La clave del social-comunismo español. Por Francisco Gómez Valencia

Podemos empezar a creer ya que es un psicopata
Podemos empezar a creer ya que es un psicopata

«Estoy en disposición de afirmar que la clave del social-comunismo español es la mentira y en ningún caso es su punto débil, sino más bien una garantía de futuro»

Un año y pocos días llevamos soportando y padeciendo las mentiras del social-comunismo actual que impera en España, pese a que nuestro presidente se extrañe cuando se lo pregunta en la última entrevista de esta semana en Telecinco el amable Pedro Piqueras…

Parece que fue ayer cuando la fuerza pendular del PNV dejaba en descubierto la fragilidad del marianismo, como forma de vivir la vida sin ton ni son, sin sangre en las venas salvo cuando el Madrid volvía a ser campeón de Europa.

En España parecía que no pasaba nada pues no se hacía nada, para que nos vamos a engañar. No se tenía mayoría, por lo que sabíamos que el asunto tenía la fecha de caducidad corta.

Digamos que una vez superado el escollo marianista, el siguiente paso era cumplir con su verdad y así se hizo transcurrido un largo año de socialismo fatuo en el que tampoco paso nada. Los españoles parece que somos expertos en votar mal y así seguimos despreciando el tiempo en general. Dicen que es oro pero seguimos eligiendo gobernantes que no hacen nada productivo.

Y cuando finalmente y a la segunda, tras un brusco empujón al eje de coordenadas políticas se consiguió trasladar el centro simplón hacia la izquierda moderada fruto del experimento social llevado a cabo en España desde las fuerzas del mal, sale un acuerdo lógico y comprensible aunque doloroso y ruinoso en cuestión de dos días.

Pues bien, a día de hoy y después de un año y poco, hay numerosos estudios que dicen que el punto débil del actual Gobierno es la mentira y también dicen que la sobrellevamos bien, como algunos la cornamenta. Sin embargo yo estoy en disposición de afirmar que la clave del social-comunismo español es la mentira y en ningún caso es su punto débil, sino más bien una garantía de futuro teniendo en cuenta el coeficiente intelectual medio de los españolitos.

Preguntados los españoles sobre cómo ven la economía, el paro, la justicia, la seguridad en las calles, la inmigración, la “okupación”, los servicios básicos que ofrece la administración en cualquiera de los tres niveles, la subida de los impuestos, la gestión de los ERTES, la gestión de la pandemia… la mayoría opinan: “mal o muy mal”.

Según el partido que gobierne a nivel autonómico, las respuestas cambian y en las que gobierna el PSOE con quien sea (PNV, BILDU o Podemos) son más benevolentes con el Gobierno Nacional.

Realizadas las mismas preguntas en las autonomías gobernadas por el PP bien a solas (Galicia) o con Ciudadanos (Madrid, Andalucía, Murcia o Castilla León) las respuestas vuelven a ser con mayoría simple: mal o muy mal.

Una vez estudiadas estas respuestas, se repregunta si volverían a votar a Pedro Sánchez y a nivel general, la respuesta es “SÍ”, y a nivel autonómico la respuesta es “NO” en las actuales del PP y “SÍ” con muchas reservas en las gobernadas con Podemos o alguna de sus confluencias (Aragón, Asturias y Comunidad Valenciana) y cae de forma significativa en las que lo hace en solitario (Castilla La Mancha o Extremadura) aunque sigue siendo mayoritario el apoyo.

Con estos resultados ¿Cabe un vuelco electoral? A día de hoy parece obvio que NO ¿Por qué hablamos entonces del hecho de que las mentiras tienen las patas muy cortas?

Pues muy sencillo, desde la moción de censura a Mariano Rajoy: mintieron a su propio electorado cuando marcaron distancia con Podemos y al resto de españoles cuando dijeron que la misma, era para convocar elecciones inmediatamente y tardaron un año mientras iban colocando a su gente por si las cosas no salían bien a la primera, como así sucedió en Abril de 2019. Y cuando dijeron que nunca pactarían con Podemos y lo hicieron 48 horas después de saber el resultado en noviembre de 2019 una vez colocada su gente el año anterior, ahí este Gobierno debió caer por la presión social pero esto es España y lo saben.

