Los faros y la magia de su luz. Por Antonio Ramírez

 
Los faros y la magia de su luz.

“Jazmina Barrera compiló en su “Cuaderno de faros”, la realidad y la ficción en la figura de los faros que existen o existieron”

 
Los faros, además, de su luz de guía y salvadora, son una atracción a los misterios, a esa inspiración literaria que nace de las leyendas, las intrigas e incluso engrandecen el alma gracias a la creación poética. El perfil de las costas, de prácticamente todo el planeta, tiene como uno de sus elementos indisolubles el perfil de un faro. Sea ficción o realidad, el relato siempre agrandó y agranda su sugestión cuando esta atalaya cobra protagonismo…
 
Hábitat de personas solitarias que un día, por su profesión o, incluso, por su huida, recalaron en lugares remotos con el noble propósito de evitar el naufragio y ante su inevitabilidad, asistir a los náufragos. Teniendo en cuenta todo ello, Jazmina Barrera, la autora, compiló en su “Cuaderno de faros“, realidad y ficción en la figura de los faros que existen o existieron y otros que configuran las obras de grandes nombres de la literatura mundial, como Suetonio, Homero, Durrell, Melville o Cernuda, entre otros.
 
Esta obra nos adentra en su magia, la del faro, la que destila a lo largo de los siglos y desde tiempos muy remotos, conformando una lectura tan amena, como dotada de gran belleza y sin esquivar esa intriga, y eternos misterios, que viene alimentada de la labor de apuntes de viaje de la escritora. Muy interesante.

Antonio Ramirez Velez

Indígena melillense con varias decenas de años a mis espaldas. Periodista de profesión y dedicación institucional desde hace muchos años en lla Ciudad Autónoma de Melilla, anterior Ayuntamiento, con una paso también en la Administración del Estado, Delegación del Gobierno. Responsable en diversas legislaturas de gabinetes de prensa y relaciones institucionales, comencé a entender, hace tiempo ya, que el poder es un mar de ambiciones y conjuras permanentes y por ello la verdad, cuando sobrevive, vale su precio en oro. Mi paso por medios de comunicación, tanto públicos, como privados, me enseñó de la gran asignatura pendiente que tienen, aún, generaciones de periodistas sobre la consideración de su profesión y la dignificación de la misma.

Lector aplicado, que intento ser, concibo a los libros como uno de los últimos reductos de la libertad de pensamiento, generadores de opinión y salvaguarda, por ello, de la voluntad. Lo único que no nos puede ser arrebatado (Víktor Frankl).

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