¡Cuánto me duele España! Por José Crespo

bandera de españa contra los populistas
Cuánto me duele España

«Mírenles aplaudiéndose mientras socavan la unidad de España pagando la fiesta con nuestro dinero. Somos un hazmerreír y esto tiene muy mal arreglo. ¡Cuánto me duele España!»

Efectivamente, ¡Cuánto me duele España!… Se queman banderas nacionales o se esconden, incumpliendo la Ley de Banderas, se pita el Himno Nacional ante el Rey y no se suspende el partido.
Somos un país donde ni siquiera existe un procedimiento y ritual para la destrucción de las banderas españolas, rotas o desgastadas, ya sean de propiedad estatal o privada.
Me hacen gracia todos esos antiamericanos medulares y esos especialistas en Trump que surgen como hongos tras la lluvia.
Nadie podría imaginar a ningún mandatario público salirse ni una vocal del juramento del cargo o hacer añadidos como eso de «por imperativo legal»… ¡Por supuesto que es imperativo legal! Y si te sales de tus atribuciones debes pagarlo por traicionar tu responsabilidad.
Y no digamos de los juramentos/promesa de los comunistas podemitas, filoterroristas, separatistas o la de aquel hindú que nadie sabe cómo tiene la nacionalidad española sin hablar español sin conocer nuestra historia y sin jurar la Constitución, que se permitió hacer mención a la república catalana en su «jueamenyo gomo senador del reono de España».
Seamos serios, o se jura o se promete y con una exclusiva fórmula que, o se lee exactamente o no se le entrega el cargo que emana de la sociedad, de todos y cada uno de nosotros. La consecuencia es que tenemos parlamentarios y senadores ilegítimos por haber accedido al cargo con un juramento o promesa que traiciona a la propia Constitución y a la Soberanía Nacional.
No digamos de juramentos locales y autonómicos donde se soslaya cobardemente el origen de ese poder que es el Pueblo Español… se sirve al pueblo español, a ciudadanos españoles de Andalucía, Castilla o Cataluña o de tal o cual ciudad… y es que ese es el otro mal que nos aqueja… el cáncer autonómico que nos impide tener perspectiva de conjunto y visión de futuro.
Váyanse a Rusia o a Corea, a México y lean lo que pasa si se incumplen protocolos tan serios como el juramento de un cargo, el respeto a los Símbolos Nacionales o incluso las normas legales para su destrucción tras su deterioro… aquí no hay nada de eso, todo es una nebulosa de incumplimientos, se queman banderas nacionales o se esconden, incumpliendo la Ley de Banderas, se pita el Himno Nacional ante el Rey y no se suspende el partido, acuérdense de algo parecido en Francia… aquí siguen sin entrar en la cárcel todos los delincuentes separatistas, es más están en la calle ¡haciendo campaña electoral!, el Código Penal es un adorno de estanterías, los terroristas son parlamentarios… y don Tancredo, aquel al que dimos mayoría absoluta, sesteaba mientras el dottore cum fraude decía que nunca pactaría con terroristas ni separatistas, que no podría dormir con ello.
Y ahora mírenles aplaudiéndose mientras socavan la unidad de España pagando la fiesta con nuestro dinero. Somos un hazmerreír y esto tiene muy mal arreglo.
¡Cuánto me duele España!
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

Deja un comentario