Análisis compasivo del PP 3.0. de Pablo Casado. Por Francisco Gómez Valencia

Análisis compasivo del PP 3.0. de Pablo Casado

“Como dijo Rajoy a las primeras de cambio “a la tercera va la vencida” pero en el PP 3.0 puede que sea no para presidir España, sino para irse a su casa…”

 

¿Menudo comienzo de semana verdad? Los delincuentes sin condena Puigdemont y Brahim Gali, los datos del paro, Sánchez con no sé qué de la Antártida, el volcán y la resaca de la convención del PP. En fin; tiempo habrá para todo pero hoy, hablemos del PP…

Sin entrar a valorar el carácter itinerante del tema discurrido por diferentes puntos de la geografía española en los que gobierna y obviando a los expresidentes y algunos otros mamarrachos inoportunos nacionales y foráneos; los temas tratados y los invitados me parecieron pertinentes, pues es una forma de dar valor a los caudillos territoriales a la vez que se hablaba de todo un poco hasta el domingo. En todo caso permítanme dos reflexiones de carácter general.

1ª- La convención no se debería hacer para reafirmar el liderazgo como parece -porque este o se tiene o no se tiene- y 2ª- La convención no se ha hecho para diferenciarse de VOX, sino para convencer solo a los convencidos. En cualquier organización que se precie, si se quiere prosperar hay que manifestar el amor al líder y el compromiso con el proyecto -que se crea en ellos es otra cosa- y actualmente este PP, heredero de los despojos ocasionados por el anterior presidente, necesitaba un empujoncito, al menos hasta navidades que es lo que le va a durar el reprís…

Para llegar a gobernar una cosa esta clara, el partido debe estar bien armado desde abajo y este lo está -herencia recibida-, los cuadros deben ser de cierta calidad -por descontado-, y se debe alimentar de la experiencia en la gestión -como así sucede-. Lo demás son cuentos chinos y la cúpula del partido solo debe dar esa pizca de aderezo ideológico al asunto para diferenciarse de aquellos que son competencia de manera más directa en otras formaciones, es decir, el PSOE. Y si atendemos a lo comentado por los expresidentes, Felipe González. y Mariano Rajoy la semana pasada en el Foro de La Toja -coincidiendo con la convención-, en cuanto a los asuntos principales piensan idéntico, lo cual no me sorprende, pues los adalides del bipartidismo tienen más en común que otra cosa. Ya dijo M.R. en un bolo con ZP cuando a este le reclamaban una primera mujer presidenta: “yo, lo que diga el presidente”…

Ahora bien Sánchez evidentemente no es González, pero… ¿Casado es diferente a Rajoy? Los simpatizantes de VOX y Ciudadanos dirán que son lo mismo pues a ambos los expulsó el gallego mandándonos a freír espárragos – y por algo sería-. Menuda decisión más simple -muy a lo Rajoy-, por la que seguramente será recordado de por vida; sin embargo aquí está el debate ¿Alguien que se crió a los pechos del aparato con más sombras que luces, debería diferenciarse manifiestamente del anterior? Puede ser, de hecho no sería el primer caso y analizando su primer discurso como presidente en 2018 así lo parecía, no así atendiendo al de la moción de censura presentada por Abascal ¿Y fue equivocado hacer ese discurso contra la formación rival surgida a su derecha, de la que actualmente vive muy bien un excargo -enchufado por Esperanza-, calificado por los ex de la dirección de los verdes hasta 2016 como desahogado y vividor? Depende de lo que desde la cúpula del partido se entienda como prioritario. Desde luego ir a la caza de los votantes de Ciudadanos, teniendo en cuenta que el propio partido se ha suicidado a primera vista parece lo más inteligente como organización abandonando cualquier otra prioridad, aunque esta sea la de olvidar claramente toda ideología como reclaman los “cayetanos” del partido ¿Cabe plantearse un partido sin ideología definida? Bueno según ellos son liberales pero ya me dirán ustedes si esto es lógico… Un liberal que se precie luchará hasta las últimas consecuencias frontalmente contra el comunismo, el nacionalismo y el socialismo; y Casado el domingo dijo: “bienvenidos los socialdemócratas desencantados, los liberales y los conservadores” ¿Qué alguien me lo explique? Un partido “atrapatodo” en el que no aguantas al compañero de al lado porque es conservador o al del otro porque es socialista como ya se demostró, no puede acabar bien aún ganando las elecciones y llegando a 116 escaños como mucho.

¿Y dicen que los barones arropan a su líder? Bueno, si pretenden que nos lo creamos, lo haremos pero tontos no somos. Resulta que a López Miras -el murciano- lo montan una moción de censura y la noche antes en trece TV reconoce que lo sabía pero que no podía hacer nada. Tuvo que ir Teodoro García Egea -murciano también- a comprar presuntamente voluntades perdiendo deshonrosamente finalmente el Ayuntamiento. Feijoo va de constitucionalista camuflado con ínfulas de Lendakari, sabedor que cuando tiene cerca al jefe, a este le tiemblan hasta las canillas por miedo a que le levante la silla. El de Castilla y León –Fernández Mañueco– va por libre pues sabe que la dispersión del voto y el tradicionalismo, es lo que de momento lo mantiene mientras va perdiendo las grandes ciudades. Sin duda el liderazgo de su jefe no será suficiente para evitar la debacle.

