El primer viaje al extranjero del entonces presidente Pujol fue a Cerdeña. Por Anna Castells

El primer viaje al extranjero del entonces presidente Pujol fue a Cerdeña
 

“El primer viaje al extranjero del entonces presidente Pujol fue a el Algher, en Cerdeña. Pujol intentó dar un aire muy oficial a la visita”

 
Hace muchos años, muchísimos de hecho, pasé una temporadita en Cerdeña en casa de unos amigos. Como es de suponer visité el Algher, tenía curiosidad por ver si era cierta la historia de que allí se hablaba catalán.
 
En cuanto llegué me lancé a intentar hablar catalán con todo alguerés que se me puso a tiro. Recuerdo principalmente dos reacciones; la de los mayores que se sorprendían de lo bien que yo hablaba ¡“el alguerés”! Y la de un joven vendedor que se empeñó en demostrarme que NO me entendía si le hablaba en catalán…
 
Es decir, los mayores solo consideraban que ellos hablaban un dialecto local y los jóvenes no querían que se les diferenciase del resto de ciudadanos de su país, Italia.
 
Cierto que lo que hablaban era catalán, un catalán antiguo y trufado de italiano y modismos sardos, nada difícil de entender para alguien que conozca el italiano y el latín.
 
Volví años más tarde como periodista siguiendo el primer viaje al extranjero del entonces presidente Pujol. Pujol intentó dar un aire muy oficial a la visita, durante la que se entrevistó con el presidente de la región, un cargo muy inferior competencialmente del del político nacionalista y que se presentó a la entrevista solo y sin ningún aparato protocolario a diferencia del catalán.
 
La visita hecha en estos términos de imitación de una visita de Estado conllevó la consiguiente polémica por parte de la embajada de España en Roma, de la que la comitiva catalana “pasó” para su organización y, sobre todo, autorización.
 
En ese mismo Algher se celebró la pasada semana un evento referido a la “cultura catalana”… ¿Qué ha pasado para ese cambio de actitud respecto a su “hecho diferencial” con respecto a Italia? Pues ha pasado la gestión, y las subvenciones!, de la Generalitat de Cataluña empeñada desde el principio en ampliar, e “internacionalizar”, el concepto de País Catalán.
 
Un intento anterior para “catalanizar” el Rosellón, gestionado desde el Banco Industrial de Cataluña, brazo industrial de Banca Catalana, fracasó en un primer momento gracias a la firmeza del Estado francés, aunque parece haber tenido mejor suerte posteriormente.
 
¿Por qué la Generalitat de Catalunya fue autorizada a ejercer su propia “política exterior” al margen de la del Estado? Desde entonces no sólo Catalunya sino la mayoría de Comunidades Autónomas (tonto el último) abrieron sus propias delegaciones, oficinas comerciales, delegaciones, etc., etc., complicando (y con frecuencia perjudicando) la imagen y la gestión exterior de España, amen de detrayendo numerosos recursos económicos que de otra manera podrían dedicarse a resolver problemas y necesidades de los auténticos dueños de esos recursos; ¡los ciudadanos!

Anna Castells

Soy Licenciada en Derecho y periodista de profesión. He sido Jefe de Prensa del Ministerio de Cultura y del Tribunal Constitucional. Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la compañía RENFE. Editora y Presentadora de diversos informativos de TVE y corresponsal de RNE en Francia. Profesora en diversos Masters de Liderazgo y Comunicación.

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