¡Niño apaga la luz que está muy cara! La opinión de Francisco Gómez Valencia

¡Niño apaga la luz que está muy cara! La opinión de Francisco Gómez Valencia. Ilustración de Tano
¡Niño apaga la luz que está muy cara! La opinión de Francisco Gómez Valencia. Ilustración de Tano

«La factura de la luz es una receta infame a la que nadie presta atención hasta que uno abre el buzón y por curiosidad mira la estocada»

Cuantas veces hemos oído a nuestras madres gritar esto mismo cuando a plena luz del día encendíamos la luz del baño, o abríamos cada dos por tres la puerta del frigorífico, o ni les cuento cuando tardábamos una eternidad en ducharnos si el calentador del agua era eléctrico. Y como siempre tenían razón porque la factura de la luz es una receta infame a la que nadie presta atención hasta que uno abre el buzón y por curiosidad mira la estocada. Es curioso porque lo primero que se suele hacer por acto reflejo es mirar el grafico de barras, comprobando que el tamaño sí que importa para tratar de justificar el gasto.

El caso es que los más masoquistas las coleccionan y comparan la anterior comprobando que cuando la última por arte de magia es algo más baja, nos produce un placer inexplicable, así como un gozo semejable a cuando te comes algo que te gusta demasiado a deshoras, pero no te da reparo porque crees que te lo mereces. Pues algo así. De hecho te vienes arriba porque consideras que has gestionado el consumo casi en modo profesional, aunque realmente desconozcas que has hecho para merecer semejante recompensa por parte de tu compañía de la Luz la cual en la mayoría de las ocasiones no recuerdas ni su nombre, y solo cuando te llama algún operador de la competencia para ofrecerte una oferta te molestas en mirarlo.

La evolución de la calidad de vida de los españoles ya sabe que con este Gobierno va íntimamente ligada al progreso que nos provocan, de hecho creo que ya estamos que no cabemos en nosotros mismos de tanto progresar. Progresamos tanto en derechos que menos mal que están para pensar por nosotros, de hecho son tan importantes que directamente consideran mejor imponerlos por Decreto que consultando en el Parlamento. Bueno pues uno que no está reflejado en la Constitución es el de pagar una factura de la luz ajustada a la economía real de la gente, y aun así recordarán que tanto los socialistas como los podemitas que hoy nos gobiernan gritaban a los cuatro vientos, que cuando ellos llegaran al Gobierno se les iba a acabar el chollo a las compañías eléctricas. En fin pues parece que no y que algo fallaba entonces cuando se las prometían felices engañándonos con eso y otras tantas cosas más.

Ayer martes entre las 09:00 h. y las 10.00 h. de la mañana el precio de la luz en el mercado mayorista batió otra vez su récord histórico llegando a la segunda cota más alta en coste medio diario desde enero de 2002. Miren no me pregunten por qué pasa esto porque yo a diferencia de los sesudos tertulianos de la tele y la radio no se de todo y menos de esto. Tampoco voy a hacer un batiburrillo infame para parecer que controlo el asunto. Yo me limito a quejarme en voz alta y por escrito; supongo que igual que lo hace usted cada vez que le llega la factura o cada vez que escucha o ve a los expertos señores tertulianos hablando del asunto mezclándolo con lo de las renovables, la huella del CO2, etc., etc…

Solo les contaré que ayer se consumió más energía que durante la borrasca Filomena, o sea que gastamos más en enfriarnos que en calentarnos, o consumimos más luz preparando ensaladas que pucheros, o que pagamos más por congelar helados y cubitos de hielo que por hacer lo mismo con los langostinos de Navidad. Y las oscilaciones dependen de si usted tiene una tarifa regulada, porque en algún momento la cambió o se la pusieron así al cambiar de compañía, lo cual en su día molaba mucho aunque ahora no tanto, o por el contrario usted es de los que cuando le llaman con cantos de sirena educadamente, manda a freír espárragos al que le fastidia la siesta para ofrecerle que se cambie. Si no lo hizo, enhorabuena porque usted está exento de sustos al pertenecer su factura a lo que se denomina mercado libre y por lo tanto tiene un precio mínimo pactado con su compañía. Somos más y mejores, unos 17 millones de usuarios frente al resto de sufridores que llegan a la cantidad de 10 millones.

Y pese a que el Gobierno a finales de junio se sacó un RD para bajar los impuestos aplicables al suministro de energía que representa un 25% de la factura, reduciendo el IVA del 21% al 10% hasta fin de año, y suprimiendo durante tres meses el impuesto a la generación eléctrica que es un 7%, en ambos casos para los que tengan hasta 10KW contratados, lo cierto es que la factura se ha encarecido en la primera quincena de este mes un 35% con respecto a la del año pasado, o lo que es lo mismo, las bajadas del IVA y la supresión del IGE, apenas las vamos a notar.

Tumba de José Antonio Primo de Rivera
Tumba de José Antonio Primo de Rivera

Ahora ya puede venir Félix Bolaños con que si van a derribar La Santa Cruz del Valle de los Caídos, sacar a los monjes de la Abadía de la Santa Cruz y desenterrar a José Antonio Primo de Rivera para compensar la factura de la luz…

El nombre del día: Félix Bolaños

#Bolaños_ElNuevoComisarioDelPolitburó

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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