La basura de la izquierda. La opinión de Francisco Gómez Valencia

La basura de la izquierda. La opinión de Francisco Gómez Valencia. lustración de Tano
La basura de la izquierda. La opinión de Francisco Gómez Valencia. lustración de Tano

«Ya conocerán cómo quedaron las calles con toneladas de basura después de que las hordas de orcos asistieron a la manifestación y fiestas del Orgullo 21»

Ya conocerán porque lo habrán visto por las redes sociales o algún medio cómo quedaron las calles después de que las hordas de orcos que asistieron a la manifestación y fiestas del «Orgullo 21» terminarán su particular aquelarre.
 
Las toneladas de basura que los servicios de limpieza del Ayuntamiento han tenido que retirar, deja entrever que está «gentecilla» desde luego además de tener un problema de civismo, parecen no saber lo que significa reciclar y desprenderse correctamente de la basura, que todo hijo de vecino acumulamos en nuestra casa.
 
Que algunos parezca que van a las manifestaciones con la bolsa de la basura solo para tocar las narices al patriarcado, más que una rebelión parece un gesto fidedigno -supuestamente hablando- de la merma que puede dar la impresión que padecen.
 
A la diversión y desenfreno sin control y responsabilidad, ahora hay que sumarle en su haber la de comportarse simplemente como «cerdos insolidarios» que disfrutan arrasando las calles de todos, por las que seguramente mas de uno terminaría transitando a cuatro patas mirando a Cuenca.
 
Otros que tal bailan y también miran  -aunque no a la ciudad de las casas colgantes-, sino hacia el final de su triste existencia son los veletas de Ciudadanos. Ya conocerán que los seísmos del terremoto político provocado por el golpe instigado desde Moncloa con el beneplácito de «la bella Inés» -por mucho que lo negara-, sigue teniendo sus réplicas.
 
De hecho lo de Murcia desembocó y provocó el necesario «Ayusazo del 4M», del que todavía se están recuperando los apesebrados socialistas madrileños y el Gobierno en general.
 
Pues bien, es sabido que la traición a Casado supuso la perdida del Ayuntamiento de la ciudad de Murcia -hecho al que no se le quiso dar importancia-, históricamente siempre en manos del PP, a lo que desde ayer hay que sumar también la perdida de la ciudad de Granada, donde parte del equipo de Ciudadanos pusieron pies en polvorosa abandonando a su Alcalde, el cual se negó a dimitir agarrándose al cargo como una vulgar garrapata por unos días más.
 
En todo caso la situación ha resultado insostenible y el Alcalde junto a un concejal «resiliente» que aún era fiel a la causa, han dado su brazo a torcer poniendo la situación a favor del PSOE que muy gustosamente se ha hecho con la mayoría suficiente para quedarse por la cara con el consistorio.
 
De nuevo la veleta naranja de Inés Arrimadas se deja querer y se coloca en comandita con Sánchez, a quien le entrega en bandeja de plata uno de los Ayuntamientos más importantes de Andalucía, al nuevo PSOE andaluz de Juan Espadas -el que dijo que si a los indultos, si era lo que Sánchez quería, o no a los indultos, si es lo que su amo hubiera dispuesto-.
 
Destacar que en un ejemplo de coherencia Ciudadanos de nuevo favorece por segunda vez en poco tiempo al PSOE propiciando la toma de posesión de alcaldes imputados por corrupción, demostrando así que si esta proviene del PSOE, la basura corrupta les huele a colonia.
 
Por todo esto parece que la irrelevancia del partido naranja es de tal calado que la estrategia desde Génova para terminar de abducir a los liberales disidentes más centrados, o preocupados por seguir jugando a políticos debiera manejarse quizás con algo más de acierto ya que desde luego la maniobra de Teo -el «Richelieu» en versión «Manolo Escobar» de Pablo Casado- en Granada ha resultado todo un «mojón».
 
Aún así los populares podrán decir aquello de «Llora como mujer lo que no supiste defender como un hombre» dirigido al traidor alcalde saliente, en honor a lo que Aixa le dijo a su hijo Boabdil al entregar las llaves de la ciudad.
 
▪️ El nombre del día.
Álvaro Morata

#Moratazo

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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