Los intrigantes de la corrección política. Por Rodolfo Arévalo

Los intrigantes de la corrección política. Nos gobierna gente que no está bien de la cabeza. Ilustración de Linda Galmor

«Hay en las redes mucho intrigante pro corrección política y pro uniformidad de pensamiento, incluso con políticas fracasadas»

Hay en las redes mucho intrigante pro corrección política y pro uniformidad de pensamiento, incluso con políticas fracasadas estrepitosamente por ser contrarias a la esencia del ser humano, como lo es el comunismo y el mundo global, que convierten a las personas en peleles al servicio de los postulados de uniformidad generalmente acorde con las directrices de los impulsores de la estupidez del mundo, dependientes de ciertos personajes que desean manejarlo a su aire.

Cuantos mas individuos sean capaces de pensar acerca de las cosas sin depender psicológica y subliminalmente de las consignas recibidas desde estos grupúsculos reducidos, pero poderosos, mas libres podremos ser. Una de las claves, quizás la más importante es pedir a las familias la educación de sus hijos en valores occidentales, cristianos o no, pero occidentales, haciéndoles ver cuando sea necesario, que algunas informaciones que reciben no son acordes con las democracias aunque parezcan ser democráticas.

No hay nada más alejado de la democracia que el uso partidista de las tendencias tanto políticas, como feministas o de libertad sexual, haciéndolas tener más significado social que el que realmente tienen. En este sentido el uso y abuso de estos temas para manipular las mentes inacabadas de formar de los más jóvenes, debiera ser combatido no ya desde el ámbito familiar, sino social y grupal. Está claro que hay seres humanos que difieren del comportamiento general, pero eso no debe ser óbice para hacer de estas diferencias reglas universales de obligado cumplimiento. Está claro que la homosexualidad existe, así como el lesbianismo y que algunos seres humanos lo sean no implica que para el resto de seres que habitan el planeta esto tenga que ser aceptado como normal, sí como algo que hay que respetar como diversidad genética natural, pero no como postulado moral superior porque se sale de lo común. 

Y por si hay pensadores políticamente correctos que lean esto, no quiero calificar o valorar estas formas de ser, simplemente quiero hacer constar que son individuos que no están integrados en la norma genética que denominamos normal. ¿Quiere decir esto que sea anormal…? No, simplemente quiere decir que se aparta de lo que la naturaleza buscó, cuando estableció como manera de replicar al individuo la mezcla genética de dos grupos diferentes en sexo, el femenino y el masculino, para evitar errores de copiado y acumulación, errores en las cadenas de ADN de cada especie.

Uno puede considerar esto algo bueno o malo, pero es intranscendente, porque no se puede manejar desde una política o pensamiento humano, la genética, la misma esencia de lo que somos nos supera por el momento y aún nos superará durante muchas décadas, centenas o milenios. Llegar al descubrimiento de lo que nos diferencia como humanos del resto de seres planetarios y comprenderlo razonadamente es la frontera que nos hace lo que aún somos y me parece que esa diferencia pertenece a un nivel de evolución, producido por mero azar de selección y que por la razón que sea nuestra inteligencia superior, pero sobre todo la curiosidad y el compartir con la horda cercana, es lo que nos disparó como reyes de este planeta, con independencia del sexo que tengamos o creamos psicológicamente tener.

Si todos los individuos sufriéramos la anomalía genética del homosexualismo, está claro que la especie humana desaparecería, salvo que nos pusiéramos en las manos de la biotecnología, lo cual resulta muy frio y para mi hasta deprimente. Hay en las redes mucho intrigante pro corrección política y pro uniformidad de pensamiento, incluso con políticas fracasadas estrepitosamente por ser contrarias a la esencia del ser humano, nada de lo humano nos es ajeno a ninguno, pero ojo, la anomalía no puede ser aceptada como algo normal, simplemente se debe aceptar como algo que difiere de la norma y que debe ser respetado pero no necesariamente vitoreado y encumbrado.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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