La idiotez borreguil del servil Aragonés. Por Guirong Fu

La idiotez borreguil del servil y subvencionado Aragonés

«Permitan deje aquí el pensamiento exacto que me acomete cada vez que oigo la idiotez borreguil del servil y subvencionado Aragonés»

Permitan deje aquí el pensamiento exacto

que me acomete cada vez que oigo a Aragonés:

Nada hay que se contagie tanto

como el instinto de rebaño y la gilipollez.

De hecho, a menudo van hermanados,

se sufran en nuestros primeros años

o al asomar la decrepitud de la vejez.

En Cataluña, se da buena muestra de ello,

y gilipollas y borregos andan siempre de la mano;

pero si son putos hipócritas o servilmente sinceros

es algo que aún no me ha quedado claro,

cuando es cosa que en verdad mucho importa:

sin son lo segundo, ¡no pueden ser ya más borregos!

Si lo primero son, ¡no pueden ser más gilipollas!

En cualquier caso, por tanto, compadezcámonos de ellos:

¡Darían, todos, el pego

en «La Cena de los Idiotas»!

¡Y es siempre esa «Catalunya dolça, rica i plena»

la que, de su idiotez borreguil, acaba pagando el precio,

abismada en LA MISERIA!

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

Artículos recomendados

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: