
«¡Ah¡ y no se trata de Racismo ni de xenofobia, se trata únicamente de la defensa de nuestra vida y cultura occidental»
Hay algo en la vida mucho peor que tener que trabajar todos los días, levantarse sabiendo que no tienes que ir a trabajar. Cuando, como en mi caso, el trabajo era un hobbie, podía tener la ilusión de que cada día podía practicarlo ocho horas o más sin que nadie pudiera llamarme vago. Es más, siempre procuré hacerlo de la mejor manera de que era capaz, no por necesidad de reconocimiento, sino mas bien por satisfacción propia.
Es verdad que algunas personas disfrutan de su profesión y eso es bueno, tanto para los demás que le rodean, como para la propia persona. Creo que para que esto le ocurra a alguien, el trabajo ha de ser mínimamente creativo, no sé si esto es algo que tienen en cuenta las empresas cuando contratan a un trabajador. Sí puedo decir que desde luego un reponedor de super mercado, seguro que no tiene un trabajo creativo, el que lo tiene es la persona que decide que artículos hay que poner en las góndolas o cabezas de góndola, para que el comprador se sienta atraído. En ese sentido podemos identificar un tipo de trabajo, nada agradecido con la persona que lo ejecuta, como es el simple hecho de poner en esos artilugios los artículos al dictado de otra persona que sí, en cierta manera, tiene un trabajo creativo.
Es este tipo de labores las que deberían ser sustituidas poco a poco por los autómatas y que lamentablemente aún no vemos masivamente en sitios como los mercados. Curiosamente si podemos generar rutinas, para actividades de ordenador y otros aparatos. El mundo debiera de tender a este tipo de organización del trabajo, otorgando al resto de seres humanos la posibilidad de desarrollar actividades más creativas y dejando esas mas alienantes y monótonas en manos de los robots.
La inmigración masiva que lleva sufriendo Europa, no solo es mala por la colonización cultural que puede producir o por los guetos que produce ya a montones en lugares como Francia, sino porque no aporta valor intelectual añadido al trabajo, solamente mano de obra bruta y sin aportación de valor añadido. Nadie tiene la culpa de que las distintas partes del mundo hayan tenido desarrollos de evolución social, cultural, religiosa y técnica distintas, en todo caso solo son responsables los gobernantes de esos países.
Este tema muy astutamente reconducido por los manipuladores políticos sociales de izquierda, causa desazón y culpa en el resto de población bien enseñada en la sensibilidad social, pero no muy despiertas y avispadas, por la manipulación a que las someten algunos movimientos políticos globales e incluso comunistas en occidente. No es que la cultura y folklore diferente de estos inmigrantes esté mal y no pueda aprovecharse como valor añadido, es que generalmente al pertenecer a formas de ver el mundo tan distintas y alejadas de la tradición Europea no aportan nada a nuestras sociedades ya muy consolidadas cultural y socialmente. Como anécdota cultural momentánea puede tener un cierto valor, pero no como algo que pueda pasar a formar parte del acerbo cultural de occidente.
Mientras que esas diferencias se queden en temas culturales podrían tener cabida como algo anecdótico, pero deja de serlo cuando lo que se importa son las formas de ver la sociedad y además bajo perspectivas religiosas ya tan separadas de la vida social, como lo son en Europa. No estamos para volver a la edad media, que es lo que nos traen los inmigrantes norte africanos. Los que enredan por diversos motivos políticos, más interesados en la forma de dominar el pensamiento social y manejarlo a gusto, que en hacer más llevadera la vida a los propios inmigrantes, no tienen reparos en hacerlo, porque entre otros asuntos a río revuelto ganancias de pescadores y los pescadores de la mentalidad plana y única han encontrado en esto una forma eficaz de hacer su agosto.
Esto es debido a la cantidad de gente que piensa mas bien poco en los problemas que les pueden aguardar, entre otros la falta de trabajo manual, tanto para ellos, como para los inmigrantes, porque las sociedades Europeas y occidentales son mas de tender al trabajo cualificado que al trabajo de peón y algunos trabajadores de base harán falta, pero cada día menos y entonces qué hacemos con la inmigración, creamos guetos como en Francia o los ponemos de patitas en pateras de vuelta a África.
No se pero alguien debería empezar a tomarse este asunto muy en serio sino queremos que la cultura europea caiga poco a poco en la dejadez y la dictadura. Por eso digo que hay que trabajar, además de por ser gratificante, que lo es, por mantener nuestras sociedades, agrupadas en una tarea común de fortalecimiento de la cultura Europea por esto es por lo que hay algo en la vida mucho peor que tener que trabajar todos los días, levantarse sabiendo que no tienes que ir a trabajar. Cuando, como en mi caso, el trabajo era un hobbie, podía tener la ilusión de que cada día podía practicarlo ocho horas o más sin que nadie pudiera llamarme vago. Es más, siempre procuré hacerlo de la mejor manera de que era capaz, no por necesidad de reconocimiento, sino mas bien por satisfacción propia. Es verdad que algunas personas disfrutan de su profesión y eso es bueno, tanto para los demás que le rodean, como para la propia persona, no dejemos que el trabajo nos lo arrebaten las cantidades inasumibles de inmigrantes, para eso están ya a la vuelta de veinte años los robots, que como robots no vienen con una cultura propia, sino con la que nosotros les programemos. ¡Ah¡ y no se trata de Racismo ni de xenofobia, se trata únicamente de la defensa de nuestra vida y cultura occidental.