Mintieron cuando dijeron que nunca pactarían con BILDU y lo hicieron en abril de 2019 en Navarra en las últimas elecciones autonómicas, y ahora para los Presupuestos Generales del Estado y meses antes con el acuerdo de Adriana Lastra para derogar algún día de estos la Reforma Laboral, a cambio de los votos para conseguir una prórroga del primer estado de alarma.

Mintieron cuando decían que en enero no había COVID-19 en España (reconocido por Simón hace pocos días), y mintieron sobre los riesgos de contagio manteniendo las convocatorias del 8-M sacrificando a su propia gente.

Mintieron al aplicar el Real Decreto de estado de alarma para hacer ideología con la Ley sobre libertad sexual de Irene Montero, o aprobando la octava Ley de educación, conocida como Ley Celaá que fulminará el castellano como lengua vehicular para la educación en las autonomías rebeldes y pondrá en grave desventaja a la concertada y en grave riesgo de desaparición a la educación especial. Y volverán a mentir aprobando la eutanasia, o la que vendrá después; la abominable Ley Trans, en pleno estado de alarma.

Mintieron en el uso de un Real Decreto por razones sanitarias para pagar favores a sus socios, como colocar a Pablo Iglesias en el CNI, acercar presos etarras al País Vasco, permitiendo los desplazamientos de sus familiares como una excepción, mientras el resto de la población no podía moverse, o gestionando la modificación del código penal para minimizar el delito de sedición, para que los políticos presos catalanes o bien salgan directamente habiendo cumplido la parte que corresponda de acuerdo a los nuevos criterios marcados, o simplemente ejecutando la posibilidad de indultarlos.

Mintieron minimizando los riesgos de la enfermedad sin conocerla en enero y febrero, asemejando el virus al de la gripe común, mintieron con el uso inicialmente de las mascarillas sencillamente porque no había suficientes, mintieron con los contratos fraudulentos de los respiradores, mintieron con las cifras de fallecidos y contagiados, culpando a las CCAA cuando eran estas las que informaban al Ministerio de Sanidad, y mintieron cuando se realizó el homenaje de Estado por los 28.000 fallecidos cuando eran realmente 45.000.

Los ratones en la alacena
Los ratones en la alacena. La clave del social-comunismo español

«Mintieron con el consejo de expertos y siguen sin hacerlo público, habiendo expirado el plazo otorgado desde Transparencia»

Mintieron a la opinión pública a través de los medios de comunicación regando de subvenciones a las televisiones y periódicos para que no mostraran los fallecidos y el dolor en las UCIS, mintieron con el consejo de expertos y siguen sin hacerlo público, habiendo expirado el plazo otorgado desde Transparencia, mintieron a Madrid ampliando dos semanas el estado de alarma bajo las recomendaciones de sus expertos inexistentes ignorando a los si declarados desde la Comunidad de Madrid, mintieron al ignorar y suplantar la sentencia del Tribunal supremo de Madrid con una Orden Ministerial forzando el segundo estado de alarma a la capital, ignorando la independencia del poder judicial y mienten cuando presionan a la opinión pública sobre la urgente necesidad de cambiar a los jueces del CGPJ cuando en su día, el PSOE hizo exactamente lo mismo cuando no gobernaba.

Mintieron con las ayudas que iban a recibir las residencias de ancianos antes, durante y todavía siendo responsabilidad directa mientras el mando fue único con Pablo Iglesias de responsable, mintieron cuando decían que era falso que a los ancianos se les denegara el acceso a tratamiento en los hospitales y con las cifras de fallecidos de este colectivo en definitiva.

