
¡BUENOS DÍAS!
«Dalí, pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor, creador de un concepto tan extenso, imaginativo y personal que le encumbra como maestro total»
Comenzamos el día con un clásico del surrealismo, un valor patrio como Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech (1904 – 1989), nacido en Figueres (Girona), un artista que destacará de entre los mejores pintores de su época y precedentes, situándose con justicia entre los más idolatrados. Dalí, pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor, creador de un concepto tan extenso, imaginativo y personal que le encumbra como maestro total. Se habla de muchas influencias, Renacimiento, dadaísmo…
Expertos afirman que su capacidad de «apropiación» de conceptos inherentes a diversos estilos es consecuencia de su personalidad tan acusada, aunque es fácil que se deba a esa cualidad tan excepcional que poseía para amalgamar en pro de su personalísimo mundo pictórico todo ello, refundirlo y expresarlo en sus Obras de manera grandiosa, única, de modo que ya es por sí mismo un estilo con alma propia y carta de naturaleza.
Su forma de ser ha sido imprescindible para asimilar el camino por el que transita su arte. Ególatra consumado, divino histriónico, dandi a perpetuidad, etc… Y si todo ello es poco, en su devenir vital coincidirá con otros genios de distintas disciplinas artísticas como Lorca o Buñuel.
Desde su obsesión por pensar que era una copia de su hermano Salvador, fallecido años antes de nacer el Artista, pasando por el duro trance de perder a su madre a muy temprana edad, hasta el amor obsesivo por Gala, todo ello va conformando a este genio rompedor.
Su Obra contiene tanto que apenas se pueden dar detalles sin extenderse hasta el infinito: Coquetea con el cubismo, se esfuerza por emular otros estilos… Es una sinfonía de colores y formas al servicio de una mente y un espíritu que no deja a nadie indiferente.



Listo para un buen bocadillo. Un abrazo.