El “Pater Gabilondo”: leña del árbol caído. Por Francisco Gómez Valencia

 

Ángel Gabilondo: Marioneta del poder Sanchista
Ángel Gabilondo: Marioneta del poder Sanchista

“Pensar en lo mal que lo está pasando Gabilondo, no deja de ser un ejercicio moralmente bien visto pues es de buena persona no partirse la caja escuchando sus incoherencias”

Circula una carta por las redes de un antiguo alumno del compañero Ángel, en el que le pone fino, vamos lo que viene siendo a caer de un burro, y cuentan también voces acreditadas que las repartía con la mano bien abierta en sus años mozos en los que pertenecía a esa clase social del profesorado de la mano suelta. Descalificar por descalificar, sería de tal vulgaridad que me temo que se lo dejaré a otros plumillas seguramente más diestros que yo, de esos expertos en vomitar por las redes sociales calificaciones que le dejan al pobre a la altura del barro, seguramente sin plantearse lo mal que lo debe estar pasando.

Ahora bien, pensar precisamente en lo mal que lo está pasando, no deja de ser un ejercicio moralmente bien visto pues es de buena persona no partirse la caja escuchando sus incoherencias, fruto del despiste al que ha sido sometido. Y es que seguramente es una persona de principios y valores recios difícilmente moldeables, lo cual en la política actual es una cualidad absolutamente necesaria para sobrevivir.

Decía un desgraciado que conocí hace tiempo y que ahora es concejal por VOX, “que en la vida hay que ser más dúctil que un junco”, y a tenor de su experiencia vital y profesional (al menos la que yo conozco y recuerdo) bien que lo aplicaba el muy chusquero aunque, eso no siempre funciona porque algunas personas, creo firmemente que están hechas de cierta pasta necesaria para inculcar valores a los demás, y me da la sensación, que este hombre (Ángel) no quería, oiga… él no quería y se dejó embaucar por aquellos que le prometieron algo mejor y que seguramente, se ajusta más a la equidistancia propia de su personalidad.

En esta campaña ha soltado tanta bilis que ni el mismo se lo debe creer y no me extrañaría que el “Pater Gabilondo”, llegara a flagelarse a sí mismo en la intimidad de su alcoba. Cuando uno dice lo que no cree a pies juntillas según los expertos en comunicación, se sufre algunos tics nerviosos que delatan al mentiroso y provocan lapsus mentales, movimientos estrambóticos de las manos, un levantamiento excesivo de la cabeza hacia detrás; en definitiva gesticulaciones de tal magnitud que dan penita verlos. Y mi compasión por el “Pater” no deja de ser un reflejo de mi debilidad hacia aquellos que sufren haciendo el mal porque lo sienten como una necesidad, o porque son tan flojos que se dejan arrastrar por mentes maquiavélicas que los adoctrinan ¿Curioso verdad? El profesor universitario adoctrinado con la finalidad de aguantar el tirón de una campaña electoral que su partido, el PSOE, trato de impedir a toda costa primero dando un golpe de Estado autonómico y después, denunciando en los juzgados la convocatoria a las urnas de la Presidenta de Madrid.

Recuerdo la cara que puso cuando en un momento de ira de la Presidenta en pleno debate le dijo que: “si de mí depende, jamás será usted defensor del pueblo”, y creo sinceramente, que le faltó poco hasta para echarse a llorar puesto que para ser arrabalero hay que valer, y este me da que no sirve. Y no crean que la compasión me nubla la vista pues durante dos legislaturas y media, se lo ha llevado calentito total para nada, dirán los socialistas madrileños que añoran a Leguina como el último de una estirpe socialista madrileña que nunca volverá, aunque ahora sea fascista y se haya convertido en “isabelino”, como llama Girauta por las redes sociales a “los ayusers”.

Francisco Gómez Valencia. Politologo y colaborador de La Paseata
Francisco Gómez Valencia. Politologo y colaborador de La Paseata

Comenzó a tientas diciendo “so” a Pablo Iglesias y termina de igual manera gritando “arre” a Adriana Lastra, ya le da lo mismo “ocho que ochenta”, y dormirá a pata suelta la noche del próximo martes, pensando seguramente en escribir el miércoles si es que no lo tiene hecho ya, su último discurso como político antes de dimitir para dejar paso a la que nos habla en marroquí para que la votemos. La anterior responsable de inmigración se presenta con la mochila llena de recuerdos de moritos en las terrazas de los hoteles de Canarias hasta las trancas de grifa, bailando con las chicas de la Cruz Roja. Hana Jalloul, la nueva chica de la oficina, feminista y seguramente diversa y dispersa para el PSOE de Madrid. Ya veremos…

Querido Ángel, alias “cromañón”: así te llamaban tus queridos alumnos. Uno me asegura que el radio de tus huesos parietales no daban mérito al tamaño de tu cerebro pero al no poder competir con el de tus maxilares inferiores, también llamada mandíbula, te hacía según cita, acercarte más a Atapuerca que a San Sebastián de dónde eres oriundo. No les hagas caso y piensa que llegaste a Ministro de Educación con Zapatero, “el señor de los vientos y visitador de los campos de la coca de Maduro”, dejando el pabellón tan alto por no hacer nada, que el actual de Universidades, Castells, ni a la suela de uno de tus zapatones te llega, ahora eso sí: ni fascismo, ni riesgo democrático por ir a votar a quien nos dé la gana en Democracia, ni cordones sanitarios, y por supuesto nada de “progresismos progresistas de progreso centrado que no centrista, con las manos abiertas en ambas direcciones” y más aun sabiendo desde el quince de abril, que dos de los matones de Vallecas eran de la escolta personal de tu querido Pablo. Más tonterías y mentiras no por favor…

No te hace bien, te hace daño, nos provocas la risa floja y eso es de maleducados y los fascistas otra cosa no, pero educados lo somos un montón, hasta para decirte que el encubrimiento de matones es mas propio de Marlaska que tuyo. Anda y dinos, que no lo sabías…

Adiós “Gaga_bilondo” hasta más ver…

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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