Mintieron con las ayudas de la UE en plazos y cantidades y lo siguen haciendo pues estas se están desbloqueando esta misma semana y no se sabe ni tan siquiera cuando se recibirán, hecho por lo que ya fueron rechazados inicialmente los Presupuestos Generales del Estado en Bruselas, al incluir como ingresos dichas ayudas sin estar ni tan siquiera decididas.

Mintieron de nuevo al recomendarnos que hiciéramos vida normal durante las elecciones vascas y gallegas viviendo una falsa nueva normalidad, cuando estaba claro que la segunda ola sería un hecho no por la inconsciencia lógica del pueblo, sino por las recomendaciones de Sánchez para sacar más votos cosa que no consiguió y que posteriormente provocó muertes.

Mintieron para conseguir aplicar el segundo estado de alarma esta vez por seis meses saltándose todas las líneas rojas según los expertos en derecho constitucional habidos y por haber.

Mintieron a la opinión pública y lo vuelven a hacer con sus planes de recuperación falseando cifras, plazos, condiciones y necesidades a corto plazo, vendiendo una nueva normalidad llena de incongruencias bajo la fantasía de la digitalización sencillamente porque las televisiones coloquen un código QR en las pantallas para descargarse información, o porque en las terrazas usen lo propio para descargarte la carta de precios.

Mienten a la opinión pública sobre el cambio climático cuando China y USA contaminan por dos tercios del planeta, mientras pagamos la luz y el agua a precio de oro por no disponer de energía nuclear como nuestros vecinos franceses, a los que después recogemos parte de su basura radiactiva para enterrarla en territorio nacional.

Mienten sobre la memoria histórica reescribiendo su mentira adoctrinando a las nuevas generaciones y permiten incluso, que en algunos territorios no solo se haga eso mismo, sino que además se obvien no sé cuántos siglos previos a lo que ellos consideran el nacimiento del estado catalán.

Y la última mentira de esta semana y seguramente me deje alguna por el camino; mienten con lo de los inmigrantes ilegales que están recolocando de forma fraudulenta al amparo de la gestión subvencionada por parte de algunas ONG´s y demás mafias supuestamente de acuerdo con el Ministerio de Marlaska, ya que no se puede volar sin pasaporte o DNI y se supone que los han controlado mientras los tenían en Canarias bien cuidados en los hotelazos de 4 y 5 estrellas a pensión completa, y con las chicas complacientes de la Cruz Roja bailando con y para ellos, mientras gritaban viva Marruecos, tal y como están denunciando los propios sindicatos policiales.

Bien, pues pese a todo esto, como dije al principio, ante la pregunta ¿Volvería a votar usted a Pedro Sánchez en unas hipotéticas elecciones en España? La mayoría de la población mayor de edad con derecho a voto en este país, contesta: “SI”. 

Así que ¿Ahora qué hacemos? ¿Seguimos criticando lógicamente lo que hace el Gobierno y lo malos que son, yendo de moderados globalistas, atlantistas demócratas, defensores del buenismo sin reconocer los errores del pasado, sin pedir perdón y sin tratar de unificar con humildad y desinteresadamente a la derecha? ¿Repartimos estopa a la oposición más inútil jamás recordada en la historia moderna de este santo país, sin tener en cuenta, su pasado, su legado y sus aciertos?

O por último ¿Colaboramos y así vivimos en la mentira feliz del mundo de Sánchez, mientras también defendemos el globalismo demócrata americano, arrodillándonos ante la tontería mundial llena de complejos autoimpuestos y sin reconocer aun que salieron huyendo de Cataluña abandonando a los buenos españoles catalanes que les apoyaron?

Si hacemos solo lo primero seremos mansos populares, si hacemos lo segundo seremos negacionistas voxistas y si nos ponemos de perfil, seremos complacientes ciudadanos.

Menudo panorama…

***

 

FranciscoGómezValencia.Politologo

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Un comentario sobre “La clave del social-comunismo español. Por Francisco Gómez Valencia

  • el 13 diciembre 2020 a las 12:54
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    Lucido, transparente y sobre todo veraz
    Enhorabuena

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