Que no ¡Oiga, no quiero hablar con un puto robot, quiero hablar con una persona! Para poder giñarme en sus muertos, caso de ser necesario.
Quiero hablar con una persona… Por Rodolfo Arévalo

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Que no ¡Oiga, no quiero hablar con un puto robot, quiero hablar con una persona! Para poder giñarme en sus muertos, caso de ser necesario.

Quién diría que un gobierno progresista, laico, ecologista, nos haría cumplir con todos los mandatos de la iglesia para la Cuaresma

Al subir la energía y no corregir su hiperfiscalidad, han provocado una inflación brutal.

Cada día que pasa, siento como si estuviera perdiendo mi sociedad, mi patria, mi mundo y mi esencia por otros valores que nos imponen

Gracias a estos éxitos de los protectores del medioambiente y progresismo dependemos de lo que hagan otros y de lo que quieran cobrarnos.

sta mañana me he quedado en cortocircuito. Antes de informar sobre el coronavirus, Antena tres estaba dando la noticias de la subida de la factura de la luz

La factura de la luz es una receta infame a la que nadie presta atención hasta que uno abre el buzón y por curiosidad mira la estocada»

La energía nuclear tiene montones de aplicaciones buenas, que no producen muerte y dolor a la humanidad, muy al contrario

Hoy a las ocho de la tarde deberíamos apagar todas las luces y aparatos eléctricos y que el atraco de 105 € El kilovatio se lo metiesen por allí

Donde dijo «tarifazo» hoy dice «Qué bello es vivir». Irene Montero, nos explicas porqué ahora estás calladita como una puerta

Horario que según el gobierno puedes tener sexo con la luz de la mesita encendida… Ahí lo dejo ..

La mayoría de los españoles, nos dicen, consumimos energía sin necesidad y derrotamos recursos. Nos toman por tontos y a lo mejor están acertados

El Presidente no sabe, no contesta y a mi me parece que le tiene sin cuidado. De hecho los que se han quedado en la calle, sin trabajo, ni dinero, no hacen cola en Moncloa ni en Ferraz

Portada del #FelizDomingo : Los fruteros se forran estafando a la gente; no como la parejita, que se merece hasta el último euro que reciben por su servicio a la comunidad