Crímenes machistas, su valoración política y los motivos: La respuesta es económica, siempre. Por Jorge R. Rueda

Errejón denunció «violencia machista» en la muerte natural de una mujer en Motril:
Errejón denunció «violencia machista» en la muerte natural de una mujer en Motril:

«Puede haber otra motivación detrás de tanta parafernalia en defensa de la mujer y contra los crímenes que tanto les gusta llamar machistas: La respuesta es económica, siempre»

Hace unos días se produjo en la ciudad de Motril (Granada) el fallecimiento de una señora de 60 años, su marido llamó a emergencias y pocas horas después acabó detenido como sospechoso del asesinato de su esposa. Como era de esperar, la progresía no perdió tiempo, e inmediatamente el señor Errejón publicó un tuit en el que decía textualmente “Otra asesinada más, esta vez en Motril. Otra mujer menos, se llama violencia machista”.

Días después se informa sobre el resultado de la autopsia, resultando que la muerte se había producido de forma natural. El esposo queda en libertad, después de todo un fin de semana sin poder velar el cadáver de su mujer. Errejón, obviamente, borra el tuit, pero disculpas ni una. Ni de él ni de nadie de los que se habían pasado la presunción de inocencia por sálvese la parte. A nadie le importa el dolor de un hombre que ha perdido a su esposa y que encima sufre el escarnio de convertirse en sospechoso de asesinato. Pero como no es un crimen machista, que es lo que interesa a determinado sector, pues tema olvidado y a otra cosa mariposa.

Es evidente, o al menos me lo parece a mí, que algunas personas están tan obsesionadas con ese tema, que ven crímenes dónde no los hay y dejan de lado otros que sí lo son porque no favorecen sus intereses partidistas.

tuit de Errejón
tuit de Errejón

Es como si se tratara de una siniestra competición en la que los delitos tuvieran diferentes puntuaciones. Siendo los más valorados los crímenes cometidos por hombres contra una mujer, a los que inmediatamente se les cataloga como machistas, aunque a veces el machismo no tenga nada que ver.

Después vendrían los cometidos por un hombre contra los hijos. Esos, aunque las víctimas inocentes sean los menores, también podrían encajar en el apartado de machistas, pues supuestamente cuando un padre mata a su hijo es para hacerle daño a la exmujer, que acaba convirtiéndose en la auténtica víctima.

La siguiente categoría serían los crímenes racistas. Se entiende por crimen racista cuando un blanco mata a alguien de otra raza, como un negro o un moro. Si es al revés siempre se acaba encontrando una explicación, pero en ningún caso obedece a motivaciones racistas.

Y por último están todos los demás crímenes, a los que se dará más o menos divulgación dependiendo de las circunstancias en las que se produzcan y el rédito político que se le pueda sacar a la noticia. Por supuesto aquellos de los que menos se hablarán son en los que la asesina es una mujer que mata a su pareja o a sus hijos. Como el caso de Yaiza, una niña de cuatro años asesinada por su madre y por la que no recuerdo haber visto ni una sola manifestación ni muestra de apoyo a la familia por parte de la clase política, y particularmente la izquierda que tan expresiva es cuando se produce un crimen machista.

Porque si una mujer mata seguro que es debido a problemas mentales, locura transitoria o incluso legítima defensa. Pero nunca por pura maldad, venganza, celos o algo tan abyecto como el machismo. En cualquier caso no conviene airear esos sucesos porque podría incitar al odio contra la mujer, o contra los inmigrantes en caso de que sea alguno de ellos el que ha perpetrado un crimen.

Estos son dos titulares del País; MADRID: Un padre mata a su bebé al tirarse con ella por una ventana del hospital de La Paz. MURCIA: Muere una mujer en Murcia tras tirarse de un sexto piso con su hijo en brazos.

Mismo suceso diferente interpretación. En el primero es un hombre el que mata, en el segundo es una mujer la que muere. Y es que todo este asunto de la violencia machista se está yendo a unos límites verdaderamente vergonzantes. La miseria moral de algunos no tiene límites y no les importa arruinar la vida de una persona pisoteando la presunción de inocencia si con eso logran sumar un tanto a su particular causa. ¿Y cual es esa causa? ¿Defender a las víctimas y erradicar la violencia? Está claro que no, pues no solo no han disminuido los crímenes domésticos (sí, así es como habría que llamarlos) sino que han dejado patente que, para ellos, ellas y elles, todas las víctimas no son iguales y no merecen el mismo respeto ni cariño.

Quizá, se me ocurre, pueda haber otra motivación detrás de tanta parafernalia en defensa de la mujer y contra los crímenes que tanto les gusta llamar machistas. Lo que me recuerda una cita, atribuida a Karl Marx y que particularmente me importa un bledo si la dijo él o cualquier otro, dice así; “La respuesta es económica, siempre”.

Jorge R. Rueda

Jorge R. Rueda

Nací al principio de mi vida, pero no me di cuenta de ello hasta que cumplí los treinta. Entonces descubrí que el mundo es un lugar hostil y que a través de la literatura tenía la oportunidad de rediseñarlo a mi manera, aunque no sirviera realmente para nada. De lector me convertí en escritor. Soy autor de siete libros; El don de olvidar y otras historias, La conciencia dormida, Diario de un presunto suicida, Gente corriente. Los Ausentes. Versos anónimos y El vértigo del sueño. Ahora me estoy replanteando volver a ser lector, lo que se me da mucho mejor. Me encanta Nueva York, aunque vivo en Murcia por razones prácticas. Antes crecí y viví en Granada. Suscribo la frase de que uno no es de donde nace, sino de donde pace. Me gusta Mahler, el vino tinto, la cerveza y las bandas sonoras. Los cómics de Batman y la gente corriente. Vivo y dejo vivir.

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