
«Ahí sigue, como presidente del gobierno de la vieja y doliente nación española con la frialdad del psicópata: Cinismo sin vergüenza»
Actuar sin pudor ni un ápice de vergüenza siendo culpable y acusando de sus propias vergüenzas a otros solo es posible en una persona aquejada de una psicopatía grave. Recordemos cuando hace ya algunos años la ministra alemana de Familia, Franziska Giffey, dimitió por algunas coincidencias en su tesis doctoral. También Karl Theodor zu Guttenberg, que era por entonces el ministro de Defensa, miembro valorado del ejecutivo alemán abandonó su cargo y dos años después, la ministra de Educación, Annette Schavan, igualmente y por los mismos motivos al apreciarse problemas con sus tesis doctorales.
Nuestro particular doctor ‘cum fraude’, con voz imperturbable, con pulso regular y sin la más mínima alteración en el tamaño de sus pupilas, durante la moción de censura a Mariano Rajoy, recordaba la «decencia de los políticos alemanes» que habían dimitido tras haber sido detectados fragmentos posiblemente copiados de otros autores en sus tesis doctorales.
Releyendo la hemeroteca de ABC podemos encontrar las declaraciones de nuestro maestro del engaño y ‘doctor cum fraude de economía‘ en las que manifestaba con voz firme ante el Congreso de los Diputados el 1 de junio de 2018 aquello de que: «Lo que hay en Europa son Gobiernos, como en Alemania, en los que, por ejemplo, personas que han desempeñado responsabilidades ministeriales y a las se les ha descubierto que han plagiado una tesis lo que han hecho ha sido dimitir».
Lo dijo regodeándose y… mírenlo, ahí sigue, como presidente del gobierno de la vieja y doliente nación española, madre de las más brillantes mentes que han liderado nuestros destinos pero que ahora está dirigida por la hez que se mantiene en el cargo sin decencia ni vergüenza alguna y además con el apoyo de comunistas, separatistas y filoterroristas, dispuestos todos ellos a perdonarle ese ‘pecadillo’ académico con tal de tener acceso al presupuesto y paso libre para propinar el rejón de muerte a nuestra malherida España.

