Una desaparición en tierra hostil. Por Antonio Ramírez

Una desaparición en tierra hostil.
Una desaparición en tierra hostil.

«La desaparición viene a ser un texto que reivindica la vida de la mujer en esa parte inhóspita del mundo y las vicisitudes que aún padece»

Una sorprendente historia que gira alrededor de la desaparición de dos pequeñas en la poco conocida y hostil península rusa de Kamchatka. “La desaparición” describe a una serie de personajes femeninos que orbitan y se entrecruzan con el rapto de dos niñas y que nos viene de la mano de Julia Phillips, cuya irrupción literaria con esta su primera novela le ha hecho convertirse en uno de los libros del año.

En si, es una historia de historias con un estilo sobrio, pero que atrapa y que muestra la comprensión de la autora por las circunstancias de cada una de las personas que forman parte de la novela y que, aunque el corazón de ella es un misterio a resolver, el suspense, viene a ser un texto que reivindica la vida de la mujer en esa parte inhóspita del mundo y las vicisitudes que aún padece.

La desaparición” es una novela extraordinaria y valiente con grandes dosis de realismo y actualidad. No defrauda.

Antonio Ramirez Velez

Antonio Ramirez Velez

Indígena melillense con varias decenas de años a mis espaldas. Periodista de profesión y dedicación institucional desde hace muchos años en lla Ciudad Autónoma de Melilla, anterior Ayuntamiento, con una paso también en la Administración del Estado, Delegación del Gobierno. Responsable en diversas legislaturas de gabinetes de prensa y relaciones institucionales, comencé a entender, hace tiempo ya, que el poder es un mar de ambiciones y conjuras permanentes y por ello la verdad, cuando sobrevive, vale su precio en oro. Mi paso por medios de comunicación, tanto públicos, como privados, me enseñó de la gran asignatura pendiente que tienen, aún, generaciones de periodistas sobre la consideración de su profesión y la dignificación de la misma. Lector aplicado, que intento ser, concibo a los libros como uno de los últimos reductos de la libertad de pensamiento, generadores de opinión y salvaguarda, por ello, de la voluntad. Lo único que no nos puede ser arrebatado (Víktor Frankl).

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