
«La ministrilla luce palmito con un discurso político propio de las algaradas callejeras sobre el patriarcado y la justicia machista»
Queridos paseantes, esta semana la Montero ha lucido palmito por el Colegio de Abogados de Madrid invitada por el Decano Sr. Alonso a quien considero un buen Decano al que le toca lidiar, como se dice de forma taurina con muchos toros: Regir un Colegio con abogados de distinta extracción, (grandes firmas, pequeños, abogados autónomos…); un Turno de Oficio digno, con una administración de justicia madrileña compleja que favorezca y no entorpezca nuestra la labor … todo eso bien. Pero es que Don José María se empeña en sesiones de prensa sobre FOROS DE JUSTICIA donde invita a gentes que poco, o nada, aportan porque siendo políticos llevan una cantinela que ya dicen todos los días en los medios, o dijeron en campaña y no saben cambiar porque de lo que dicen hacer no hacen y ya nos ocupamos otros.
Esto ocurrió el pasado día 20 en que la ministra perpetró un discurso en el salón de actos de Serrano 9 al que por supuesto no acudí, como tampoco acudí al que dio en el de Foro de Mujeres Juristas en noviembre.
Para mí esa señora no representa absolutamente nada de lo que creo. Vive resentida porque cree haber sido maltratada por una sociedad patriarcal y todas deberíamos sentirnos como ella y además, estoy convencida que habiendo sido ministra por la puerta de atrás y diciendo lo mismo que decía en sus algaradas callejeras pre-podemos, no habiendo evolucionado un ápice, delira con su falsa posesión de toda la verdad y dice tonterías.
Para empezar todo el rato su discurso iba de justicia patriarcal a justicia machista ¿Qué es justicia patriarcal? ¿La que administra el patriarca, el macho? Pero vamos a ver, ¿Qué conceptos tiene esta señora insertados en el coco? El macho es previo al patriarca que yo sepa en la evolución humana. Hay un grado que lo diferencia: el respeto social que le imprime el grupo. Y después vino la división de poderes en la que ella no está. El discurso es que las mujeres están sometidas día a día vía patrón, pareja, marido, niños-niñes y además juez si llega el caso. Para ella la otra mitad no existe: la de la mujer empresaria, la de las parejas que se apoyan, la de hijos con familias equilibradas que educan a sus hijos en la igualdad y jueces formados como están en la labor de una justicia igualitaria…. Nada de esto va con ella.
Esta mujer habla del cuidado social de los hijos, siempre obsesionada por meter las narices del Estado en la esfera privada de la familia. Montero, no has inventado nada. Cuando una familia no está capacitada para cuidar a sus hijos, por desgracia, interviene la tutela pública. No quieras hacer del Estado una guardería. Y menos empeñarte en que hay que juzgar cada acto de la vida cotidiana de una pareja. Con tu discurso lo único que haces es sembrar la cizaña y que los padres sean malísimos, unos maltratadores, que haya que excluirlos de la vida de las hijas por siempre por el hecho de existir. Y los humanos se complementan en su género, no se destruyen. La destrucción viene de las mentes y relaciones enfermas que hay que prevenir.
Pero hay solución para la Ministra: el Derecho, las abogadas y la justicia feminista deben estar muy implicadas en corregir las desigualdades. Decir esto y decir que la justicia es patriarcal es como dejar fuera a los diputados (legisladores en definitiva) , abogados y jueces varones. Definitivamente media humanidad para ella no debe existir. Y no quiero seguir imaginando cuántas personas más seguiría excluyendo esta mujer….aunque muchas se me ocurren.
En el cierre del Foro el Decano manifestó (entiendo que no era para menos) que, en desacuerdo con la Ministra la Justicia debe ser como es, igualitaria; ni feminista ni machista. Las críticas por tener allí esa invitada llovieron y un comunicado posterior del Sr. Alonso ha tenido que explicar lo obvio; en resumen que Montero es la actual representante del Ministerio de Igualdad, como Institución es la que es, aunque en algunas cosas no coincida con ella.
Bien, la cosa no es coincidir o no con la Señora Montero. Es que debería dejar los discursos políticos para el parlamento donde quizá el debate intenso le haga reflexionar (o aprender) e intente algún cambio legislativo con argumentos serios. Montero, deje que la Justicia haga su trabajo y no dé lecciones. Hasta ahora no ha habido ningún cambio que venga de su Ministerio que augure ninguna mejora añadida a las que ya existen ni laboral ni prestacional ni de prevención frente al maltrato. Y eso es un dato.