En Andalucía está un “Sorayista”, Moreno Bonilla, declarado mantenedor todavía a estas alturas de la mayoría de los chiringuitos socialistas y más socialdemócrata que Alfonso Guerra, mostrando en las últimas semanas un gran cariño al PSOE de Juan Espadas -el alcalde de Sevilla que colocó en la Faffe a su mujer, experta en “worperfe”-, para aguantar el cargo despechando a VOX y el acuerdo firmado, poniendo en grave riesgo de nuevo el hito conseguido gracias a la dispersión del voto entre las tres fuerzas del centro derecha, el poco caso que Sánchez históricamente le hace a Andalucía para desvincularse de la corrupción y el poco carisma de la exiliada senadora Susana Díaz, hija política de los corruptos Chaves y Griñán.

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Y faltaría Madrid… En la “capi” al PP le crecen los enanos y no me refiero a Carmeida -que si-, por una razón muy sencilla; gran parte del electorado madrileño somos conservadores a diferencia de los cuadros. Desde que la “progre” de Cifuentes -“experta en cremas [la que no se iba a ir…]”- salió de un puntapié, el PP nacional a través de una gestora colaboracionista, trapichea con el partido chivateando todo lo que pasa y no pasa a “Terol”, y este a su vez a “Teo”. Lo de Terol es curiosos porque me cuentan que “Roma -en el PP- si paga traidores” -, en este caso hablamos de uno de los chicos de Esperanza que salieron rana-. Mi querida y admirada lideresa no prestaba mucha atención a los RRHH más por buena que por otra cosa, y marcó la diferencia al oponerse al ínclito Rajoy, representando el sentir del electorado representado hoy en día por Isabel Díaz Ayuso, como la gran apuesta de Pablo para perder, porque nadie de renombre quería pasar el trago de ser el primer dirigente “pepero” perdedor en el siglo XXI en Madrid.

Ayuso gracias a Dios, no es una apuesta personal de futuro, sino un error estratégico de Casado y Teodoro -seguramente para dar gusto a Esperanza y encalomarla la culpa del resultado entre bambalinas, pues cuentan que las presiones fueron importantes-. La decisión para derrotar al conservadurismo madrileño tarde o temprano les costará el puesto sino llega a presidente del Gobierno a la tercera y por amor al arte, que no por méritos propios pues este es de los que espera a que pasen las cosas sin molestar demasiado al que vas a echar, no sea que después lo necesites para pactar. La madrileña de Chamberí bien asesorada por el gran Miguel Ángel Rodríguez, odiado desde tiempos de Aznar actualmente defenestrado con su FAES en beneficio de Cesar Calderón -el nuevo gurú y cocinero de las encuestas hechas por Redlines en detrimento de las de Gad3 de Narciso Michavila porque no le ponía demasiada ventaja- , entendió que para llegar a lo más alto necesitas al conservadurismo madrileño.

Pues bien conociendo de primera mano esta necesidad se quedará sentada dos añitos a la orilla del rio esperando a ver pasar los cadáveres políticos de aquellos que han pretendido aplacar sus intenciones de recuperar el control del partido en Madrid, para poder elegir libre y directamente a sus cuadros, no como ahora donde la Asamblea de Madrid y el Ayuntamiento está lleno de infiltrados de la novena planta, además de desechos políticos de otras comunidades sin ningún futuro.

El PP 3.0

Bonito discurso y mejores intenciones españolistas tres años después de otra gran decepción. Ganó el menos malo de los tres ya que la guerra civil permitida e instigada por MR, entre Soraya y Cospedal, significaba partir el “Titanic” en dos y eso nadie lo queríamos. Tampoco nos gustó ver a la primera de cambio al partido reducido a la mínima expresión histórica, perdiendo 3,6 millones de votos en abril del 2019, y la culpabilidad, a muchos nos pudo y por eso y más cosas dejamos VOX -servidor a los seis meses incluso haciendo oídos sordos a ciertos cantos de sirena-, para regresar. Y los rancios conservadores -apodados despectivamente como “la caspa”-, lo pusimos otra vez al menos en ochenta y nueve escaños en noviembre del mismo año más por pena que por convicción asistiendo con vergüenza ajena a la celebración del número 89 -de la enchufada Bea Fanjúl-, in extremis, como si fuera el gol de Sergio Ramos en el descuento de la final de la Champions contra el “Aleti” ¿Y el domingo nos vuelve a pedir que convivamos con los socialdemócratas arrepentidos?

Faltan dos años y pico para que llegue el momento y Sánchez tiene que repartir discrecionalmente una morterada de millones de euros por lo que cientos de miles de estómagos agradecidos le devolverán el favor en las urnas. Mientras tanto el PP de Casado, me temo que no será referente en la batalla ideológica defendiendo el humanismo cristiano sino el pragmatismo secular para desactivar a Ciudadanos, mientras se desangra por la derecha. En fin ellos sabrán, en todo caso los conservadores de Madrid colocaremos a Isabel como presidenta del PP en la capital para hacer oposición al PP nacional aunque ella lo disimule. Y se conseguirá revalidando su presidencia en las próximas autonómicas necesariamente con el apoyo de VOX, y de hecho así debe ser pues solo Isabel reunificará a parte del electorado de ambos partidos sin causar excesivo daño a las siglas. Veremos además si se mantienen los feudos de Castilla y León, y Andalucía porque de pinchar en cualquiera de los dos será señal de que como dijo Rajoy a las primeras de cambio “a la tercera va la vencida” pero no para presidir España, sino para irse a su casa…

Nota: cualquier asunto tratado en este artículo de opinión comparado con la realidad, puede tratarse de una broma.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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