Hoy, un breve recordatorio de lo que fue y sigue siendo nuestra frágil humanidad. Por Guirong Fu

Breve recordatorio de lo que fue y sigue siendo nuestra frágil humanidad

«Hoy, un breve recordatorio de lo que fue y sigue siendo nuestra frágil humanidad y esa eterna contradicción de locos que sufrimos todos»

Hoy me gustaría hacer siquiera un breve recordatorio:

Por sobre el contenido, seguimos valorando el envoltorio,

y es más que nunca a ‘lo que tenemos’ por sobre de ‘lo que somos’

a lo que seguimos dando importancia, en realidad.

 

Ello nos conduce a una rotunda contradicción de locos:

en el mundo, no fuimos tantos los ‘creyentes’ jamás.

Y sin embargo, ¡ay: cierto es que nunca hubo, tampoco,

tantos pobres… y tantos seres dolientes y olvidados!

¡Nunca tubo tantos tiranos… y nunca tantos esclavos!

(De ser tirano… y de ser esclavo, ¡hay tantas formas!

Y es justamente ello lo que en verdad nos descorazona.)

 

Y no hubo nunca, tampoco, tantas guerras

-ni de las ‘silentes’… ni de las ‘estruendosas’-,

con su larga ristra de víctimas y de victimarios,

y que debieran de llevarnos a plantearnos tantas cosas…

Y, sobre todo, compadres, hay que decirlo,

nunca hubo tanto… y tan mal repartido…!

No sé a ustedes, amigos míos;

pero, a mí, me sigue doliendo mucho el mundo:

en él han de vivir mis nietos y mis hijos…

 

Sí, haremos bien en celebrar una vez más la Navidad;

pero, a cuantos tienen menos aún que nosotros mismos,

no me da la gana, en estas fechas, olvidar:

¡brindemos, también, por todos ellos, amigos;

para que… Algún Día -y miro al cielo- alcancen la dicha

que este frágil mundo nuestro les quiso negar!

A ellos… a nosotros… a TODOS,

¡UNA FELIZ NAVIDAD!

Y que la fe… la esperanza… y LA CARIDAD

no nos abandone jamás, de cualquier modo…

¡Un abrazo al mundo: ojalá reine LA PAZ!

 

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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