Millones de ojos posados sobre el terror solo remedan las más terribles realidades. Por Vicky Bautista Vidal

Millones de ojos posados sobre el terror solo remedan las más terribles realidades
Millones de ojos posados sobre el terror solo remedan las más terribles realidades

“Millones de ojos posados tranquilamente sobre el terror, la impotencia y la desesperación, solo remedan las más terribles realidades”

Superar los tiempos del Coronavirus no va a ser fácil para la mayoría. Aun después deberemos tolerar décadas de series, películas e historias variadas sobre el año nefasto en que vivimos todos en la cuerda floja. No es difícil de pronosticar conociendo nuestro gusto por revivir acontecimientos, sobre todo si son nefastos.
Se me perdone si digo que nunca entendí esa inclinación humana de sentarse delante de una pantalla para contemplar entre palomita y palomita, sorbo y sorbo de Coca Cola, el dolor la destrucción y la muerte de otros; muerte figurada en la pantalla pero que nos hace testigos de primera mano de las auténticas angustias y fatigas de las víctimas del desastre de turno.
Millones de ojos posados tranquilamente sobre el terror, la impotencia y la desesperación de uno o de varios a los que no resta ni un ápice de dramatismo el que sean representados por actores, pues estos, solo remedan las más terribles realidades. Naufragios, incendios, terremotos, bombardeos, holocaustos, crucifixiones, torturas, asesinatos, violaciones… Por supuesto, pandemias, infecciones…
Un abanico de situaciones que fueron o podrían ser desplegadas delante de millones de cuerpos sedentes con la atención y la emoción puesta en horrores históricos o inventados.
Nuestro entretenimiento está regado de muertes reales o ficticias y esta característica, la de necesitar bombardear el yo con emociones sustraídas para sentirse más vivo, es una de las mas erróneas, a mi entender, que el ser humano muestra.
Desde que la inteligencia artificial ha comenzado a asomar la patita por debajo de la puerta, algunos ya vislumbramos el posible futuro incierto de una humanidad que, debido a sus inclinaciones, podría convertirse en un compendio de cuerpos tendidos en pequeños cubículos infestados de cables e instrumentos digitales, viviendo desde un lecho toda clase de situaciones para poder sentir a través de imágenes o de esclavos vivientes, aquello que deberían experimentar por sí mismos.
Si yo soy capaz de imaginar algo tan deprimente es porque en el Universo ya existe pues es imposible imaginar lo que no es.
Cuerpos obesos, de extremidades poco desarrolladas calvos, sordos probablemente, con mala vista debido a que las necesidades serán cubiertas por otros medios, refocilándose o estremeciéndose en vidas inventadas por retorcidos juegos virtuales…
Aun con este panorama, seguimos ignorando que la única salvación y del hombre se basa tan solo en el estudio y la perfección de su propio ser. El fin de estudiosos y científicos debería centrarse en primer e importantísimo lugar en el conocimiento del ser humano, artífice, actor, responsable de todos los fallos y defectos asumidos o desconocidos que son en realidad la causa de tanto despropósito en una raza que se cree elegida y especial pero que necesita todavía, nos tememos, centurias para parecerse a lo que debería ser el hombre verdadero.

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales.
Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida.
Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común.
Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden.
La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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