
«Por el grave daño reputacional causado, además de dimitir y ponerse a disposición judicial, debería ofrecer una rueda de prensa de despedida desde Moncloa»
Ya sabemos que la Unidad de Grandes Quemados del Hospital la Paz no da abasto con los achicharrados de la banda del Peugeot y sus allegados.
El jefe de la banda se nos presentó en una escenografía orquestada y cuidada con un gesto demacrado de dolor y pena reflejado en su aspecto de prostituta relatora con el maquillaje digno del teatro Kabuki, decoración facial conocida como kumadori, parte fundamental de la caracterización de los actores y de la narrativa de la obra que nos endilgó. Utilizó colores y patrones llamativos dignos de un avezado tanatopractor para comunicar a su público información sobre el personaje engañado y doliente que pretendía interpretar, con su perjudicado estado emocional y su rol de víctima en la historia que vomitaba con voz lastimera.
Ha salido el «número 1«, el «puto amo», a dar sus particulares explicaciones y «pedir perdón», pero sorprendentemente no lo ha hecho ni desde el Congreso ni desde presidencia del Gobierno, se ha ido a darlas desde el agujero en el que Cerdán se reunió con la dizque periodista de investigación alias «la fontanera», y por supuesto sin que los periodistas de la ultraderecha le pudieran acosar con bulo y fango que vienen lanzando contra un político limpio como es Sánchez. Y perdón es lo que pedía yo a mi madre cuando me pillaba cogiendo alguna magdalena a escondidas en la despensa, un adulto asume responsabilidades por desconocimiento, por sus decisiones ‘in eligendo’, por complicidad o por pura incompetencia.
Lo cierto es que por el grave daño reputacional, además de dimitir y ponerse a disposición judicial, debería ofrecer una rueda de prensa de despedida desde Moncloa que ponga luz y limpieza despejando toda sombra de duda sobre el único realmente inocente de la banda y para evitar el tremendo daño añadido que le puede infringir a su honor como todos pensamos aunque no nos atrevemos a mencionar y que no es otro que el propio… Peugeot.

