La inflación de caballo que sufrimos en España. Por Rodolfo Arévalo

La inflación de caballo que sufrimos en España.

“Hace un mes comprando lo mismo gastamos ciento diez euros y hoy hemos pagado ciento veintitrés. Inflación de caballo y eso que acaba de notarse”

Ayer fui de compras al Lidl, este lugar tiene muy buenos precios comparado con otros supermercados… no por nada son Alemanes creo. Al terminar de pasar los artículos por caja y pagar, mi mujer me dice “ha subido todo”, llevó una tira de la facturación del mes anterior. ¿Cuánto? Pregunto. No sé pero hace un mes comprando lo mismo gastamos ciento diez euros y hoy hemos pagado ciento veintitrés. Inflación de caballo y eso que acaba de notarse. Visto así no parece una gran subida, por lo menos para mi economía, pero reconozco que quién tiene los mil eurillos o menos, incluso seiscientos, de sueldo o pensión, que ya es ridiculez, que el estado llame a eso pensión, en todo caso pensión de miseria media estrella, es pobre casi de solemnidad. Si me paro a pensar que tiene un alquiler de vivienda, o una hipoteca, seguro que hace tiempo debe de vivir de eso, de ocupa, porque pagar, lo que se dice pagar no puede, además cubrir los gastos corrientes de vivir, y como no sea suya la propiedad al final se tendrá que mudar bajo un puente, como los dibujos de pobre típicos.

¿Va a seguir subiendo la inflación o alguien va a tomar las riendas? Yo no sé en que estarían pensando nuestros gobernantes desde hace años, pero desde luego en el famoso y cacareado pueblo no. ¿Cómo seguimos votándoles? Me pregunto. Por otra parte me dice mi hija y a veces también mi hijo: ”papá nosotros tendremos que marcharnos de España para sacar provecho de nuestros trabajos y estudios”. Eso está claro pienso, sin decirlo, para mis adentros, porque los sueldos de por aquí para un licenciado superior con notas de nueves y dieces en la carrera quedan reducidos a los mil seiscientos o setecientos euros.

En una formación como músico superior, salvo que te dediques a hacer temas para la televisión, el cine o teatro solo te queda la cátedra de conservatorio o las clases particulares, que muy bien retribuidas no están y claro es que es música y a quién le interesa la música ¡hombre! Si a esto le sumas inflación ¡tiembla infiel!

Salvo excepciones de los hijos que ya tengan unos papás con empresas potentes o enchufes en altas esferas. Romper, con el sueldo, la barrera de los dos mil euros, que es lo que te permitiría llevar una vida sin lujos pero al día, implica ya tener varios trienios, si estos se siguen cobrando en el futuro, o por lo menos tener una antigüedad de escultura Egipcia.

Esto de las antigüedades Egipcias, poniendo como pretexto el poco rendimiento de los trabajadores a partir de los cincuenta y dos años, se ha hecho habitual que no se cumpla en las empresas que quieren librarse de un personal con conocimientos y experiencia que pueda poner en solfa las decisiones de los jóvenes y nuevos ejecutivos, de empresas de gestión de listillos venidos a explicar como estrujar hasta la médula de currante.

Es esa la razón por la que antes de la pandemia podían verse tantos ERES. Ahora sigue habiendo, pero tienen una justificación COVID, lo bueno será ver si cuando termine la enfermedad, que por el momento no remite, se crean puestos de trabajo en igual número que los que existían. Yo desde luego no lo sé, lo único que sé es que dicen que estamos en inflación, una del seis por ciento y como sigamos así subirá más y todos caeremos en la pobreza conjunta como una orden religiosa que practique la pobreza, pero careciendo de huerto propio para sembrar patatas y tomates.

Suerte tendrán los que tengan esas terrazas, ellos sí podrán cultivar, poco, pero cultivar. No sé qué espera Pedro Sánchez, que yo suponía “el breve” y no fue así, para gobernar, porque está en manos de PODEMOS y de los independentistas y ya sabemos que PODEMOS es amigo de todo, menos de la Libertad, porque como comunistas que son, lo único que traen es pobreza y miseria a los pueblos, que gobiernan, tanto actuales como pasados y futuros, véanse Cuba, Venezuela, Corea del Norte, etc., Salvo China que lleva un control comunista férreo pero menos para la ¿libertad? de empresa, el resto es un fracaso de estrépito.

Mientras, los miembros de la Nomenclatura se hinchan a langostinos y camarones como buenos sindicalistas en horas altas, sus pueblos se pudren en la pobreza y el hambre. Y luego dentro de esos grupos, que llevan el título comunistas en sus nombres, tenemos individuos que tienen la suerte de estar incluidos en ellos, parece que por deporte, pero que no dan la talla ni para llevar un ministerillo de consumo, porque meten la pata de ternera allá por donde pisan, son como Atila pero en “cutre”.

Tenemos un ejemplo en España que lleva por apellido una G, como la llevó un juez que no parece estar por aquí hoy día. Y puestos a criticar, me voy a comer un chuletón de Ávila de cuatro centímetros de grosor, porque otra cosa no tendremos buena en España, por ejemplo políticos inteligentes, cultos y preparados, pero carne, carne de cualquier cosa, vaya si tenemos, probablemente la mejor de Europa. Nada que ver con un schnitchell Austriaco, lo puedo jurar.

Ayer fui de compras al Lidl, este lugar tiene muy buenos precios comparado con otros supermercados… no por nada son Alemanes creo. Pero en cuestión de carnes y que Garzón me perdone, como la carne de vaca, de cerdo, de oveja y cordero, nada como la Española, que le da cien vueltas a todas las demás, salvo quizás a la Argentina, pero eso es otro tema.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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