La violencia y estupidez que sufrimos terminarán porque nada de lo tonto es eterno excepto los tontos mismos. Por Rodolfo Arévalo

La violencia y estupidez que sufrimos terminará porque nada de lo tonto es eterno excepto los tontos mismos. Ilustración de Tano
La violencia y estupidez que sufrimos terminará porque nada de lo tonto es eterno excepto los tontos mismos. Ilustración de Tano

«La violencia y la estupidez, acabarán por fin, porque nada de lo tonto es eterno excepto los tontos mismos, que volverán a nacer siglo tras siglo»

No sé cómo puede ocurrir, pero ocurre. La violencia aumenta entre los individuos convivientes y lo que es lógico, también entre las personas que habitualmente se comportan de forma civilizada. Los meses pasados han ido acumulando, tanto aquí como en los EEUU de América, incidentes que en algún caso pueden tener justificación política y en otros no.

La transgresión de la ley no es aceptable ni desde un punto de vista social civil, ni político. Parece que en la humanidad sobramos muchos individuos, porque como sabemos por experimentos hechos con ratas, si se las recluye en un espacio pequeño y se desborda con un número elevado de individuos, la violencia se desata, aunque solo sea por la propia posesión del espacio. En el mundo hemos superado, no recuerdo bien, si los seis o siete mil millones de habitantes. Solamente en China conviven más de mil millones de Homo Sapiens. Nos hace falta, como comer, otro mundo al que expandirse, porque si no, y ya lo estamos viendo, aquí va a haber más que palabras.

Las estructuras cerebrales de los individuos y su configuración son propias e individuales de modo que conseguir unanimidad en creencias es algo absolutamente imposible. Grosso modo entre individuos existen posibilidades de acercamiento, aunque hay estructuras cerebrales, totalmente ajenas unas a otras. Los grados de violencia de cada individuo, lo saben los psiquiatras, pueden ser modificados con medicación. Pero tener a toda la población mundial en plan idiota, sedada, no parece la solución.

Unos listillos han inventado formas de control que sin ser agresivas físicamente si lo son psíquicamente. Una de estas formas de control es la unicidad del pensamiento y la opinión. Vemos por el mundo, con ligeras modificaciones agrupaciones sociales dirigidas hacia los mismos gustos y opiniones, esto no es casual, es un trabajo de marketing político y cultural bien preparado y ejecutado, dentro de la mejor envoltura léxica.

Nuestro actual presidente Sánchez nos embriaga a menudo con la palabra “resiliencia”, casi en cada uno de sus discursos. Bien es bonita, es sonora, pero no es como para ponerle un marco. El nuevo idioma, «transtontino», lo denomino yo, esta configurado con palabras propias del español mezcladas con palabras importadas, por ejemplo el corredor de toda la vida ahora se denomina “Runner” que no sé muy bien por qué, o porque es una rana o porque ronronea que da gusto. De hecho nada que indique que corre con esas patitas que la naturaleza les dio con el nombre de piernas.

Y eso es lo que son los que alimentan el uso de esas palabras ajenas, unos piernas. De hecho si va al  Museo Thyssen-Bornemisza es imposible decirlo, sino vas deprisa, porque ir al Thyssen implica que voy al Thyssen voy deprisa, y el que va deprisa no «runea» no, corre que se las pela. Hasta aquí aguanté, pero ya no puedo más no hay manera de tomarse estas cosas en serio, porque denotan una infantilidad del personal de colegio de primaria. ¿Hay alguien que sepa comportarse como adulto, tranquilo y ecuánime ante este caótico mundo? Lo dudo.

Aceptar este orden mundial globalizado en la alta estupidez, incultura, desinformación y manipulación política, financiera y periodística es como la película “Misión Imposible”. Porque lo que no puede ser, no puede ser y de hecho, como decía un amigo, es totalmente imposible, (risas), es totalmente imposible y bastante improbable en el transcurso de los años venideros, pasados por el destructor masivo de idiotas, convencidos de que la igualdad es algo real. Y lo peor, piensan que debe serlo, cuando en realidad, la igualdad es algo totalmente imposible, porque fuera del intento de crear pensamiento plano y único, los seres humanos somos diversos creativos, muy nuestros y no manipulables si tenemos los conocimientos y sobre todo el no dejamos pervertir el lenguaje ni el sentido de las palabras.

Así que sería muy deseable para la salud mental de los españoles, que dejáramos de una vez de «runear» y pusiéramos nuestras neuronas a correr en dirección opuesta a la estupidez pero bien rápido, a la carrera o con esta deriva del personal hacia gobiernos de dictadores de las tonterías social comunistas no lo contamos. La violencia aumenta entre los individuos convivientes y lo que es lógico, también entre las personas que habitualmente se comportan de forma civilizada. Pero no nos preocupemos, se trata solo de una coyuntura que acabará volviendo a lo pedestre, a lo real cuando tanta estupidez, acabe por fin, porque nada de lo tonto es eterno excepto los tontos mismos, que volverán a nacer siglo tras siglo. Así que por lo menos en Madrid, Madrileños despabilad, votad a Ayuso, garantía de buen hacer, inteligencia y sensibilidad. Los demás incluida la momia con gafas no valen la pena. Para el gobierno de la nación, ya hablaremos de VOX.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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