¿Qué quieren estos ecologistas, una ciénaga de pobres por la calle? Por Rodolfo Arévalo

Qué quieren estos ecologistas, una ciénaga de pobres por la calle
Qué quieren estos ecologistas, una ciénaga de pobres por la calle

«Algunos que no nombro, erre, que erre, tratando de importar mano de obra sin cualificar a Europa. ¿Qué quieren, una ciénaga de pobres por la calle?»

Lo del ecologismo, está muy bien, es muy bonito, diría que es casi ideal, y lo es por imposible. España es un país en el que la gente cobra sueldos casi de supervivencia mensual. Y lo ecológico, precisamente por escaso es caro, muy caro, para comprarlo con un sueldo de Españolito currante, como pueda serlo yo mismo. Que levanten la mano quienes superen la cantidad de mil cuatrocientos euros. Esa cantidad es lo que cobra un licenciado superior en una empresa pública, claro que sin pluses y complementos. Lo de los pluses a mi me trae al fresco, porque lo mismo que te los dan, te los pueden quitar. Y una docena de huevos, vale igual con plus que sin plus, si son ecológicos mucho más, claro.

Por otra parte en un país en el que es difícil cambiar de empresa, salvo que seas un muy alto cargo, con buen porte, cano, muy macho alfa etcetera y te disputen varias de ellas, es absurdo ir saltando como un saltamontes de lugar en lugar. Porque cada día iras por lo general a peor. Pero erre que erre aquí lo que parecen querer los poderes económicos y políticos es que esto fuera así, pero es algo absolutamente imposible, porque las personas comen todos los días. O al menos es lo que sugieren los estudios antropológicos, que quiero nota más allá del aprobadillo.

Al final la humanidad va a conseguir, no que disfrutemos un mundo ecológico y bonito, sino un mundo de desigualdad absoluta entre los que tienen un trabajo muy bien remunerado y los que no tienen nada más que sus mocos para sorber. A ecológicos no les gana nada, naturales y de cosecha propia.

Veo un Madrid futuro en el que las personas vivan en tiendas de campaña en los parques, por la imposibilidad de pagar otro tipo de vivienda. A ver quién es el guapo que puede pagar un mínimo de seiscientos euros mensuales, sin contar comida, transporte, suministros energéticos y de agua, y mantener el tipo sin descomponerse en un mar de lágrimas. La avaricia rompe el saco señores… arrendadores.

Veo un Madrid en el que, cada vez, más personas acudan a la puerta trasera de los almacenes de alimento a buscar los productos que se han tirado a la basura y que están a punto de caducar o caducados. Realmente será caritativo que por lo menos los saquen envueltos en sus envases plásticos, para seguir contaminando un poco más, ¿por qué quién contamina más que la industria envasadora? Pero claro ¿Qué comerciante de gran superficie quiere ser testigo a las nueve de la noche de la cantidad de gente que no tiene para comer y que entra en sus negocios a pedir que les regalen la comida caducada? Esto no es algo que implique todavía un gran problema, pero todo se andará. Las peleas en las bases de los contenedores de basura se darán tarde o temprano, si todos los seres humanos no empezamos a ser conscientes de que los menos afortunados también tienen derecho a vivir.

No digo los vagos redomados y caraduras, que habitualmente no tendrán ese problema porque sabrán robar aunque sea haciéndose edil de su pueblo. La tecnología avanza a tal velocidad que mucha gente se quedará tirada por el camino, porque no habrá trabajos ni siquiera para los que estén preparados. Y algunos que no nombro, erre, que erre, tratando de importar mano de obra sin cualificar a Europa. ¿Qué quieren, una ciénaga de pobres por la calle? Yo no sé dónde tienen los ojos, pero parece que solo deben poseer uno y desde luego no en la cara, sino entre las posaderas. El ojo de la mala leche.

Lo malo es que los futuros conatos de violencia que se avecinan, no los padecerán ellos, no, los padeceremos los demás. Los que no somos millonarios y aún así pagamos religiosamente a Hacienda, “¿Qué pasa inspectores, que es más fácil gestionar nóminas?” No sé, deben ser muy bobos sino se dan cuenta de que las turbas desatadas de miles de personas, por muy contenidas que puedan tenerlas las policías, al final y no tienen nada que perder y ganarán llevándose por delante todo lo que les impida comer.

En España en los dos últimos años, mucha gente que antes podía holgadamente con los gastos, está a punto de no tener nada salvo acudir a las colas del hambre y parece que el gobierno de sinvergüenzas que dirige el país está por uvas, les da igual. Como diría Chiquito de la Calzada “te da cuen Pedrito””Fistro de la Españera”. Ellos siguen gastando alegremente dilapidando el dinero de los Españoles en el extranjero y en gilitontadas.

Por eso les digo hala, seguid así con vuestra vida desligada de la realidad, que veréis lo pronto que los ahora sí, descamisados, os arrancan las chaquetas de sastre que portáis. Pero eso sí, son muy socialistas, y no se van a creer las tortas que les van a llover de todo lugar. Hala seguid siendo ecologistas y recomendando comer insectos mientras vosotros os ponéis ciegos de marisco, cual sindicalistas caraduras, veréis en que acaba esto. De todo esto no tengo nada más que decir, el capitalismo es bueno, muy bueno, porque da a la gente la capacidad de trabajar por dinero, pero que este tiene que estar a la altura de los tiempos y necesidades de la gente, ya no estamos en mil ochocientos, y por otra parte pretender que con los sueldos que ganamos por aquí, se puedan pagar impuestos de otros lares, va a ser que no. Si se cambian las cosas que cambien, pero en consecuencia. Habrá quienes tengan que ganar un poco menos, no demasiado y muchos que tengan que ganar los mínimos para vivir y ahorrar algo.

Yo no soy socialista ni comunista, pero soy realista. Y la realidad en la actualidad en España no pinta nada bien. Se necesita un cambio de rumbo y otro timonel. Puede ser del Partido Popular o de VOX, pero empieza a ser urgente. Espero que a Pedro esto no le pille con una mano delante y la otra detrás. Estar en los mundos de Yupie siempre fue bonito e infantil, pero cuando caen los telones, no aparecen las vacas lecheras Tolón Tolón, lo que puede aparecer es un buen y merecido bofetón. Por eso en la actualidad los postulados del ecologismo, están muy bien, son muy bonitos, diría que casi ideales, pero son imposibles, los saltamontes te los comes tú Sánchez, antes de que empieces a tragar sapos tamaño familiar. España es un país en el que la gente cobra sueldos casi de supervivencia mensual. Y lo ecológico, precisamente por escaso es caro, muy caro, para comprarlo con un sueldo de Españolito currante, como pueda serlo yo mismo.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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