Retomar el objetivo de déficit, puede suponer recortes en las ayudas de Europa. Por Federico Bisquert Lafuente

Retomar el objetivo de déficit, puede suponer recortes en las ayudas de Europa
Retomar el objetivo de déficit, puede suponer recortes en las ayudas de Europa

«Tanto la Comisión Europea, como el Consejo siempre tienen la opción para poder cortar o suspender el envío de esos fondos acordados, hasta en un 25% cuando cualquiera de los socios comunitarios incumpla los objetivos de reducción de déficit»

La Unión Europea tiene previsto para esta primavera acordar la reactivación de las Reglas Fiscales para el ejercicio 2023, las cuales fueron excluidas en julio pasado a los efectos de la elaboración de los borradores presupuestarios de los distintos Estados miembros con las recomendaciones pactadas para cada uno de ellos, por primera vez en toda la historia se había excluido los límites de Déficit y Deuda Públicos al haberse suspendido el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Lo cierto es, que incumplir las Reglas Fiscales, una vez reactivadas puede suponer recortes en las ayudas a España de más del 25% por tanto ha de cumplir con ellas, fielmente, nuestro Ejecutivo y seguir al “pie de la letra” el cuaderno de instrucciones europeo y la verdad es que los inicios de este ejercicio 2021, no son precisamente de lo más halagüeño.

Aunque cuya vigencia está prevista, en principio, hasta 2022, se nos está dando como mínimo un año de tregua a España respecto al envío de los Fondos de Reconstrucción ahora bien, a partir del momento en que tengamos que volver a implantar y cumplir las Reglas Fiscales, acceder a esos esperados 140.000 millones de euros a los que optamos los españoles va a ser arduo y de cierto riesgo ya que tanto la Comisión Europea, como el Consejo siempre tienen la opción para poder cortar o suspender el envío de esos fondos acordados, hasta en un 25% cuando cualquiera de los socios comunitarios incumpla los objetivos de reducción de déficit, el reglamento definitivo del Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia, recoge expresamente la suspensión del desembolso de los fondos, puesto que “estará sujeta a un máximo del 25% de los compromisos o el 0,25% del PIB nominal, el que sea menor”, en el momento que cualquier socio quebrante las exigencias asociadas a un proceso de déficit excesivo.

El Consejo Europeo va a utilizar este tipo de procedimientos para retomar situaciones presupuestarias que estén saneadas, “La posibilidad que tiene la Comisión de proponer una suspensión debe a su vez suspenderse siempre que se haya activado la llamada cláusula de escape general del Pacto de Estabilidad y Crecimiento”, según incluye el texto, volver a la aplicación de las Reglas Fiscales, es un tema bastante delicado a tratar en el seno de la UE, de hecho el pasado día 18 de enero el  Eurogrupo (o sea los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro) centró buena su agenda en la preocupación ante los crecientes desequilibrios económicos entre países y en cómo corregirlos. En lo que respecta a la cláusula de escape, Bruselas ya ha abierto la puerta a que pueda extenderse a 2023, un debate que, tal y como aseguró ayer la Vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, “tendrá que llegar en primavera, cuando la Comisión presente las recomendaciones fiscales de cara al año que viene”.

Y es que de reactivarse las reglas fiscales para el ejercicio 2022, España se enfrentaría a serios problemas para poder  afrontar una reconducción exprés de sus cuentas y poder situarlas en los parámetros que la UE nos exija, teniendo en cuenta que España pasó por un periodo de 10 años para salir del protocolo de déficit excesivo que Bruselas activó cuando superó el umbral del 3% y alcanzamos el 11% con la crisis financiera de 2008, luego en el 2019 hicimos más grande el agujero fiscal, pues se incrementó en este ejercicio, por primera vez desde 2012, pasando del 2,54% al 2,8%, y la previsión del Gobierno es que para 2021 se alcance 11,3%, el objetivo del Ejecutivo, desde una posición muy optimista es rebajarlo en 2021 al 7,7%, pensando en el rebote del PIB, y aun así y provistos del máximo optimismo, seguiríamos duplicando el límite aceptado, con lo cual lo único que nos queda, es ver, que tiempo, nos da la UE para reajustar las cuentas públicas. Y si nos vamos a la Deuda Pública que pasa del 95,5% al casi 120% según las previsiones oficiales, nos pasa tres cuartos de lo mismo, aunque aquí también nuestro Gobierno se sumerge en el optimismo y prevé una primera rebaja, al 117% para este mismo ejercicio, siempre pensando, claro está, en la supuesta recuperación económica, opinión que parece ser no comparte, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIRef), que en sus estimaciones, considera que controlar el endeudamiento puede costarnos, en torno, a dos décadas de ajustes fiscales, vamos y ya es impensable situarlo en el ámbito de lo recomendado por Bruselas, o sea, del del 60% del PIB, que echándole mucha moral no se lograría hasta el 2050 y respecto al Déficit.

La AIRef estima que volver a la situación precrisis nos va a costar al menos una década y si a ello sumamos la terrible situación de inicio de este 2021, se prevé un primer trimestre plano a efectos de PIB, por lo que es necesario en España «preservar» la sostenibilidad fiscal a medio plazo a la hora de diseñar medidas de estímulo económico, ya que, como se ha referenciado, nos viene de lejos, de antes de la situación pandémica el alto índice de Deuda Pública y Privada  haciendo peligrar la sostenibilidad de sus finanzas, nuestro Gobierno no es el único al que Bruselas, hace esta advertencia sobre los peligros de sostenibilidad de su Deuda Pública, este mensaje también, lo dirige a países como Bélgica, Francia, Grecia, Italia o Portugal.

Tal es la situación que se nos presenta, que cuando el Consejo observe “dos recomendaciones sucesivas en el mismo procedimiento de desequilibrio alegando que un Estado miembro ha presentado un plan de acciones correctoras insuficiente”, cuando adopte dos decisiones sucesivas en un procedimiento de desequilibrio que suponga el incumplimiento “por no haber adoptado la medida correctiva recomendada” o cuando decida que un país “no cumple con el programa de ajuste macroeconómico”, entre otros extremos, se desprende que el Reglamento contempla que los apercibimientos comenzarán más como un toque de atención y no como un castigo irreversible, en principio, se priorizará la suspensión de un compromiso –un desembolso previsto en una fecha concreta– antes que la del pago global, o sea,  la suspensión “será proporcionada, respetará la igualdad de trato entre los Estados miembros y tendrá en cuenta las circunstancias económicas y sociales” del socio afectado, teniendo en cuenta “el nivel de pobreza o exclusión social y la tasa de paro”, que en el caso de España es bastante alto el parámetro y además a la espera de ver el resultado de los ERTEs.

Cierto es también que el Presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe, calificó de “excelente” la exposición del Plan de Recuperación que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, hizo en la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Zona Euro, siendo la primera toma de contacto oficial con el  “Plan” diseñado por España por los diferentes actores comunitarios, que disponen hasta finales de abril para enviar sus documentaciones a Bruselas, de momento España ya ha hecho casi sus deberes, enviando a la Comisión 28 de las 30 fichas que componen el Plan, con excepción de las que afectan a las reformas laboral y de pensiones…

Confiemos en que nos invada la sensatez y la coherencia, abandonando las políticas populistas de esa coalición socio-comunista…

 

Federico Bisquert

Federico Bisquert

Soy Economista Forense, intervengo en temas (periciales) digamos de flagrante actualidad (corrupción, financiación irregular, estafas, etc…) también en el ámbito de la Administración Concursal, la consultoría tributaria y la docencia.

Deja un comentario