? Lamenta el suicida.

– Si, nos sabe fatal, pero no podemos dilapidar.

– Pero no decíais que unidas podemos, vaya falta de honor, sed serios por favor.

– No, si serios somos.

– Pues sabéis lo que os digo que morirme ya no quiero, que os he visto el plumero.

– ¿Qué plumero ni ocho cuartos?

– Sí, el de los ocho cuartos que alguno se embolsa, por sacarme de mi casa en una bolsa o ataúd que me da igual, que igual me da.

– Pues sabéis lo que os digo, que os vayáis a eutanasiar a vuestra prima…

– ¿Cuál?

– La que vive en la colina, esa que tiene cara de ladrona pero solo es una pendona.

– Pendonados estáis si de mi casa os marcháis, pero antes dadme la fregona por si me corto las venas, no quiero poner esto hecho una pena.

– Rediez que loco estás.

– Por eso no puedo decidir, ni nadie debe hacerlo por mí, porque si lo hacéis quién me dice que no es que me queréis asesinar.

Esto solo es una bromilla, pero ¿Quién de todos estos que actúan es el que pilla?, desde luego no el muerto por Eutanasia, que ya no pinta, ni habla, nada de nada, porque se queda como una brisa sin aire.

– Quería decir que no, que me arrepiento…

– Se siente, amigo, después del papeleo, es muy “chungo” dar marcha atrás, así que te guste o no la luz verás.

– Quiero paliativos del dolor, por favor.

– Matasanos, ponle la morfina, para que no sienta el filo de la gumía cortarle la yugular. Total a donde parte no la va a necesitar.

Quedó la habitación vacía, lleváronse el cuerpo que estuvo presente, unas horas, para los deudos y no hubo nada más… ni nada menos. El muerto fue al hoyo y los vivos fueron al bollo de “pasta”, no de pasta Italiana si no de la “pasta” dineraria. Negocio redondo. Pide eutanasia y no corras, porque primero será para algunos que la pidan, pero ¿Quién te dice que no será para todos los viejos, que ya no produzcan impuestos con los que engordar los presupuestos?

Lo que tengo claro, por si alguien aún no lo sabe, es que por muy enfermo que esté, no quiero que ningún buen samaritano de este gobierno o de cualquier otro, me mate pero sí que inflen a medicamentos paliativos y si son caros que se jodan, llevo pagando la atención sanitaria toda la vida. Si no tienen dinero por haberlo dilapidado entre amigos y carotas, que lo pinten.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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