
«Miguelín promete dar lo mejor de sí mismo en el despachito que le toque. Solo pide coche oficial con chófer étnico y asistentes adoradores del poliamor»
El supremacista nacionalista, ya está camino de Madrid. No ha hecho nada en su vida; ni estudió ni trabajó. Va de pesebre en pesebre, según le lleve el aire de su partido. Y ahora, de nuevo, Miguelín promete dar lo mejor de sí mismo en el despachito que le toque. Eso sí, solo pide coche oficial con chófer étnico y asistentes adoradores del poliamor.

