
«Hoy, un breve recordatorio de lo que fue y sigue siendo nuestra frágil humanidad y esa eterna contradicción de locos que sufrimos todos»
Hoy me gustaría hacer siquiera un breve recordatorio:
Por sobre el contenido, seguimos valorando el envoltorio,
y es más que nunca a ‘lo que tenemos’ por sobre de ‘lo que somos’
a lo que seguimos dando importancia, en realidad.
Ello nos conduce a una rotunda contradicción de locos:
en el mundo, no fuimos tantos los ‘creyentes’ jamás.
Y sin embargo, ¡ay: cierto es que nunca hubo, tampoco,
tantos pobres… y tantos seres dolientes y olvidados!
¡Nunca tubo tantos tiranos… y nunca tantos esclavos!
(De ser tirano… y de ser esclavo, ¡hay tantas formas!
Y es justamente ello lo que en verdad nos descorazona.)
Y no hubo nunca, tampoco, tantas guerras
-ni de las ‘silentes’… ni de las ‘estruendosas’-,
con su larga ristra de víctimas y de victimarios,
y que debieran de llevarnos a plantearnos tantas cosas…
Y, sobre todo, compadres, hay que decirlo,
nunca hubo tanto… y tan mal repartido…!
No sé a ustedes, amigos míos;
pero, a mí, me sigue doliendo mucho el mundo:
en él han de vivir mis nietos y mis hijos…
Sí, haremos bien en celebrar una vez más la Navidad;
pero, a cuantos tienen menos aún que nosotros mismos,
no me da la gana, en estas fechas, olvidar:
¡brindemos, también, por todos ellos, amigos;
para que… Algún Día -y miro al cielo- alcancen la dicha
que este frágil mundo nuestro les quiso negar!
A ellos… a nosotros… a TODOS,
¡UNA FELIZ NAVIDAD!
Y que la fe… la esperanza… y LA CARIDAD
no nos abandone jamás, de cualquier modo…
¡Un abrazo al mundo: ojalá reine LA PAZ!

